Río Gallegos

Transporte público: los logros, donde se falló y lo que vendrá en marzo

En la capital santacruceña hubo varias semanas en la que los usuarios se quedaron sin colectivos. A mediados de año se firmó el acuerdo con una nueva empresa. Qué se sabe hasta ahora de cómo será el servicio en 2022.

Presentación del acuerdo con CityBus.
Presentación del acuerdo con CityBus.
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Uno de los problemas que tuvo de arrastre la gestión de Pablo Grasso durante los dos primeros años de la gestión fue el transporte público. Venían de tener que cumplir un contracto –criticado- que había sido firmado entre la empresa Maxia y la gestión del ex intendente Roberto Giubetich, con una relación tensa que amagó en cortarse de manera de un momento a otro. En el medio habían quedado los usuarios que durante la revisión del contrato, el enojo de las partes y la necesidad de regularizar la situación, se habían quedado durante semanas sin poder tomar el colectivo. Luego, la pandemia terminó de frenar el recorrido, volviendo a la normalidad de a poco. Luego, los reclamos gremiales y las deudas de una y otra parte también derivaron en un servicio interrumpido que dejó afuera a sus usuarios, quedando ellos siempre como último orejón del tarro.

El contrato cuestionado

Uno de los fuertes reclamos que había realizado el Municipio, que se venía diciendo desde el 2019 para con los concejales del Frente de Todos, era acerca del contrato firmado por cinco años. Que cualquiera de las partes rompiera el mismo, hubiera significado otro embrollo más a la cuestión, por lo que se tuvo que seguir extendiendo, como chicle, una relación desgastada. Tras esto, se realizó una judicialización de la relación e incluso la Municipalidad realizó la toma de posesión de los colectivos. El primer acuerdo se firmó en marzo del 2019. Lo hizo el intendente Giubetich con la empresa, pero tuvo que dar también explicaciones al Concejo Deliberante. En aquel entonces se fijó el precio del boleto en $25, algo que se mantiene hasta ahora.

En el punto 13 del contrato que se firmó a principios de 2019, sobre referente al valor del subsidio municipal, se detalló que "a fin de garantizar la normal y regular prestación del servicio y de que la totalidad de la tarifa no recaiga sobre el usuario, la Municipalidad subsidiará la tarifa obligándose a pagar la suma de 126.000 pesos por mes y por cada unidad afectada al servicio".

En el medio

Durante todo el conflicto, que pasó por paros municipales, la toma de posesión de los colectivos e incluso un amague de abandonar la ciudad por parte de la empresa, los que quedaron en medio fueron los usuarios. Hay dos líneas que son claves para el funcionamiento de la ciudad: la B (que une barrio Belgrano y Marina) como la D (que conecta el San Benito con el casco más viejo de la ciudad). Se trata de los colectivos que mayor cantidad de usuarios trasportan en el día a día y fueron los más afectados durante los conflictos. El reclamo de los vecinos no solo se hizo oír a través de redes sociales, sino que también enviaron sendas notas al Municipio para que se regularice la situación.

Lo que se viene

En el mes de julio de este año, el Municipio realizó la firma del contrato con la nueva empresa de servicio, que empezará a operar en el mes de marzo. Se trata de City Bus, una operadora que ya viene con buena experiencia en la localidad de Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego. Para esto se mandaron a crear nuevas unidades de colectivos, que ya fueron mostradas por el intendente Grasso a través de redes sociales.

“Es un honor poder desembarcar en esta ciudad. Comenzamos las conversaciones con el Municipio en el mes de agosto del 2020. Luego de reuniones de trabajo y planificaciones con avances, nos encontramos en una situación especial producto de la pandemia en que vivimos. Obviamente esta situación que no es ajena al país hizo que cambien esas negociaciones pero que lleguen a este punto”, indicó Ariel Ledesma, titular de la empresa City Bus.

Lo que se espera

Para el mes de marzo se busca que la situación del colectivo sea formalizada y regularizada. El nuevo contrato con la empresa, sumado a la compra de las unidades de colectivo y la nueva relación con el gremio UTA, se busca que después de marzo del 2022 la situación del transporte sea regularizada, teniendo la Comuna un mayor control sobre las unidades y una relación nueva con la empresa prestadora del servicio. Quedará esperar y que sean los propios usuarios quienes decidan, teniendo una vara no tan alta, sobre todo, cómo fue Maxia durante estos años en Río Gallegos.

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