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L de Lesbiana

Cada 7 de Marzo se celebra el día de la visibilidad lésbica, esta parte de la comunidad LGTTBIQ+ conmemora esta fecha resignificando un crimen de odio en un aniversario de orgullo.

  • 07/03/2019 • 11:15
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Un día como hoy pero de 2010 en Córdoba, Daniel Torres le arrebató la vida con odio y pólvora a Natalia Gaitán, que se autodenominaba activista tortillera. El hombre se oponía a la relación sexoafectiva que “La Pepa” Gaitán mantenía con su hijastra. En Agosto de 2011 Torres fue condenado por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. El hecho fue bisagra en el movimiento lésbico, que desde entonces comenzó concretamente a exigir que se perciba judicialmente que las variables de identidad sexual y sexualidad son también quienes gatillan. Exigen, todavía, que la sociedad conciba a la homolesbotransfobia como una realidad. En los casos más comunes se traduce en dificultad para encontrar trabajo y discriminación, respondiendo con odio a quienes no encuadran en la heteronorma.

El mismo año hubo avances en materia de aceptación de la libertad sexual. Meses más tarde Argentina encabezó al sector latino del continente en convertirse en el primer país de la región en legalizar el matrimonio igualitario. También en 2010, Claudia y Cristina pudieron acceder a este derecho y conformaron la primera unión legal igualitaria en la Patagonia. La sociedad todavía no asimilaba la noticia cuando en la ciudad el Gorosito unos días más tarde Jorgelina y Gladys dieron el sí. Los primeros matrimonios homosexuales en estas latitudes fueron lésbicos. Y como Santa Cruz supo ser escenario de amor enlazando parejas que llevaban 6 y 10 años de relación, días antes fue espacio protesta contra la ampliación de derechos. Cientos de personas se manifestaron en la catedral de Río Gallegos bajo el lema “los niños tienen derecho a una mamá y un papá, sí al matrimonio entre varón y mujer”.

 

Los rezos de aquella jornada no dieron resultado- “Sí, tenemos el matrimonio igualitario, pero la aceptación social cuesta, simplemente ser, poder ser sin que te digan nada” lamenta Mel. Ella vive en Chaltén y creció en Río Gallegos. Su sexualidad, desde su perspectiva incluye condiciones sociales, significa ser marginada, sufrir discriminación y desigualdad de derechos. Ella percibe que el 80% de la sociedad excluye o rechaza de una u otra manera, generalmente con violencia.

El último crimen de odio que se registra en Santa Cruz data de 2015.  Aunque la Justicia no reconoce como tal y el movimiento de mujeres y comunidad LGTTBIQ+ pelea por el cambio de carátula de homicidio simple a transfemicidio entendiendo que la identidad de Marcela Chocobar fue determinante en este asesinato, lamentablemente la violencia no cesa en nuestro territorio nacional.

La homolesbotrasfobia suena a enfermedad o miedo, pero es más bien una práctica social normalizada con expresiones que van desde una mirada de rechazo hasta los crímenes más aberrantes. Mel identifica tortura, violencia física y violaciones “correctivas”. Una sobreviviente de esta violencia que también marcó un antes y un después en el activismo torta en Argentina es Eva Analía de Jesús, mejor conocida como Higui. Hace 3 años, en el conurbano bonaerense, una manada de varones la atacó con golpes de puño y violencia sexual con la intención de “revertir” su homosexualidad.

Higui aplicó una bandera que hoy muchos de quienes integran la comunidad LGTTBIQ+ toman como única alternativa para salvar sus vidas, la autodefensa. La joven porteña solía ser agredida, quiso huir de estas violencias a navajazos y como consecuencia uno de sus agresores murió. A ella la privaron nuevamente de su libertad, pero esta vez fue el estado, que la condenó por homicidio.

 

Qué pasa en la Patagonia- El movimiento transfeminista gestó la Campaña por la Absolución de Higui que se hizo presente fuera de cada juzgado durante el proceso penal que logró que Eva siga procesada pero en su casa. Hoy en Plaza Congreso lesbianas de todo el país unirán fuerza para exigir su absolución y que se reconozca que tuvo que recurrir a la legítima defensa de su vida.

Actualmente están expectantes al mes de julio, fecha en la que se llevarán a cabo los juicios. Las identidades sexuales que no están dentro de la heteronorma aquí en la Patagonia no son ajenas, en mayor o menor medida a esta violencia. Si bien la diversidad sexual cada vez es más visible para Mel, la desprotección legal es moneda corriente. “Dentro de la comunidad no hay nada legitimado” agrega.

Un ejemplo ante estas prácticas que excluyen en el ámbito social e institucional identificado por lesbianas, gays, bisexuales y trans fue el “Protocolo General de Actuación de Registros Personales y Detención para Personas Pertenecientes al Colectivo” impulsado por el Ministerio de Seguridad en 2011. Desde la perspectiva diversa esta reglamentación oficializada en vísperas de la Marcha del Orgullo es un documento estigmatizante que permite el uso de las fuerzas para la represión o como reza la cartera conducida por Bullrich “el uso racional de la fuerza para mantener el orden público”. Esto se hizo evidente el año pasado, cuando Mariana Gómez le dio un beso de despedida a su esposa antes de tomar el subte en Buenos Aires. Fue procesada por resistencia a la autoridad, nunca le explicaron por qué oficiales de policía comenzaron a forcejearla violentamente. Tiempo después se enteró que la acusaban de fumar en un lugar que no estaba permitido. En los medios nacionales Mariana expresó su enojo: A ella la procesaron en cuatro meses y para procesar a sus violadores tardaron más de tres años. “Casarse es legal pero besar no” denunció.

 

“Te miran mal”- En las cercanías del cerro Fitz Roy el escenario suele volver a repetirse. Mel dice que “si te das un beso con tu compa ya te miran mal y te sentís rara”. Ella traduce estas miradas como puertas cerradas. Ante el rechazo social la mejor propuesta para la joven es visibilización y orgullo. Marchas, besazos y actividades de apoyo son las manifestaciones más comunes a lo largo y ancho del país para reclamar igualdad de derechos. “El orgullo es la parte más importante de todo, para mí es ser feliz” explica. Mel tiene perspectiva, entiende que históricamente Argentina se posiciona con mucho avance pendiente pero con camino recorrido, “hay movimientos en los que se luchó un montón y para eso no hay que esconderse. La sociedad constantemente nos quiere hacer creer que estamos mal y el orgullo viene a cortar con la moralidad y espacialmente con las muertes” concluyó la joven. El closet es encierro y el orgullo, libertad.

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