Básquet nacional

A cuatro años del ascenso de Hispano a la Liga Nacional

El equipo que por aquel entonces dirigía Bernardo Murphy hizo historia llevando a los “Celestes” a la máxima categoría del básquet argentino. Los recuerdos de una noche mágica en el mítico gimnasio “Tito Wilson” que desbordó de gente y alegría.

  • 08/06/2020 • 08:57

Como olvidarlo. Es quizás el logro más importante que un deporte en conjunto haya tenido en la historia del deporte de Santa Cruz y hoy se cumplen cuatro años del mismo.

Se trata del ascenso que el primer equipo de Hispano Americano consiguió a la Liga Nacional de Básquet, como local, haciendo historia para el deporte de Santa Cruz.

Fue un 8 de junio como hoy, pero de 2016, cuando el equipo que representaba a Río Gallegos se coronó campeón del TNA tras vencer a Barrio Parque de Córdoba, 77 a 67.

Cuatro años después, el recuerdo sigue vivo en el corazón de cada integrante de la familia “Celeste” y de Bernardo Murphy, por aquel entonces el entrenador del equipo, quien ayer dialogó con TiempoSur telefónicamente, ya que se encuentra en Venezuela.

Desde allí, expresó: “Aquel 8 de junio de 2016 me trae imborrables recuerdos y mucha emoción porque estábamos frente al día en que podíamos hacer realidad el sueño que teníamos desde el principio de la temporada con el equipo y seguramente desde muchos años antes la gente del club. Era un sueño que muchas veces parecía inalcanzable y estábamos a un paso de que pudiera ser realidad, por lo que ese día fue con mucha ansiedad desde la mañana y cuando empezamos a hacer los últimos movimientos, los últimos detalles del juego y se notaba esa ansiedad, sumado a la llega a la cancha con el “Tito Wilson” colmándose de a poquito y mucho antes del juego repleto, sumado a que hubo un corte de luz que le puso aún más suspenso a la previa”.

Contó que aún recuerda la murga que le dio un toque de color y una energía a la increíble cancha.

“También recuerdo el vestuario y la previa con esos silencios que te marcan que estás frente a un día que va a marcar un antes y un después porque son los que te dejan una marca personal en la historia de cada uno y en la historia del club”, aseguró.


En acción

El DT contó que sabían que el juego iba a ser muy cerrado y que por suerte lo pudieron cerrar a su favor con el gran trabajo que hicieron los jugadores de principio a fin, con un nivel increíble. “Terminaron dominando a un equipo que era un equipo dificilísimo, con un gran entrenador, por lo que eso le dio todavía un poco más de valor a eso que logramos porque fue ante un gran equipo y ya después los festejos, la vuelta olímpica de los jugadores, muy merecida por todo el trabajo que habían hecho a lo largo de un año”, afirmó.

Luego agregó: “En el camino fuimos pasando momentos de todo tipo y el abrazo con el cuerpo técnico que trabajó durísimo para que todo fuera como todos lo soñábamos porque los dirigentes y los que estamos adentro sabemos cómo se trabaja para llevar adelante a un equipo y estaban festejando también su premio, con toda la gente que nos acompañó de principio a fin en el torneo y recuerdo cuando regresamos de Córdoba, que nos fueron a esperar al aeropuerto, y muchos momentos imborrables como la foto del equipo con la gente atrás luego de la vuelta olímpica y ya coronados”.

Se trata de uno de los técnicos más queridos en el ambiente, que no dudó en asegurar que recuerda lo logrado “con mucha emoción, con mucho orgullo por haber sido parte de ese equipo y “con mucho agradecimiento a todo su cuerpo técnico, a todos los jugadores y a la gente del club que hizo que todos podamos llevar adelante un sueño que es muy difícil, que muy pocos logran” y que ellos pueden decir con mucha satisfacción que lo lograron.

El mensaje

En el momento de dejar un mensaje final para la gente del club, Bernardo indicó: “Para la gente que trabaja en el club, en la sede, en el Tito Wilson, la parte de la Secretaría, la parte de Deportes, la parte de maestranza, la que acompañó al equipo durante todas las temporadas como el Federal, TNA y Liga, sumado a los dirigentes del club, no tengo más que un agradecimiento eterno y el orgullo de haber sido parte y aún sentirme parte de la familia “Celeste”, esperando poder volver algún día para saludar a un montón de gente y recordar los buenos momentos vividos durante los cuatro años que tuve en Río Gallegos, así que les dejo un abrazo muy grande para todos y el reconocimiento eterno para los jugadores, todos los que han pasado por mi durante los cuatro años en Río Gallegos para llegar hasta la Liga, porque fueron los reales artífices de las cosas que fuimos logrando y en este 8 de junio que es una fecha muy especial para todos, un enorme gracias y esperamos vernos en cualquier momento.


La definición

A todo esto, vale recordar que, con mucho carácter, el equipo de Bernardo Murphy le ganó el quinto punto de la serie final a un tremendo Barrio Parque por 77 a 76.

Aunque el primer tiempo en Río Gallegos no tuvo nada similar a la fiesta que terminó desatándose en el Tito Wilson. En una típica fría noche de invierno el calor surgió desde las hinchadas en la tribuna.
A pesar de arrancar con algunas acciones positivas, en especial de Terry Martin Jr, Hispano no pudo mantener la ventaja y se le complicó ante un Barrio Parque que tuvo a un Mariani más participativo que en otros partidos y a Titarelli (16 tantos) que contagió a sus compañeros con sus picantes penetraciones.

El segundo tiempo todo cambió. Los jugadores Celestes se contagiaron de la histeria del público local y comenzaron a sacar diferencias en el tanteador. Primero, porque otra vez apareció Seba Mignani (goleador con 20), ese base que estuvo imparable en toda la serie y quien se mostró como un muy interesante proyecto de jugador para el futuro.

Y si hablamos de jóvenes, qué decir de Gonzalo Torres (17 puntos más 6 rebotes), a quien no le pesó el momento y se puso el equipo al hombro en varios pasajes del partido: rebotes ofensivos, rotaciones en defensa, volcadas y un doble tras otro para extender la diferencia y desatar la locura de la hinchada local.

El final fue picante, como en toda la serie. No podía terminar de otra forma. Hispano luchó, sostuvo el marcador, sonó la bocina y los gritos de campeón abrazaron al estadio y a los jugadores, que terminaron festejando el sueño de jugar la Liga con sus compañeros y su gente.