Salud

A un año del Decreto ASPO: El mes de venta récord y los barbijos al mismo precio

TiempoSur volvió a entrevistar a dos comerciantes que el año pasado tenían incertidumbres por la pandemia. El antes y el después de una propietaria de un local de indumentaria que debió readaptarse y una farmacéutica que había quedado varada en Buenos Aires con 4 mil barbijos, en una provincia en donde el año pasado fue el distrito en el que más comercios debieron cerrar.

A un año del Decreto ASPO: El mes de venta récord y los barbijos al mismo precio
A un año del Decreto ASPO: El mes de venta récord y los barbijos al mismo precio
COMPARTÍ ESTA NOTA

En sólo días se cumplirá un año desde que comenzó a estar vigente el Decreto 297 que estableció el Aislamiento, Social, Preventivo y Obligatorio en todo el país, siete días después de que la OMS declaró la pandemia por Coronavirus en el mundo.

En un año pasó de todo, pero al comienzo la incertidumbre era la mayor sensación mundial en todos los ámbitos de la sociedad.

Uno de ellos fue el sector comercial. Santa Cruz fue una de las provincias con la mayor cantidad de locales que debieron cerrar durante el año pasado.

En mayo del 2020 los comercios estaban cerrados para la atención al público, después abrieron y luego volvieron a cerrar por el brote de casos en la capital santacruceña que se originó a fines de julio.

Yanina Ramírez Vieytez, propietaria de un comercio de indumentaria (y de una inmobiliaria) en Río Gallegos, señalaba a TiempoSur que debieron readaptarse, ofrecer los productos de manera online, cuya modalidad de venta aumentó considerablemente, porque antes de la pandemia representaba el 10% del total y al momento de la entrevista alcanzó el 80%.

“El año pasado fue atípico más allá de lo que es la economía argentina. Uno siempre debe estar al día, actualizarse de lo que es tendencia y nutriéndose de diferentes mercados, porque si te quedás, después no salís”, resaltó la propietaria.

Contradictoriamente el inicio del 2020  fue “muy bueno” para su sector, luego llegó la pandemia, tuvo 15 días de “duelo” y se debió reinventar con técnicas de comercialización mediante redes sociales y  WhatsApp que “funcionaron”.

“Abrimos un mercado que no teníamos y vendimos a diferentes partes de Argentina con el trabajo que hicimos con la red social como Facebook, aunque Instagram dio mejor resultado”, detalló.

Pero esto demandó más tiempo de trabajo con horarios más restringidos.

El saldo no fue ni a favor ni en deudor al haber un balance. “No gané ni perdí, pero nos mantuvimos y todas las cosas que aprendí ampliaron mi campo de comercialización”, expuso.

El dato más curioso es que en diciembre del año pasado su tienda tuvo récord de ventas. “Tengo el negocio desde hace seis años y en diciembre fue cuando más vendí, pero no sólo me pasó a mí, le pasó a varias marcas ya que la producción para la temporada de verano fue mínima y se quedaron cortos, pero fue un éxito aun con lugares con atención reducida”, marcó.

Esto sucedió por “varios factores”. En diciembre en la capital provincial hubo una liberación mayor en cuanto al circulación de las personas por la llegada de las fiestas de fin de año, pero además por ya haber transcurrido nueve meses de pandemia.

El virus continúa, pero la situación actual es diferente por realidad económica del país.

“Hablar del futuro en la Argentina, es ser adivino. Hoy la gente está con mucha reserva en lo que gasta y con miedo a lo que pueda venir. Creo que hasta que no esté claro el panorama o haya más gente vacunada, estará complicado”, opinó y añadió que “se están viendo las secuelas del año pasado”.

LOS BARBIJOS VARADOS

A inicios del mes de abril del 2020, las noticias incluían a los santacruceños que quedaron varados en diversos puntos del país, pero sobre todo Buenos Aires y Córdoba.

Uno de los casos que expuso TiempoSur fue particular porque se trató de Yesica Dus, farmacéutica y propietaria (junto con su familia) de tres farmacias de Caleta Olivia, Pico Truncado y Perito Moreno, que quedó varada en Buenos Aires con 4 mil barbijos, producto que junto con el alcohol en gel y el alcohol, escaseaba en el país.

La farmacéutica quería traer a la provincia este insumo, no sólo por la obvia necesidad de venta, sino porque podía venderlos a un precio accesible y llegar a la mayor cantidad de personas: Un barbijo costaba 50 pesos.

Dus pudo despachar los barbijos y retornar a Santa Cruz.

Hasta hace pocos días pudo expender el mismo barbijo al mismo precio.

“Mantuvimos el precio de hace un año. No los aumentamos y la idea era que todo el mundo pudiera tener acceso”, contó.

La oferta que era mínima, luego aumentó, pero bajó la demanda a medida que se fue normalizando la producción.

“Conseguimos mucha variedad de barbijos, pero había otros que por el contexto te lo vendían a 1500 pesos cada uno, y eran los 3M, pero ese precio era un delirio y un abuso por la demanda que había”, recordó.

Las farmacias fueron unos de los pocos rubros exceptuados y que nunca cerraron. Pero esto no implicó que las ventas hayan aumentado exponencialmente para el rubro, según Dus.

“Nuestro rubro es muy amplio porque también es tienda. Pero por ejemplo en los medicamentos no tenés mucho margen de ganancias, y a eso se suma el pago tardío de las obras sociales, como la CSS y el PAMI, que son las más mas grandes”, indicó.

Las obras sociales pagan a 4 meses, “entonces, ¿cómo hacés para volver a comprar los insumos? Porque además se quedan con el 10%”, precisó.

Ahora “todo aumentó” y “la gente no tiene plata”.

“Los medicamentos siempre suben de precio y no tenés mucho margen, si vivís solo de eso te vas al muere”, remarcó.

“Y estás en el baile y hay que esperar. Hay cosas que no se venden como se vendían antes de la pandemia. Por ejemplo, un perfume importado sale 15 mil pesos y otros más económicos, salen 8 o 9 mil pesos y la gente no tiene plata en el bolsillo y menos para eso. Eso es un lujo, se podría decir. O los pañales, porque las telas aumentaron 50%, por eso vendemos pañales al por mayor con precio  mayorista”, describió.

 

COMENTÁ