Salud

Cigarrillo electrónico: hubo otra muerte en EEUU y se encienden las alarmas también en Argentina

En Kansas se confirmó el sexto deceso y crece el consumo entre menores de edad. El magnate Bloomberg le declaró la guerra. Y especialistas argentinos exigen una acción inmediata.  

  • 11/09/2019 • 09:32
Ya son seis las muertes atribuidas al cigarrillo electrónico por autoridades de Estados Unidos. (Foto Bloomberg)
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Una muerte, la sexta en pocos meses, empezó a mostrar con todos sus contornos la cara del nuevo enemigo para la salud pública: el cigarrillo electrónico. Si bien el campo de batalla se asienta en Estados Unidos, los tambores y aprestos alcanzan a la Argentina: asociaciones médicas exigieron ya en voz bien alta que el gobierno de Mauricio Macri tome medidas concretas para prevenir el inicio de una potencial epidemia.

De hecho, la lucha contra el "vapeo" -la inhalación del vapor creado por esos dispositivos- sumó en las últimas horas un actor de peso y relevancia internacional: Michael Bloomberg, el poderoso empresario y ex alcalde de Nueva York, que no sólo llamó a combatir ese producto, sino que anunció el aporte de 160 millones de dólares para campañas que alejen a los chicos del humo.

El nuevo caso mortal que llevó la polémica a ser tema de conversación internacional y de difusión en medios generalistas y especializados ocurrió en Kansas, EE.UU. Autoridades sanitarias oficiales de ese Estado confirmaron el deceso de un paciente que -con preexistencias que le habían debilitado la salud- murió por una enfermedad pulmonar vinculada con el vapeo

El Departamento de Salud y Medio Ambiente de Kansas informó en un comunicado de prensa que la persona fallecida era un residente de más de 50 años de edad, quien tenía antecedentes de problemas de salud subyacentes. El enfermo, cuya identidad no se dio a conocer, fue hospitalizado con malestares que avanzaron rápidamente, aunque no se dieron precisiones sobre cuál era el producto que consumía el fallecido.

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"Enviamos nuestras condolencias a la familia de la persona que murió", comentó la gobernadora Laura Kelly en un comunicado, que agrega que "las autoridades de salud trabajan muy duro para determinar una causa y compartir la información para evitar más lesiones. A medida que el trabajo continúa, exhorto a los residentes de Kansas a ser cuidadosos. No se expongan y por favor sigan las recomendaciones de las autoridades de salud pública".

Por su parte, Lee Norman, secretario del Departamento de Salud y Medio Ambiente de Kansas, alertó: "Si tú o un ser querido vapea, por favor dejen de hacerlo. Las recientes muertes a lo largo y ancho de nuestro país, combinadas con cientos de casos de enfermedades pulmonares, siguen intensificándose". 

Nueva York, contra el vapeo

La ciudad de Nueva York advirtió sobre el aumento del consumo de los cigarrillos electrónicos en los colegios y de que estos vaporizadores amenazan con acabar con décadas de progreso en la lucha contra el consumo de nicotina entre los más jóvenes. La comisionada de salud de la ciudad, Oxiris Barbot, reveló datos oficiales sobre el aumento del consumo de estos cigarrillos en 2018 en los estudiantes de colegio menores de 15 años.

"Nuestros datos demuestran que las grandes compañías de tabaco están enganchando a los jóvenes a la adicción de la nicotina con sabores que atraen a los niños", agregó Barbot, que destacó sabores como el de chicle o el algodón de azúcar.

Según el Departamento de Salud, en 2018, un 2,6 % de los estudiantes de 11 y 12 años aseguraron haber fumado al menos una vez en los 30 días previos a la encuesta. Un porcentaje que aumenta al 9 % en los estudiantes de séptimo grado (entre 12 y 13 años) y al 8,4 % en los de octavo grado (entre 13 y 14 años).

El estudio advierte de que el uso de estos aparatos estuvo el año pasado más extendido que los cigarrillos clásicos. En este sentido, un 0,4 % de los estudiantes de sexto grado (11-12 años) declaró haber fumado un cigarrillo, frente al 2,6 % que había probado un vaporizador. Entre los niños de séptimo grado, solo un 1 % fumó cigarrillos en 2018 y en octavo grado un 1,3 %.

Aunque el Departamento de Salud reconoce que las cifras deben mirarse con cautela debido a que puede darse una gran desviación de los resultados del estudio, insiste en que las cifras que manejan "confirman que el uso de cigarrillos electrónicos no solo ha llegado a niveles epidémicos en los institutos de Nueva York, sino que representa un gran peligro para los estudiantes de los colegios".

La campaña de Bloomberg

El magnate Michael Bloomberg difundió en las últimas horas por sus redes sociales un compromiso personal para enfrentar la que consideró es "la epidemia juvenil de cigarrillos electrónicos". Sin medias tintas, reclamó que se "prohíban" esos productos , debido a que es "lo más importante para reducir el uso entre niños y adolescentes".

