Nuevas modalidades

Teletrabajo: Ventajas y desventajas según el sector que más debió reconvertirse en pandemia

Por el impacto de la pandemia, la enseñanza, finanzas y servicios profesionales son los sectores que más se reconvirtieron para realizar teletrabajo. Una maestra, una trabajadora de la administración pública y un abogado exponen sus experiencias a favor y en contra al realizar home office. La ley y los estudios realizados en Argentina.

Las desventajas son los tiempos que estás frente al celular o la computadora, destinás más tiempo cumpliendo tus funciones, que de manera presencial.
Las desventajas son los tiempos que estás frente al celular o la computadora, destinás más tiempo cumpliendo tus funciones, que de manera presencial.
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Por José Antonio Villanueva (Redacción TiempoSur)

 

El estudio "Evolución del trabajo remoto en Argentina desde la pandemia", realizado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y que se dio a conocer en mayo de este año, expuso que la enseñanza, finanzas y servicios profesionales son los sectores que más se reconvirtieron para realizar teletrabajo.

El informe, que se basó en la Encuesta Permanente de Hogares que analizó 31 aglomerados urbanos del país, estudió el impacto de la pandemia por COVID-19 en nuestro país.

Pero, ¿qué es el teletrabajo?

De acuerdo a la página oficial del Gobierno nacional, es una forma de trabajo a distancia, en la cual el trabajador desempeña su actividad sin la necesidad de presentarse físicamente en la empresa o lugar de trabajo específico.

La modalidad trae beneficios tanto al empleador como al trabajador, y a la sociedad a largo plazo, cuidando el medio ambiente. Se realiza mediante la utilización de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) y puede ser efectuado en el domicilio del trabajador o en otros lugares o establecimientos ajenos al domicilio del empleador.

Se estima que en Argentina cerca de 3 millones de trabajadores realizan home office.

El Gobierno reglamentó la Ley de Teletrabajo con su publicación en el Boletín Oficial, mediante el Decreto 27/2021 llamado "Régimen Legal del Contrato de Teletrabajo".

Son teletrabajadores quienes acuerden con el empleador esta modalidad y no trabajen en ninguna dependencia ni sucursal de la empresa, institución o establecimiento. Es decir que no son teletrabajadores quienes posean un esquema mixto de, por ejemplo, tres días presenciales y dos en casa.

La enseñanza

Pero, ¿qué ventajas y desventajas tiene esta modalidad laboral?

Para tratar de responder esta pregunta, se consultó a una maestra de Río Gallegos, con 10 años de antigüedad en la docencia (y que es asistente pedagógico), al ser la enseñanza, el rubro que más se reconvirtió al teletrabajo.

"Mi función es acompañar a los niños con dificultades de aprendizaje, al igual que a las familias. En este sentido, tengo un promedio de diez alumnos, los cuales tienen diversos niveles de dificultad, por lo que adecúo o realizo los ajustes necesarios de las actividades dadas por las maestras de grado, enviando las actividades vía correo electrónico, WhatsApp e incluso acercar las copias a los domicilios", contó Janete Vargas.

Estas actividades, la docente las realiza de manera conjunta con cada alumno, asistiendo a cada uno por separado,  

con un promedio de dos horas semanales, a través de videollamadas de WhatsApp o Google Meet.

"Posteriormente se reciben las actividades desarrolladas, vía WhatsApp y se envían al correo electrónico de las maestras de grado para su corrección. Asimismo, acompaño a las maestras en sus clases virtuales a través de Google Meet", contó.

La actividad antes detallada es durante la mañana. 

Por la tarde, la docente tiene otro grupo de alumnos: Un total de 16.

"La mayoría viven en la zona del barrio Madres a la Lucha", contó.

La docente saca copias para cada niño y adecuando las actividades para los que presentan dificultades.

"Cada familia se acerca a retirar y devolver las copias de las actividades por la escuela", dijo y marcó que "las clases por videollamada tienen poca convocatoria, dado que, muchas familias ocupan los datos del celular para conectarse o no tienen otros, no poseen los dispositivos en condiciones o están trabajando durante el horario escolar".

Este trabajo desde su vivienda, no termina allí. "Tenemos reuniones por Zoom con los directivos, por diversas cuestiones como así también, responder a los diversos requerimientos de la institución escolar de forma virtual; entre ellos, registros de grado, cuadros de datos de alumnos, planificaciones anuales y trimestrales, informes de alumnos con dificultades de aprendizaje, informes de calificaciones, de actos virtuales y responder a las solicitudes de DPP".

En su caso, destacó que muchas familias solo poseen celular para llevar a cabo el desarrollo de las actividades y en otros casos "desconocen el uso o apertura de un correo electrónico, como así también la instalación de las Apps necesarias para las diversas clases, por lo que también debés guiar a las familias para que puedan conectarse".

Otro punto que resaltó es que, por ejemplo, las videollamadas "producen cierto grado de tensión, dado que ocasionalmente, no se escucha de alguna de las partes, por el dispositivo que no está en condiciones, por la baja en el servicio de internet o los ruidos de fondo".

En su caso, trabajar de forma virtual con niños "genera más desventajas que ventajas, la única ventaja de trabajar en este contexto, es que lo hacés desde casa, y no tenés que trasladarte a la escuela".

