Productores

Mallas cortaviento: una alternativa que permite desarrollar cultivos al aire libre

Con el propósito de impulsar la instalación de las mismas en distintas localidades de Santa Cruz, se concretaron talleres y se brindó información a los vecinos y productores de lugares tales como Lago Posadas, Las Heras, Río Gallegos, Gobernador Gregores, Pico Truncado. Desde el INTA aspiran a que esta iniciativa se siga extendiendo en la provincia en virtud de fortalecer la actividad agrícola. El Ing. RRNN Julio Mora de la Agencia de Extensión Rural de Los Antiguos del INTA, brindó precisiones al respecto.

Es una manera de aplicar herramientas de protección en un espacio productivo.
COMPARTÍ ESTA NOTA

En la provincia de Santa Cruz los característicos vientos se han constituido en varias ocasiones como un obstáculo o una dificultad para el establecimiento de cultivos agrícolas y forestales, tanto a la intemperie como así también bajo cubierta, ya que los mismo ocasionan  el daño mecánico de plantas y el severo desecamiento del suelo, ambos en grado variable según su intensidad. Es así que para revertir este tipo de obstáculos, se pensó en el diseño de barreras protectoras como una alternativa fundamental para poder desarrollar cualquier cultivo al aire libre, para resguardar las estructuras de protección con cultivos como invernáculos, micro túneles, entre otros. Así lo puso de manifiesto a TiempoSur, el Ing. RRNN Julio Mora de la Agencia de Extensión Rural de Los Antiguos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), quien además subrayó: “De la misma forma, la protección también es utilizada para favorecer condiciones adecuadas a los animales. El clima del área protegida se modifica propiciando un ambiente favorable para la actividad agrícola”.

En ese sentido, Mora explicó que en la actualidad se cuenta con dos tipos de barreras protectoras: cortinas forestales y mallas artificiales.

Históricamente en Santa Cruz, se ha forestado con cortinas cortaviento mayoritariamente de álamos y sauces, sin embargo en los últimos años las mallas artificiales están siendo ampliamente difundidas en los diferentes puntos de la Patagonia.

 

Capacitaciones e instalación

En ese contexto e impulsadas por el INTA, se concretaron una serie de talleres en distintos puntos de la provincia. “Hasta el momento se instalaron mallas cortaviento en Lago Posadas, Las Heras, Río Gallegos, Gobernador Gregores, Pico Truncado, entre otras localidades. Cada vez que se organizaron capacitaciones al respecto, tal cual ocurrió en Lago Posadas y Pico Truncado, hemos tenido una muy buena convocatoria y esperamos que este tipo de iniciativas se sigan replicando en la provincia”, enfatizó.  

El objetivo de los talleres fue difundir una herramienta alternativa para afrontar los fuertes vientos y que los vecinos pudieran contar con los conceptos básicos de la construcción de las barreras cortavientos.

 

Uso en Patagonia

En algunas zonas de nuestra región, no se inicia ninguna producción agrícola sin tener en cuenta la instalación de cortinas que protejan los cultivos. En la actualidad el uso de materiales de base plástica ha permitido disminuir el espesor de paredes protectoras, aumentar el rendimiento en su colocación y evitan en los cultivos la deshidratación, manteniendo la humedad por las suaves brisas que se dejan circular sin hacer daño. Otro elemento muy importante, que se presenta como una ventaja a resaltar en las mallas artificiales frente a las cortinas naturales, es la posibilidad de trasladarlas de un lugar a otro, pero más importante aún es que evita la perdida de superficie en los cuadros debido a la importancia de la competencia de las raíces de las cortinas naturales. En Patagonia, existen muchos casos que se pueden mencionar como ejemplos en donde se usan las mallas plásticas como herramienta de protección de diferentes cultivos. En Trelew, es utilizada principalmente para proteger los cultivos de cerezo, también es usada con este fin en las nuevas áreas explotadas para la producción de cereza en la localidad de Los Antiguos. Igualmente en Esquel, la malla está siendo implementada en el cultivo de arándano y peonías. En otras áreas de cordones hortícolas de las localidades costeras de la provincia de Santa Cruz, son usadas para la protección de invernaderos y / o en los primeros años del establecimiento de cortinas naturales nuevas. En la zona de Pico Truncado, se difunde como técnica para proteger del viento las áreas revegetadas.

 

Beneficios

Las mallas cortavientos impiden que los efectos de vientos fuertes, disminuyan la calidad de los cultivos, evitando así daños en la producción como laceraciones en hojas, flores y frutos, baja polinización y pérdida de agua. “Esto significa que la presencia de una malla cortaviento evita las turbulencias y regula el paso del viento e incrementa la humedad relativa al limitar la evapotranspiración de las plantas. En el caso del uso de protección artificial, también presenta ventajas en el proceso productivo, ya que no presenta competencia por nutrientes del suelo con el cultivo, no ocupa mucho espacio y tampoco propaga plagas, aumentando la productividad, calidad y homogeneidad de plantas y frutos”, concluyó.


COMENTARIOS