Especial

Acuerdo entre Argentina y los tres más importantes acreedores privados

Por Mónica Claudia Pagliarini. 

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Antes de comenzar me gustaría dejar en claros algunos conceptos:

La reestructuración de una deuda se refiere al cambio en su estructura como plazo, períodos de gracia (tiempo que se aplaza el pago de capital e intereses), cuotas, moneda de un agente económico (normalmente un país o una empresa). 

La diferencia con el término de refinanciamiento, que suele prestarse a confusión, es que el refinanciamiento usualmente se utiliza para refrescar deuda cancelando préstamos antiguos con una nueva operación.

Es un término muy utilizado en el sector de las finanzas para definir el proceso que se realiza cuando un deudor (normalmente un país o una empresa) no está en condiciones de pagar los compromisos que ha contraído con anterioridad con los acreedores.

El 62% del total de la deuda argentina corresponde a bonos, un 14% con el FMI y 9% con Letras del Tesoro, entre los compromisos de mayor envergadura y el resto (15% aprox.) a los acreedores privados.

Desde marzo de este año hubo idas y vueltas llegándose a julio de este año con una propuesta firme de argentina a los 3 más grandes acreedores privados (el Grupo Ad Hoc -integrado por BlackRock, Fidelity y Ashmore, entre otro fondos-; el Grupo Exchange -Monarch-, y el Comité de Acreedores de la Argentina).

Argentina se encontraba en un estado de “Default selectivo” lo significa que de la totalidad de la deuda que tiene el país, solo decide reestructurar una parte, o sea afectar sólo a algunos de sus acreedores.

La deuda que se busca reestructurar con esta oferta es la que está en moneda y legislación extranjera, y representa cerca de US$ 68 mil millones (para cancelarla cada argentino debería pagar US$ 7500) .

Esto, de ser aceptado por los acreedores, implicaría:

PERMITIR DESPEJAR VENCIMIENTOS de los próximos años y con ello, recuperar una senda de crecimiento: si entre 2020 y 2024 vencían nada más y nada menos que u$s63.664 millones por todo concepto (capital e interés, deuda pública y privada, ley local y extranjera), vamos a pagar sólo u$s6.116 millones aproximadamente.

DESCOMPRIMIR LA DEMANDA DE DÓLARES, importantísimo en una economía como la de nuestro país, atravesada por la recurrente restricción externa.

El cronograma de pagos con el Fondo implica vencimientos para los próximos dos años, ya que el grueso de los pagos de 47.000 millones de dólares se concentra a partir de 2021 hasta el 2023.

Argentina tendrá que esperar hasta el próximo 24 de agosto, que es el plazo de vigencia de su oferta, para que el acuerdo sea efectivo y los bonistas formalicen su adhesión. 

Por otro lado con respecto a la deuda contraída con el FMI hasta el momento, el Fondo, a través de su vocero Gerry Rice, sostuvo que la Argentina no había solicitado ningún programa con el FMI, a la espera del resultado de la negociación con los privados.

*Mónica Claudia Pagliarini, Contadora


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