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El mejor remedio contra la depresión

La depresión, un mal tan frecuente por estos días, puede ser de cinco clases diferentes. Aunque todas se manifiestan por medio de los mismos síntomas.

  • 17/03/2017 • 00:00
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Depresión reactiva

Esta es quizás la más común y surge como una reacción ante una pérdida. Puede tratarse de un ser querido, una pareja, un empleo, una amistad, etc. La persona no puede recuperarse del dolor y su tristeza se incrementa, al punto de convertirse en un estado depresivo. Si bien cualquiera puede sufrir este tipo de depresión, esta suele aparecer en personas introvertidas, con un alto nivel de inseguridad y sensibilidad.

 

Depresión bipolar

Aquí la persona experimenta una gran euforia y, de repente, al día o a la semana siguiente, ya no siente deseos de vivir. Pierde las ganas de hacer lo que hacía antes y cae en un pozo del que no puede salir… hasta que nuevamente vuelve la alegría. Y así sucesivamente, pasa de un estado a otro. Esta ambivalencia le provoca una gran ansiedad.

 

Depresión por cansancio

Esta es muy frecuente entre gente del mundo de los negocios, que tiene muchas responsabilidades, y también entre los adolescentes. La exigencia laboral conduce a las personas al agotamiento, tanto físico como psicológico. Un adolescente puede sufrir este tipo de depresión al enfrentar más de un estímulo persistente, los cuales incluyen sus propias emociones cambiantes y problemas en la escuela o en la familia.

 

Depresión de la edad adulta

Cuando pasamos los 50 años, puede aparecer en nuestras vidas una depresión involutiva. ¿Por qué? Porque, por lo general, uno comienza a meditar en lo que hizo y lo que no hizo hasta ese momento, es decir en sus logros y fracasos. Así surge en algunos un vacío y una tristeza que no saben cómo superar. Si esta sensación aumenta, a causa de múltiples motivos (como el crecimiento de los hijos, la jubilación o las pérdidas inevitables) se instala la depresión.

 

Depresión por culpa no resuelta

Quien siente en lo profundo de su ser que sus errores no tienen perdón, tarde o temprano, se deprimirá. Toda depresión sigue un circuito. El depresivo alimenta pensamientos negativos a diario y se va aislando del mundo. Y cuanto más se aísla, más pensamientos negativos tiene, que no le permiten salir del pozo depresivo y del círculo vicioso.

 

En algunos casos los cuadros depresivos pueden requerir atención médica. Pero siempre el mejor remedio para la depresión es llenarnos de esperanza y creer que es posible salir de ella, como de cualquier otra afección. Para tener esperanza, necesitamos rodear nuestra mente y nuestro cuerpo de cosas buenas: recuerdos, ideas, charlas, personas, actividades, etc.

 

Si querés mantenerte lejos de la depresión, alimentá la esperanza, sumá el factor sorpresa en tu vida y modificá todo aquello que sea necesario, por pequeño que sea. Y sobre todo, disfrutá y practicá cada día el ser feliz. ¿Cómo? Haciendo aquello que más te gusta y siendo agradecido. Si buscás bien, siempre encontrarás algo por lo cual agradecer.

 

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected]


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