Básquet

Hispano y Crigal, embajadores santacruceños

En el marco del programa Hispano Social que lleva adelante la institución Celeste y con miras al debut del equipo de básquet sobre silla de ruedas para los días 16 y 17 de Marzo en Río Gallegos, se llevó adelante un encuentro amistoso ante un gran marco de público que se acercó a apoyar a los equipos de la provincia.

  • 01/03/2019 • 07:41

Hispano Crigal, Crigal Hispano. Sonrisas, básquet y un claro mensaje, el deporte derriba cualquier barrera y prejuicio, y promueve la igualdad y la inclusión. Tanto es así, que la actividad promovida por el área social de la sub-comisión de Básquet del equipo de la calle Alberdi, requirió que los jugadores dirigidos por Marcelo Richotti disputen la totalidad del encuentro sobre silla de ruedas en lo que fue una experiencia “muy movilizante y emocionante” según relataron los protagonistas de la velada.

Luciano Dalla Fontana, entrenador y jugador de Crigal, realizó una breve introducción para todos los presentes “esta actividad la venimos realizando hace muchos años con Hispano, para nosotros es un impulso muy grande, un empuje para encarar lo que se nos viene y para demostrar que en el deporte no hay diferencias, no hay barreras ni prejuicios, todos amamos el básquet y llevamos adelante las mismas banderas, las de deporte de nuestra provincia”.

Por su parte Marcelo Richotti, entrenador del primer equipo Celeste señaló  “es una experiencia muy linda porque en primer lugar responde a la filosofía del club, de su rol social y de colaborar con esta gente maravillosa que se sacrifica tanto para jugar nivel nacional, así que una experiencia muy linda. Sinceramente poder participar con Crigal y darles un incentivo a la actividad que ellos realizan es muy importante”.

Finalmente y sobre las sensaciones de sus propios dirigidos de haber disputado un partido de básquet arriba de una silla de ruedas Richotti señaló: “Para los chicos es una experiencia nueva, saben que existe esta disciplina pero nunca vivieron la experiencia de subirse a una silla y competir, uno ahí aprende y vivencia la dificultad que tienen para jugar ya que no es para nada fácil y veo que hay chicos que lo hacen muy bien y dejaron y dejarán muy bien representado al básquet de Santa Cruz. Fue una linda experiencia y felices de poder haber sido parte de ella”.