"Más de 3.6 millones de chicos en los Estados Unidos usan cigarrillos electrónicos. Los fabricantes de cigarrillos electrónicos y las compañías tabacaleras que los respaldan se aprovechan de la juventud de Estados Unidos. Hoy estamos lanzando @noflavoredecigs - Una iniciativa de 160 millones de dólares para proteger a los jóvenes estadounidenses de los peligros" de esos productos, anunció de su Twitter.

Los daños a la salud

José María Ignacio García, jefe de Servicio de Neumología del Hospital Quirón salud Marbella y Quirón considera que se ha producido un error de concepto al minimizar las consecuencias del uso de vaporizadores. "El pulmón está preparado para respirar aire puro y transportar el oxigeno del alvéolo a la sangre. Cualquier producto o sustancia que se vapee es nocivo para nuestro cuerpo", subrayó.

Otro de los aspectos que preocupan a los especialistas, según explica el doctor Ignacio, es que "no existe un único cigarrillo electrónico y se utilizan distintas sustancias que se pueden conseguir por diferentes vías (internet) sin control sanitario y al margen de las autoridades".

En su opinión, la falta de información del usuario sumado a la alta popularidad del cigarrillo electrónico hace prever un importante crecimiento de enfermedades respiratorias asociadas al vapeo, por lo que advierte que ese artículo no es el más saludable para dejar de fumar el cigarrillo tradicional, ya que la deshabituación tabáquica se debería orientar con sustitutivos que ayuden a rebajar el índice de dependencia de la nicotina.

Un hombre exhala vapor de un dispositivo Juul, en Vancouver, Washington. / AP

Un hombre exhala vapor de un dispositivo Juul, en Vancouver, Washington. / AP

Para ello en una primera consulta se les hará un historial clínico completo y uno específico del tabaquismo, en el que se recogerá el grado de dependencia física a la nicotina y severidad del tabaquismo. De este modo se logra determinar el tratamiento adecuado a cada paciente para superar su adicción.

Los farmacológicos que se utilizan para combatir la adicción de los pacientes son la terapia sustitutiva de nicotina y el bupropión. Ambos están considerados como un complemento de la motivación personal, que también se trabaja desde el ámbito de la Psicología. En todos los casos las terapias son individuales con el fin de ejecutar un tratamiento más personalizado. "El vaporizador no es una alternativa a la nicotina. Sus riesgos pueden ser aún mayores", ha insistido el doctor Ignacio.

La advertencia en Argentina

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) instó a la Anmat a ser "enérgica" en la prohibición vigente de venta y publicidad de cigarrillos electrónicos.

En la Argentina, aunque están prohibidos por la Anmat desde 2011, "se venden libremente", denunció la Asociación, que aclaró que "si bien aún no se han reportado casos de enfermos o muertes, es fundamental advertir a la población".

"Se trata de pacientes en su mayoría previamente sanos y jóvenes que desarrollan una enfermedad pulmonar grave que puede llevar a la muerte. En Estados Unidos, tanto el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, como la FDA investigaron esos casos y emitieron una fuerte advertencia sobre el riesgo de usar esos dispositivos", precisó la AAMR en un comunicado.

FILE - In this April 16, 2019, file photo, a woman exhales a puff of vapor from a Juul pen in Vancouver, Wash. Under intense scrutiny amid a wave of underage vaping, Juul is pushing into television with a multimillion-dollar campaign rebranding itself as a stop-smoking aid for adults trying to kick cigarettes. (AP Photo/Craig Mitchelldyer, File)

FILE - In this April 16, 2019, file photo, a woman exhales a puff of vapor from a Juul pen in Vancouver, Wash. Under intense scrutiny amid a wave of underage vaping, Juul is pushing into television with a multimillion-dollar campaign rebranding itself as a stop-smoking aid for adults trying to kick cigarettes. (AP Photo/Craig Mitchelldyer, File)

"Alertamos a la comunidad médica a estar atentos e interrogar sobre el uso de estos dispositivos en pacientes con síntomas respiratorios. Instamos a la Anmat y a las autoridades correspondientes a ser enérgicos en la prohibición vigente de venta y publicidad de esos productos, y al público en general, que considere que todo lo que se le ofrece ingresa como contrabando", enfatizaron.

"La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes y otros químicos, que al calentarse no sólo generan aerosoles de nicotina, sino otros productos tóxicos para la salud", completó la AAMR.

El cigarrillo electrónico, también conocido como vaporizador, vapeador o su nombre en inglés, e-cigarette, consta de un recipiente en forma de cigarrillo o similar, una batería interior para generar calor y una carga con una solución líquida, que al calentarse produce un vapor que vehiculiza sustancias para ser inhaladas (vapear).

Por otra parte, varios estudios demostraron que los dispositivos electrónicos de liberación de nicotina permiten también la inhalación de otras sustancias como saborizantes, cocaína, drogas sintéticas y derivados de cannabis, que además del poder adictivo, suman nuevas toxicidades potenciales. (Agencias) Clarín