De Puerto Deseado al Mundo

“Conociendo Nuestra Casa”: un proyecto educativo ambiental que formó miles de monitores

Se originó hace 35 años en Puerto Deseado y desde entonces con tenacidad y perseverancia, logró trascender el tiempo y las fronteras. Cimentado en la educación y el medioambiente, el proyecto promovió el conocimiento y el amor por el lugar de pertenencia de más de 10.000 personas. Hoy cuenta con replicas en localidades de Santa Cruz, la provincia de Buenos Aires, Chile e Irlanda del Norte. Una idea que fue creciendo y hoy nos demuestra que todo es posible.  

  • 20/08/2018 • 13:18
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“No se puede querer ni cuidar aquello que se desconoce”, fue la frase que movilizó a Marcos Oliva Day y a su mujer María Laura Gaona, para crear el proyecto “Conociendo nuestra casa” allá por 1983 en la localidad de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz.

Desde siempre la iniciativa apuntó a la inclusión de niños y adolescentes en situación de riesgo de la Patagonia Argentina, a través de acciones educativas y preventivas con el fin de que se conviertan en referentes sociales y defensores de la naturaleza.

Hoy con casi 35 años de labor ininterrumpida, y luego de consolidarse como una de las Organizaciones No Gubernamentales, más importantes de la región, la Fundación “Conociendo Nuestra Casa”, continúa en pleno proceso de crecimiento y expansión, no sólo en tierras provinciales sino también por distintos puntos del país y el mundo tal es el caso de Chile e Irlanda del Norte.

La formación de voluntarios para que se conviertan en Agentes “Monitores” de la transformación de ellos mismos y de otros niños y adolescentes, la huerta orgánica, las campañas de limpieza de lugares públicos, las clases de kayak como así también la constante interacción con la comunidad en distintos acontecimientos, son algunas de las acciones que se promueven desde dicha fundación. En diálogo con TiempoSur, Ángel Eduardo Carnota, director ejecutivo de la fundación, relató algunos aspectos relevantes del proceso de formación y la proyección que alcanzó la iniciativa del recordado y siempre presente “Marcos Oliva Day”.

 

Las bases de la Fundación

 

Respecto a los orígenes de la Fundación, Ángel Eduardo Carnota, recordó que tanto Marcos Oliva Day, de profesión abogado, y su esposa María Laura, fueron los impulsores de la misma. “Ellos vieron la necesidad de promover acciones educativas para que los chicos de Puerto Deseado, pudieran apropiarse del lugar donde vivían. Es así que en 1983, surgió el proyecto que tiempo después dio paso a la formación de la fundación. El mismo tuvo como propósito, formar en valores a los chicos de esa comunidad”, explicó. Asimismo, comentó que en primera instancia comenzaron a dictarse clases en los 4º grados de la Escuela Nº5 de Puerto Deseado. “Por aquel entonces además de contar con el acompañamiento de las maestras y directivos de la institución como así también de los chicos que asistían a las clases de kayak de Marcos. A medida que pasó el tiempo, el proyecto fue creciendo y así surgieron las clases en el aula garaje en la casa de Oliva Day. Es así que martes y jueves asistían a las clases teóricas. La idea era que además de conocer su lugar, los chicos pudieran ayudar en las clases que se llevaban a cabo en los 4º grados de las escuelas deseadenses”, agregó.

En cuanto a la motivación que tuvieron los precursores de la iniciativa, Carnota expresó que se trató de dos sucesos puntuales. “El primero tiene que ver con el ámbito natural. Un grupo de japoneses pidió permiso para capturar unas Toninas overas en la ría local y sin previo estudio se les otorgó el mismo. Durante la captura mataron muchos ejemplares para llevarse sólo uno con muchas dificultades de movilidad. Y mientras esto sucedía en 1978, en algunos países como Estados Unidos ya se contaban con leyes de protección para las especies autóctonas. En aquel entonces, nadie salió a defender la depredación que estaban haciendo, porque la comunidad no conocía de qué se trataba. Poco tiempo, después ocurrió otro hecho que tuvo que ver con el ferrocarril y fue la gente la que no dejó que se llevaran el vagón que hoy se exhibe en una de las plazas locales. Si se compara ambos sucesos, se darán cuenta que no se actuó del mismo modo, sobre todo porque acerca de un hecho se tenía la información suficiente, mientras que del otro no. Dicho vagón es patrimonio cultural e histórico de Puerto Deseado”, detalló.

