Estudiantes

La Feria de Ciencias mostró el triunfo de la ESI en Santa Cruz

A la embestida anti derechos las estudiantes responden con saberes de la Educación Sexual Integral para hablar de violencia hacia las mujeres y orientación sexual. La Coordinadora Provincial de ESI confirmó que en los colegios santacruceños se habla de “género” y que la demanda viene de la juventud.

El equipo de la Primaria 75 de Puerto San Julián que presentó proyecto sobre Diversidad de Género.
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*Por Sara Delgado

Contiene lenguaje inclusivo

Durante la vigésima cuarta edición de la Feria de Ciencias que se hizo durante tres días en el Boxing Club de Río Gallegos, hubo al menos dos proyectos con perspectiva de género.

Los alumnos y alumnas de séptimo grado “C” de la Escuela Primaria 75 de Puerto San Julián participaron con un proyecto llamado “Diversidad de Género” atravesado por conceptos de inclusión y el reconocimiento de las disidencias que los sectores conservadores, autoproclamados “próvida” quieren negar con una fuerte campaña en la provincia.

Por su iniciativa, la Comisión Asesora en Cuestiones de Género de la UNPA les envió una nota de agradecimiento: “…Es muy alentador que sean ustedes quienes nos permitan entender que es preciso romper nuestros prejuicios, que es necesario construir una sociedad cada vez más contenedora y menos expulsiva porque no tenemos derecho a que otrxs vivan en la marginalidad perdiendo las posibilidades que tendrían de no ser así…”

También estuvieron los pibes y las pibas del CPES 12 de Río Turbio, que presentaron un trabajo sobre la violencia de género. Ahí estaban sus abanderadas maquilladas simulando los golpes de un machismo que en nuestro país recrudeció después del #NiUnaMenos.

Pero ninguno de estos temas podría haberse tratado en el aula si en 2006 no se hubiese sancionado la Ley de Educación Sexual Integral que hizo obligatoria su aplicación de manera trasversal a todos los contenidos. O si años más tarde, nuestro país no hubiese sido ejemplo en el mundo por las Leyes de Identidad de Género y de Matrimonio Igualitario. Ejemplo que se repitió ahora con la noticia del Registro Civil de Mendoza, que avaló el pedido de dos personas que no se reconocen como mujer ni como hombre, y por lo tanto en sus DNI no se especificó el género.

También es cierto que el recorrido de Santa Cruz por llevar la educación sexual a las aulas es previo a la ley nacional. Ya dos años antes, Santa Cruz había creado su primer equipo de “Políticas Socioeducativas” para avanzar en esos saberes y por eso para cuando la ESI se reglamentó, fue la primera provincia del país en tener el equipo interdisciplinario integrado por las profesionales de la salud, psicólogos y docentes, entre otros.

La coordinadora de ESI en Santa Cruz, Fabiana Alonso, dijo la semana pasada en declaraciones a LU 14, que “la ley es específica y cada jurisdicción ajusta su ESI de acuerdo a su momento político histórico. Nosotros después de diez años de trabajo, cuando hacemos los talleres y vemos qué piensan los docentes sobre la sexualidad y qué pensaban antes, la transformación es increíble”.

Pero esta no es la realidad de todas las provincias porque, a más de 12 años de la sanción del Programa Nacional de Educación Sexual Integral que conocemos como ESI, sólo nueve la aplicaron y el resto se mantuvo aferrado a un presunto ideario atravesado por prejuicios religiosos y morales. Fue por eso que este año se presentó una reforma a la Ley, bajo la premisa de hacerla “de orden público”, aunque la iniciativa se topó con un sector conservador fortalecido con la derrota del aborto legal en el Senado.

Aquellos que en Santa Cruz hablaban del derecho a decidir como una equivocación para resolver el aborto clandestino y sus consecuencias, dijeron que mejor era educar. Sin embargo, esas voces son las mismas que ahora están en contra de la ESI en la campaña #conmishijosnotemetas.

Estos sectores, que en Caleta Olivia hicieron una movida “por una familia como la que Dios manda” o que en Río Gallegos tuvieron apoyo del Concejo Deliberante para dar una charla linkeando la homosexualidad con la pedofilia, sostienen que la Educación Sexual no puede estar a cargo del Estado sino de los padres, porque rechazan la “ideología de género” un término que en concreto no existe y que supone que hablar de diversidad sexual tiene el poder de “desviar” una determinada orientación sexual.

La pregunta es entonces, si acaso hay que esperar a la reforma de la ley para que en las escuelas se hable de diversidad sexual. La respuesta es no y los proyectos que se presentaron en la Feria de Ciencias lo prueban.

En este sentido, la coordinadora de ESI Santa Cruz dejó en claro que “en las escuelas se trabaja la temática y se demanda, mayormente en secundario” pero que además, la inquietud por hablar de la diversidad representada en la comunidad LGBT viene de los pibes y las pibas.

“Por eso modificamos orgánicamente cómo es nuestra intervención. Una de ellas tiene que ver con el nivel institucional, algo que emerge y nos convocan para resolver acompañando la demanda de esta institución como una situación de crisis para que puedan construir una respuesta” dijo Alonso, sobre un escenario que podría ser el de un chico que en la escuela reconoce un conflicto con su género biológico.

Lo cierto es que más allá de la avanzada que quiere retacear el derecho a la educación sexual, a esta altura evitarla es un retroceso al que los chicos y las chicas no van a ceder. De hecho la semana pasada también fue noticia un grupo de alumnos y alumnas de un colegio del conurbano bonaerense, donde utilizaron muñecas para escenificar lo que dicen las letras de canciones misóginas y la violencia simbólica que ejercen sobre lo femenino.


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