Solidaridad

Un proyecto familiar asiste con víveres a 21 adultos mayores en situación de vulnerabilidad

Desde hace 6 meses que una vecina junto a sus tres hijas trabaja en su vivienda del barrio Madres a la Lucha para asistir a personas mayores con mercadería. “Ellos Primero” surgió para asistir a un sector vulnerable que pedía ayuda en pandemia. La palabra de su mentora a TiempoSur .    

El pan y los víveres donados a los adultos mayores. 
El pan y los víveres donados a los adultos mayores. 
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Hace como 5 o 6 meses que Mónica emprendió este proyecto familiar solidario denominado “Ellos Primero” en el barrio Madres a la Lucha. Junto a sus tres hijas y en su casa –manzana K, Casa 7-, decidió que era el momento de ayudar a los adultos mayores que no contaban con la asistencia necesaria para subsistir y padecían carencias en su alimentación.

“Empezamos a pensar en ellos y replantear como ayudarlos”, expresó la mentora de este proyecto a TiempoSur, quien decidió solicitar donaciones para armar un bolsón mensual de mercadería.

Los primeros meses contó con gran adhesión de sectores que proveyeron de mercadería, pero los meses siguientes comenzó a decaer, por lo cual, muchas veces debió poner el dinero de su propio bolsillo.  

Hoy asiste a 18 adultos mayores del barrio Madres a la Lucha, una señora en el barrio Belgrano y dos en el San Benito, siendo un total de 21 los que concurren cada viernes a buscar lácteos –donado por una Fundación- y el pan casero que elaboran con sus propias manos.  

“Hacemos entre 12 y 15 kilos de harina los viernes”, indicó Mónica, quien pidió que “más personas se sumen a colaborar con los abuelos con azúcar, arroz, harina y vitaminas entre otros insumos”.  

Ella quiso “especializarse en ellos, porque han sido uno de los grupos más afectados en la pandemia”. “Necesitan asistencia y ayuda, por eso busqué la forma de hacer esto para ayudarles”, agregó.

Según lo expuso, muchos de los “abuelos” son personas que realizan changas, no han tenido la oportunidad de jubilarse para contar con ese recurso y “solo algunos han tenido asistencia del Ministerio con un bolsón por mes, pero no les dura cuatro días”.

“Tienen una vida desgastante porque han trabajado en negro y no han podido jubilarse”, sostuvo Mónica, al advertir que “hay gente que les da para cortar el pasto y se las rebuscan como pueden”.

Y dejó en claro: “Yo sé que es mínima la ayuda que reciben de nuestra parte, pero suma, y suma a lo que la mayoría de las personas podría estar haciendo”. 

Al hombro

Mónica aclaró que no recibe “ningún apoyo político ni de la Provincia ni del Municipio”, pero hay sectores como la empresa Camuzzi que les donó harina para cubrir el mes.  

“Como familia vemos la forma de comprar harina para mantener el pancito casero”, indicó, al manifestar que “nos pusimos al hombro este proyecto y lo seguimos trabajando”. 

Por eso, piensa en el Día de la Madre y la manera de agasajar a las “abuelas” con algún regalo. Al mismo tiempo, trabaja en la posibilidad de que un médico pueda acercarse al lugar para revisarlos y controlarlos.

Por eso, Mónica señaló que “los abuelos son como niños, son temerosos de pedir ayuda”.

Una sonrisa de vuelta

En su relato, la mentora del proyecto “Ellos Primero” da cuenta que “los abuelos están contentos y felices por los pancitos”, haciendo de lo poco mucho para quienes son asistidos en su casa.  

“Es triste ver que los abuelos son parte de nuestra historia, pero la parte política los ha dejado de lado”, expresa, poniendo en relieve que le “parte el alma ver a un abuelo triste”. 

Sin embargo, continúa con su labor barrial junto a una “familia que me re banca y me apoya”, para poner en pie la iniciativa solidaria.  

“Los abuelos te llenan el alma con su sonrisa y es lo importante”, concluye como recompensa a su trabajo.

 

El proyecto “Ellos Primero” Río Gallegos se puede encontrar en su página de Facebook.

Quienes quieran colaborar pueden contactarse con Mónica al (2966) 15-532762

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