Río Gallegos

Un sacerdote dijo que los comedores “deben ser paliativos” y no “se deben institucionalizar”

El Padre Fabián Gil de la Iglesia del Barrio San Benito aclaró que son “meritorios” los comedores que se instalan por la situación social, pero aclaró que “se deben generar alterativas” para mejorar, como por ejemplo el trabajo cooperativo o la  instalación de huertas.

La ayuda debe dirigirse a “cómo hacemos para que la persona salga de esa situación”.
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Existe una “realidad diversa” en el barrio San Benito, según lo indicó el Padre  Fabián Gil, quien llegó a Río Gallegos hace tres años y medio y es sacerdote de la iglesia de sector de la ciudad.

“Hay de todo tipo: gente trabajadora que con mucho esfuerzo hace su casita, gente que vive de forma precaria, y gente que tiene su buen pasar”, detalló, y destacó el “rápido crecimiento” del barrio.

Dentro de la diversidad, en el barrio como en Río Gallegos es notoria la creación de nuevos comedores, consecuencia de la crisis económica. El sacerdote señaló que  la instalación de comedores ”nunca es buena”, salvo que sea “un paliativo para salir adelante de la coyuntura actual”.  “Si pongo un comedor, siempre tendré gente que venga, pero dejaré que progresen. Los comedores no pueden ser institucionalizados y se debe nivelar para arriba, no para abajo”, apuntó.

La ayuda, aclaró, debe dirigirse a “cómo hacemos para que la persona salga de esa situación”. “He estado en comedores en otros lugares y cuando empezamos eran 100 chicos, y terminamos con 400, y en realidad no está ayudando porque se mantiene la misma situación de necesidad y carencia, y lo que debemos buscar es la forma de ayudar a los padres para salir adelante, porque si no siempre se tira para abajo y no se termina de despegar nunca”, precisó.

 

“OTRAS ALTERNATIVAS”

El cura indicó que es “meritorio” la instalación de un comedor, pero al mismo tiempo resaltó que “se deben generar alternativas”. “Creemos que podemos potenciar la cooperación, algo que funcionó en tantos lugares del mundo, por medio de cooperativas”, ejemplificó.

Aunque la tierra no es como en provincias del norte en donde “tirás una semilla y crece”, declaró que en “hay tierra para trabajar”, sobre todo con vecinos que están desde hace años con “experiencias y que tuvieron huertas”. “Así generamos otras alternativas como fuente de ingreso,  y no espero que me lo den, lo genero yo, y más en un barrio con tanta potencialidad y diversidad y con espacios para trabajar”, expresó.