Caso Gerez

“Mi hijo no estaba a cargo de la Comisaría Primera”

En una carta para los lectores publicada en la red social Facebook, Roxana Fuentealba, mamá del Subcomisario Alberto Guillermo Méndez, quien hoy conocerá su suerte judicial, luego de haber sido juzgado por la muerte de Gustavo Gerez, pidió que se conociera la verdad, porque su hijo dejó a Gustavo en la Comisaría Primera y él no estaba a cargo de la misma. En el texto expresa que ese momento era oficial de servicio del Comando Radioeléctrico.

  • 10/07/2018 • 07:42
Hoy el Subcomisario Méndez conocerá el fallo del Tribunal.
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En la jornada Subcomisario Alberto Guillermo Méndez conocerá la sentencia que le dispondrá el Tribunal Oral de la Cámara en lo Criminal de la Segunda Circunscripción de Caleta Olivia. Cabe recordar que el Subcomisario es el único imputado por la muerte de Gustavo Gerez, hecho ocurrido en la Comisaría Seccional Primera en el mes de septiembre del 2016.

Cabe recordar que durante los alegatos la querella solicitó la pena de 20 años de prisión, por el delito de homicidio simple con dolo eventual, “por conducta omisiva, apremios ilegales, abuso de autoridad y privación ilegítima de la libertad”. En cuanto a la Fiscalía de Cámara, solicitó 4 años de prisión y 5 años de inhabilitación para ejercer su función en orden al delito de homicidio culposo.  En la defensa, planteó la nulidad de la acusación formulada por la querella, pedido al que se adhirió la Fiscalía.

 

A continuación la carta de Roxana Fuentealba.

“Sí a la Verdad”

No puedo dejar de pensar qué nos está pasando como sociedad. Hoy me toca a mí, escuchar voces de reclamos de justicia por la muerte de un joven en Caleta Olivia, y se me viene a mi mente, de qué manera se podría haber evitado esto.

Hablo con el corazón de madre y entiendo lo que debe ser perder un hijo. Hoy el mío, está sentado en el banquillo de los acusados, siendo enjuiciado por ahora socialmente. Me costaba preguntarle qué había pasado, porque fue criado con valores, principalmente el respeto a la vida humana, siendo integrante de la policía de la provincia con gran vocación por el servicio a la sociedad. En reiteradas oportunidades relataba algunas de las intervenciones y al escucharlo podía observar que siempre primaba la calma y la alta tolerancia ante la resolución de un conflicto.

Ante las repercusiones de lo sucedido, me pregunté y le pregunté qué había pasado, necesitaba saber cómo Mamá, la verdad fuera cual fuera, principalmente si hubo violencia contra este Joven, respondiéndome en todo momento que NO, y que esto constaba en los dos resultados de las autopsias, realizadas por los peritos forenses en la que informaban que no existía ningún golpe, que podría haber causado la muerte, y que su deceso, se debía a consecuencia de un shock cardiogénico no isquémico, por delirio agitado por consumo de cocaína y alcohol.

Cabe destacar que mi hijo, no estaba a cargo de la Comisaría Primera, sino que cumplía la función de Oficial del Servicio del Comando Radioeléctrico, con la misión de patrullar la ciudad, y que, al concurrir a un llamado por un presunto disturbio cerca de un bailable, en el camino hacia ese lugar se encuentran con este joven en el medio de la calle y con el torso desnudo, pensando que podría haber sido pasivo de un robo o violencia, es que se acercan al joven para auxiliarlo, reaccionando este último en forma agresiva, con insultos e intento de agresión hacia el personal policial, conduciéndolo a la dependencia policial (Comisaría Primera), donde queda a cargo del responsable de la misma.

Me pongo a pensar, qué se tendría que haber hecho entonces, dejarlo solo como estaba y no intervenir en las condiciones que se encontraba el joven, no identificarlo, no auxiliarlo, me cuesta pensar así. Quizás mi hijo no estaría hoy frente a los jueces por esta causa, sino por no cumplir con el deber de funcionario público al dejar a una persona en la vía pública en el estado en que se encontraba e incluso, de acuerdo a las autopsias, este joven podría haber fallecido en el lugar donde se encontraba.

En el lugar donde se hallaba estaba solo, no había ningún amigo, compañero de trabajo ni familiar para ayudarlo. Dios sabrá, cuantas personas habrán pasado por ahí o lo estarían viendo desde lejos, pero me viene a la mente la frase “del no te metas que alguien se hará cargo”. Tampoco se puede dejar de desconocer, el que estuviera en ese lugar no era el PROBLEMA, sino la CONSECUENCIA de algún PROBLEMA que quizás padecía.

Vuelvo a reiterar, mi hijo ese día no era el responsable de esa comisaría, su función era otra, concurren a un llamado y en el camino encontraron a este joven al que llevan a la Comisaría Primera, a cargo del responsable de la misma, retornan al patrullero, quedando hasta ese momento el joven Gerez con vida en esa dependencia y hoy se le imputa la responsabilidad de una muerte que ni siquiera la presenció, no lo entiendo.

Sé quién es, sé que está sufriendo y que le está costando su buen nombre y respeto como hombre, esposo y padre dentro de una sociedad, que lo está enjuiciando principalmente por el desconocimiento de lo sucedido. No estoy pidiendo clemencia, sí exijo que se conozca y se informe la verdad. Roxana Fuentealba, Mamá de Alberto Guillermo Méndez”.