Capital Federal

Condenan a seis años de prisión a un hombre por abuso sexual

Se trata de un riogalleguense, que fue encontrado culpable del delito de abusar sexualmente con acceso carnal de su ex pareja, hecho ocurrido entre el año 2014 y 2015 y valiéndose el imputado del empleo de un cuchillo; configurándose un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima. El tribunal lo sentenció a la pena de seis años de cumplimiento efectivo.

  • 12/09/2019 • 08:53
El imputado fue condenado a seis años de prisión de cumplimiento efectivo.
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Los jueces integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°15 de la Capital Federal, Adrián Martín en carácter de presidente, Gabriel Vega y Ricardo

Rojas como vocales, en la causa seguida a Diego Marchesini de nacionalidad argentina, nacido el 19 de agosto de 1976, en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, con domicilio real en la calle Castelli al 100, Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. La causa fue requerida a juicio por el delito de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por haber sido mediante empleo de arma y por haber configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado por haber configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima, reiterado cuatro hechos.

Intervienen en el presente proceso Ignacio Mahiques y Gabriela Esteban, como representantes del MPF, y los defensores particulares del imputado, Gabriela López y Rubén Márquez.

Al imputado se le enrostra cuatro hechos, el primero sucedió el día 12 de mayo de 2015, rondando las 07:00, cuando su ex pareja se encontraba bañando en su domicilio sito en calle Francisco Seguí al 3000, cuando el imputado le abrió la ducha y comenzó a decirle "tocate, tocate, tocate”, refiriéndole aquélla que no quería. En ese instante, Marchesini colocó un cuchillo sobre el inodoro -que tapó con algo- le dijo “ya que no te querés tocar…”, e ingresó a la bañadera donde la sometió sexualmente. Así Marchesini hizo que la damnificada se tomara de las canillas presionando sus manos con las suyas; en tanto, le manifestó que “no quería', por el imputado no hizo caso a su rechazo y la penetró vía anal y vaginal a la vez que le decía: "Sos una puta, esto te gusta y vas a ver que te voy a acabar adentro". Esta situación se habría prolongado durante aproximadamente ocho meses; siendo que, para intimidarla, el imputado solía colocar sobre la mesa un cuchillo para cortar carne.

El segundo hecho fue en ocasiones en que los hijos del imputado se quedaban a dormir en la vivienda, y la obligaba a tener relaciones sexuales contra su voluntad, tapándole la boca para que los niños no escucharan. Esto solía ocurrir en época de vacaciones: Concretamente, durante los últimos días del mes de julio de 2014 y durante el mes de febrero de 2015, siempre por la noche cuando los niños dormían.

El tercer hecho fue cuando Marchesini llegó a la casa alcoholizado y le refirió a su ex pareja que quería mantener relaciones vía anal, a lo que ésta se negó, no obstante lo cual el imputado le dijo: "vas a ver que te va a gustar, perra", tras lo cual la tomó violentamente y la penetró sin su consentimiento, tapándole la boca.

El cuarto hecho que se le enrostra a Marchesini es cuando ataba las manos de su ex pareja con una soga o pañuelo y la penetraba vía anal y vaginal. Una de ellas, habría tenido lugar el 20 de agosto de 2014.

La declaración del imputado

Durante el debate Marchesini, brindó su testimonio, en el cual manifestó que, “primeramente voy a negar absolutamente toda la acusación, ya lo manifesté en reiteradas oportunidades que no va con mi educación, con mis valores, ni con mis creencias religiosas. Vengo de una formación cristiana, fui parte de la primaria y secundaria a un colegio salesiano en Río Gallegos, fui monaguillo de la parroquia de mi barrio, fui boy scout, hoy estoy converso al budismo, que comparte valores similares al cristianismo en cuanto al respeto y amor al prójimo. Yo viví en Río Gallegos hasta los 18 años que me vine a estudiar arquitectura a la Universidad de Buenos Aires, no me gustó quedarme hasta las cinco de la mañana con proyectual, así que desistí de la carrera y empecé con psicología, hice un año y tuve que dejarla por cuestiones de salud. Volví a Río Gallegos y decidí hacer el ingreso en la UTN de allá en la carrera de ingeniería electromecánica y una vez que aprobé el curso de ingreso pedí el pase acá para hacer ingeniería en sistemas”, comentó.

En cuanto a los hechos que se le imputan, Marchesini contó que tuvo dos hijos con una relación anterior, después al tiempo conoció a la denunciante, en agosto de 2013, por una red social, por internet, y recién en febrero 2014 volvieron a hablar por segunda vez y en marzo se conocieron.

“Salimos a tomar algo, fuimos al departamento de ella, pasamos la noche y a la semana empezamos a salir. Algo que quiero que quede claro, y esto sí es verdad, yo sí tuve una relación con ella. Las veces que tuve relaciones con ella fueron de forma consentida. Siempre usé profiláctico, yo ya tenía dos hijos y en ese momento no quería otro hijo más. Y en cuanto a llegar alcoholizado del trabajo, yo trabajaba de 09:00 a 18:00, y a las 18:30 estaba en mi casa”. En otra parte de su testimonio el imputado manifestó: “Yo voy a ser categórico en que a esta persona no la violé, las veces que tuve relaciones con ella, fueron en forma consentida y con preservativo. Y al momento de la denuncia de ella yo hacía tres meses que no tenía relaciones con ella. Lo sabe la psicóloga que me atendía. Yo me quedaba con ella por una convicción religiosa de que, ayudándola a ella, también me ayudaba a mí. Es un principio budista. Me equivoqué, como en muchas cosas en mi vida, pero no voy a asumir lo que se me imputa”, entre otras cosas.

Posteriormente el Tribunal se retiró a deliberar y a partir de la misma se decidió condenar a Diego Marchesini a la pena de seis años de prisión, accesorias legales y costas, por considerarlo autor del delito de abuso sexual con acceso carnal.