La maestra señaló algo advertido también en diversas oportunidades por quienes trabajan desde sus casas: La jornada es más extensa, porque se destina mayor tiempo a actividades que sólo se realizarían en el lugar físico de trabajo.

"Las desventajas son los tiempos que estás frente al celular o la computadora, sea en las clases por videollamadas o en la confección de diversos documentos, motivo por el cual, destinás más tiempo cumpliendo tus funciones, que de manera presencial; la recepción de mensajes o llamados fuera de tu horario escolar y fines de semana (los he recibido, incluso a las dos de la mañana)", precisó.

La ley online

“Nosotros no tenemos ahora necesidad de ir al juzgado, para saber si un expediente se movió o no”, contó a TiempoSur, Martín Medvedoff, abogado de Río Gallegos.

Desde el inicio de la pandemia, la Justicia fue el sector que más debió readaptarse a la no presencialidad.

“No tenemos necesidad de ir al juzgado para presentar un oficio porque se hace de forma digital y también todo el seguimiento. Solo debo ir al juzgado si tengo que confrontar alguna documentación original. Los escritos se hacen de forma digital y vuelven con firma digital, así que, para mí, se agilizó muchísimo y es excelente”, opinó.

El letrado admite que hubo quejas de muchos de sus pares, pero en su caso, la experiencia mejoró los trámites judiciales. “Si hay que ir a ver un expediente, sacás el turno, vas y te tienen el expediente separado y en cinco minutos terminás. Tiene fallas, obviamente, pero para mí es genial”, remarcó el abogado que tiene cerca de 30 expedientes “activos” en su estudio jurídico.

Con su clave de usuario, ingresa al sistema digital que utiliza el TSJ y puede revisar si su expediente “tiene despacho o un proveído, y si lo tengo, puedo leerlo”.

“Presenté hasta edictos para sucesiones, y se devuelve de parte del juzgado con la firma electrónica. El trabajo se agiliza muchísimo y no hay necesidad de ir a firmarlo, llevarlo o controlar si salió o no, todo se hace de forma remota. Hago el seguimiento online. Este sistema en mi caso, ha sido excelente he ido muy poco al juzgado”, reafirmó.

Administración en casa

“El home office o teletrabajo tiene aspectos positivos y negativos”, contó Cristina, trabajadora de la administración pública provincial.

“Esto permitió –más allá de la pandemia- que se hayan generado en distintas áreas de la administración pública otras alternativas comunicacionales, como WhatsApp, el correo electrónico, para distintos trámites. Otro aspecto positivo, es que permite preservar la salud de quienes trabajan en distintas áreas gubernamentales, o de alguna manera permite que los aforos sean respetados”, detalló.

En su caso, Cristina trabaja en el área de comunicación, por lo que otro beneficio fue que se les proveyó herramientas digitales a los empleados que no las tenían, por ejemplo: Una notebook.

Lo negativo, se relaciona con esto último: Muchos trabajadores no tenían conectividad y debían recurrir a un servicio de Internet. “Es bueno decir que en algunas dependencias han facilitado los equipos para que los empleados puedan trabajar desde sus casas”, indicó.

Otro punto negativo es que “muchas personas no han asistido a trabajar pero tampoco lo han hecho de manera online”.

“En general tiene aspectos positivos, más allá de los horarios, porque debes tener más disponibilidad horaria en algunos casos que en otros”, resaltó.

Caso testigo/ley/estudios 

Justamente el periodismo gráfico ha sido la actividad que también más se ha reconvertido al teletrabajo.

Las ventajas y desventajas de realizar home office -en el caso de quien escribe- podrían sintetizarse del siguiente modo:

Si bien la falta de presencialidad permite una mayor franja horaria para poder realizar la labor con mayor antelación, al mismo tiempo esta ventaja, trae la desventaja de estar constantemente predispuesto -sea por mandato propio o de la empresa- a realizar tareas fuera del horario laboral.

Encuestas de las consultoras Adecco y Quiddity, durante el año pasado, señalaron que entre el 40 y 42% de los teletrabajadores manifestaron estar trabajando más horas que cuando lo hacían presencialmente. 

Otro estudio realizado por la Consultora Isonomía sobre 6043 casos en Argentina, mostró que el 83% de los empleados de Pymes y el 87% de las empresas buscarán mantener o incrementar el teletrabajo en el futuro, mientras que un 69% de los trabajadores señalaron que el teletrabajo es la herramienta más adecuada para conciliar el equilibrio entre la vida laboral y la personal.

Según la Ley de Teletrabajo, las cargas horarias se ajustan a la Ley de Contrato de Trabajo, es decir, 48 horas semanales como sucede en la presencialidad.

En tanto, el teletrabajo como la presencialidad es opcional, es decir, voluntario. (La voluntad debe ser asentada por escrito).

En cuanto a los instrumentos y herramientas de trabajo, como equipos (computadoras, teléfonos, etc.), herramientas y soportes deben ser proporcionados por el empleador o empresa, tanto la instalación y mantenimiento como los costos.

El empleador también tiene a su cargo los gastos de electricidad, Internet, entre otros que el trabajador necesite para desempeñar sus tareas.

(Fuentes: TiempoSur/ IProfesional/Ciudadano diario/Página/ 12/ Evolución del trabajo remoto en Argentina desde la pandemia, realizado por el Centro de Estudios para la Producción)

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