Pueblos originarios

Una invitación para dejar de hablar en pasado

La educación intercultural bilingüe es una realidad desde 2010 en Santa Cruz. La Lic. Alaniz habló sobre los objetivos y acciones de la modalidad que interpela de alguna manera las perspectivas tradicionales sobre tehuelches y mapuches en la Patagonia Austral.

  • 20/05/2019 • 08:00
La Lic. Alaniz junto al Prof. Fernando Gerli.
La Lic. Alaniz junto al Prof. Fernando Gerli.

Las comunidades indígenas en la provincia se extienden por todo el territorio y son del pueblo tehuelche, mapuche y mapuche-tehuelche, también hay algunas en proceso de conformación. La modalidad de educación intercultural bilingüe fue creada en noviembre de 2010. Esta institucionalización es producto de trabajo conjunto entre el CPE, el Consejo Educativo Autónomo de Pueblos Indígenas y las comunidades indígenas de Santa Cruz. Desde entonces tienen el objetivo de trabajar en el acompañamiento y capacitación en todos los niveles educativos en esta materia, la revisión y producción de material educativo, la progresiva visibilización de la matrícula indígena y la promoción y acompañamiento de actividades realizadas por comunidades originarias. Actualmente desarrollan instancias de capacitación, trabajan sobre fechas significativas del calendario escolar, capacitan docentes y han ampliado sus líneas de trabajo por ejemplo acompañando las trayectorias escolares de niños y niñas de culturas migrantes andinas y también acercándose a la realidad escolar de la comunidad gitana.

El desafío inicial fue ver la manera de hacer valer el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional que establece garantizar el respeto a su identidad y derecho a una educación bilingüe e intercultural. La Lic. Marcela Alaniz, que coordina la modalidad en la provincia, explicó que el punto de partida fue la relación e interacción con las comunidades. Reconoció como fundamental “la responsabilidad del Estado de construir políticas públicas junto a los protagonistas". El equipo técnico y pedagógico ha crecido en número y experiencia. Trabajan transversalmente para que no se hable en pasado de los pueblos originarios y poner en tensión los principales discursos sobre las comunidades originarias aprehendidas tradicionalmente.

Proponen derrumbar el estereotipo. “Hace muchos años el hombre y el ambiente no tienen la misma relación, de eso también hablamos” explicó Alaniz. Ya que usualmente se asocia lo indígena con lo exótico o distinto y en realidad se discute sobre los procesos históricos que transformaron las prácticas sociales de estos pueblos cuando se instala el sistema de producción capitalista en la Patagonia. En el imaginario se exige a las comunidades originarias ser estáticas y permanecer como congelados en el pasado, y es una idea que desde la modalidad de educación intercultural se cuestiona, ya que los pueblos originarios a pesar de tanta violencia están presentes y son vecinos y ciudadanos de nuestra provincia, explicó.

Marcela comentó a TiempoSur que un solo discurso se plasmó en libros de texto o manuales que se reproducen en las escuelas y antiguamente constituía un relato científico incuestionable. Identificó dos ideas que trabajar: la supuesta  desaparición del pueblo tehuelche, que pasó a ser parte del patrimonio y la extranjería del pueblo mapuche, al que se le adjudicaron características de un “invasor”, desconociendo que los pueblos originarios son preexistentes a los estados nacionales. “Los pueblos originarios tienen miles de años en el territorio, el país poco más de doscientos y la provincia sesenta, no podemos dejar de notar esta temporalidad y continuidad histórica” expresó Alaniz.

La identidad originaria existe desde que existen los pueblos y la identidad nacional, es posterior y se superpone a esta. El trabajo de la modalidad es transversal, puede trabajarse en todas las materias y  espacios curriculares. A partir de este análisis generaron las líneas concretas de acción.

 

Inicios de la modalidad

Las primeras acciones de la modalidad de educación intercultural bilingüe intentan transformar lo aprendido, propiciar nuevas perspectivas sobre los pueblos originarios en Santa Cruz desde un abordaje educativo que se construyó en mesas de trabajo con las comunidades.

“La escuela tradicionalmente reproduce patrones aprendidos en los que se estructura y siempre es difícil el camino de desaprender y reaprender” explicó Alaniz destacando que siempre percibió buena receptividad. Los trabajos de capacitación se dan en formatos diversos y con distinta duración. También trabajan en recopilar y generar material educativo alternativo con perspectiva desde los derechos.

 

¿Arpillera y plumas coloradas?

Las efemérides significativas que se desarrollan en los actos escolares conforman idearios generales sobre la historia y cultura. Marcela Alaniz explicó que la figura de lo que antes se enseñaba como “el indio” poco se parece a la realidad. Desde la modalidad educativa comparten talleres y charlas en todos los niveles para reflexionar sobre estas fechas y propusieron nuevas al calendario escolar. Desde 2012 en Santa Cruz se conmemora el Wiñoy Tripantu, una fecha central que celebra el inicio de un nuevo ciclo de “vuelta al sol”, momento para agradecer y encontrarse con la naturaleza. Otros eventos son el 1 de agosto el Día de la Pachamama por ejemplo. “La gente migra con toda su cultura, es una buena oportunidad para hablar de esta celebración que es importante para tantas familias que hace mucho o poco tiempo han llegado a Santa Cruz” agregó la licenciada. El 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena. Se le suma un 12 de octubre renovado, el antiguo “día de la raza” desde 2010 conmemora el respeto por la diversidad cultural, y el 20 de noviembre es el Inicio del Mashen, marca el inicio de la temporada de la caza de guanacos, en las comunidades originarias se movilizaba toda la sociedad en torno a este recurso.

De jardín a secundaria, es una invitación a tensionar los discursos tradicionales. El profesor de Historia, Federico Gerli, explicó que en secundaria por ejemplo, los talleres comienzan recuperando los saberes de los estudiantes y en general los conocimientos que rodean a los mapuches y tehuelches se construyen a partir de paradigmas hegemónicos. “Se trabaja para incorporar una mirada nueva” agregó.

 

Líneas de acción

El desafío de Santa Cruz respecto de las lenguas originarias patagónicas es que las familias vuelvan a encontrarse con su lengua ancestral. La práctica de anonekko ‘a’ien, en mayor medida, o mapudungun (cada caso es un proceso diferente) se vio afectada e interrumpida hace generaciones y por eso se trabaja en procesos de recuperación.

Hace 8 años trabajan en el proceso de recuperación de la lengua tehuelche con un grupo de 15 jóvenes y adultos.

Proyectan jornadas con docentes y abiertas a la comunidad para conocer más sobre la comunidad romaní. “No hay dudas que la cultura gitana tiene sus propias formas y características y son estudiantes de nuestras escuelas, estamos acompañando y aprendiendo” explicó Alaniz. El trabajo convoca a docentes, familias y se articula con la Unidad Académica Río Gallegos de la UNPA.

También tienen talleres de ejecución y construcción de sikus que circula por escuelas primarias y secundarias. Impulsaron talleres de telar mapuche en el colegio 25 y de telar tehuelche en la escuela primaria 38. La modalidad articula también con la Dirección de Estudiantes, con el Parlamento Juvenil del Mercosur.

Impulsan y acompañan año a año propuestas para las distintas instancias de ferias de ciencias.

En la capital santacruceña se ubican en Santiago del Estero 817 y su número de teléfono es 438003. “Tratamos de ofrecer y compartir una perspectiva intercultural en el sistema educativo y la comunidad en general, contamos también con una referencia en zona norte, en Caleta Olivia. La tarea constituye un desafío en el que estamos en constante crecimiento y aprendizaje" concluyó.