 

Frutos del trabajo

 

A medida que fueron pasando los años, la fundación y sus proyectos se fueron consolidando y creciendo. Por lo, tanto si se mira hacia atrás en el tiempo, mucha es la labor que se desarrolló. “Poder inculcar año tras año tanto en los niños como adolescentes, la necesidad de conocer algo, para luego quererlo y finalmente defenderlo, nos permite ver los frutos de nuestro trabajo. Actualmente no sólo se suman a nuestra causa los chicos sino que también hacen propia nuestra iniciativa, muchas familias que se acercan de manera espontánea. Dictamos los cursos de “Conociendo nuestra casa” en todas las escuelas de la localidad, lo que nos permite llegar a más 300 chicos de 4º grado. Nuestro proyecto de nivel educativos provincial, es posible gracias al Consejo Provincial de Educación, los directivos de las escuelas, docentes y alumnos. Siempre nos reciben con los brazos abiertos. Lo educativo es un aspecto muy importante para nosotros porque forma parte de uno de nuestros grandes logros”, expuso Carnota.

En ese contexto, el director ejecutivo de la fundación enfatizó que hasta la fecha, participaron del proceso de formación más de 10.000 personas. “La mayoría de los monitores de una manera u otra siempre le devuelven algo a la Fundación. Muchos vuelven tras sus estudios universitarios o superiores y vienen a dictar cursos o alguna capacitación. Además a lo largo de todos estos años hemos contado con la visita de distintas delegaciones que por estudio, eligen Puerto Deseado para concretar los mismos”, agregó.

 

Deportes náuticos – contacto con la naturaleza e historia

Además puso de manifiesto que si bien el proyecto de la Fundación "es educativo ambiental, de algún modo decidieron impulsar desde el espacio los deportes náuticos. A través de los mismos se promueve el tránsito por las aguas que cuentan con más de 500 años de historia y por cuales pasaron navegantes como Magallanes, Fitz Roy, entre otros. Asimismo Charles Darwin allá por el año 1833, también recorrió nuestra Ría local. Poder recorrer esos lugares con los chicos y contarles la historia y observar la flora y fauna del lugar, contribuye para que arraigarse a la tierra. En algunas ocasiones, muchos de los que se van por diversas cuestiones de la localidad y después vuelve, suelen repetir este tipo de experiencia, lo cual para nosotros es muy conmovedor”, acotó.

 

Huerta orgánica – interacción con la comunidad

En otra parte de la conversación, Carnota volvió a referirse a la formación de monitores porque fue el proyecto de base de la fundación. “Bajo un marco teórico se les enseña temáticas relacionadas con la flora, fauna, historia y geografía. Pero además de esta iniciativa que es nuestra insignia, desde hace más de 8 años trabajan en otro proyecto que se basa en una huerta orgánica. En la misma, los chicos trabajan no solo en el proceso de preparado de las semillas y tierra, sino también en los almácigos, plantación y cosecha de vegetales. Además solemos elaborar comidas con los productos de la huerta”, detalló. Asimismo puso de manifiesto, que en algunas ocasiones participan de algún trueque con otras instituciones deseadenses. 

Otra labor que se promueve desde “Conociendo nuestra casa”, es la participación de los jóvenes que forman parte de la fundación en distintos acontecimientos que se concretan en el lugar. “Participamos de los actos cívicos militares. Como por ejemplo en el acto de Malvinas, al cual adherimos y acompañamos desde el agua. Es una experiencia única en el país”, acotó.

En relación a otras acciones, Carnota señaló que mantienen una estrecha relación con los distintos organismos de medioambiente de la localidad y otros puntos de la provincia. “Cada año organizamos el día del pequeño gran gesto para el cual convocamos a la sociedad en general a unirse para llevar adelante entre todos pequeñas acciones, como por ejemplo, concretar la limpieza de nuestra Ría Local. Si unimos esas pequeñas acciones, entre todos vamos a tener un lugar mucho mejor, más limpio y sano”, subrayó.

Para concluir, expuso que la Fundación realiza viajes de divulgación de sus proyectos, lo que permitió que pudieran hacerse replicas en diferentes lugares de Argentina y en el exterior. Una de las réplicas más importantes se encuentra en Irlanda del Norte y otras en Chile.

 


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