28° Feria Provincial del Libro

Historias de una trabajadora sexual

Georgina Orellano es una trabajadora sexual y quien, el pasado 21 de junio, presentó su libro “Puta Feminista: Historias de una trabajadora sexual” en el marco de la 28° Feria Provincial del Libro.

Georgina Orellano presentó su libro en la Feria Provincial del Libro.
Georgina Orellano presentó su libro en la Feria Provincial del Libro.
COMPARTÍ ESTA NOTA

En la sociedad existen cientos de estereotipos, mitos y estigmas que rodean a las personas que deciden dedicarse al trabajo sexual. Sin embargo, la realidad de aquellas personas que desarrollan el oficio distan mucho de estos.  Georgina Orellano ejerce su profesión de trabajadora sexual y es una ferviente activista por los derechos de las trabajadoras sexuales, quienes inclusive poseen un sindicato que las representa.

El pasado 21 de junio, Georgina fue invitada por la Secretaría de Estado de Cultura de la provincia de Santa Cruz para realizar la presentación de su libro “Puta Feminista: Historias de una Trabajadora Sexual” en la 28° Feria Provincial del Libro.

Georgina Orellano, escritora y trabajadora sexual, dialogó con TiempoSur acerca de la presentación de su libro y de cómo es la vida de una trabajadora sexual: “El libro salió editado en el mes de abril por la Editorial Sudamericana. Este libro te cuenta historias personales y colectivas de las personas que ejercemos el trabajo sexual en Argentina e intenta un poco acercar nuestra mirada, nuestros conocimientos y, sobre todo, nuestras voces en una sociedad que, durante muchos años, se ha negado a conocer lo que nos pasa a las trabajadoras sexuales”, explicó.

 

Feria Provincial del Libro

Georgina participó con su libro “Puta Feminista: Historias de una Trabajadora Sexual” en la 28° Feria Provincial del Libro, la cual se lleva a cabo en las instalaciones del Complejo Cultural y que hoy desarrollará su última jornada: “Hubo un contacto con algunas organizaciones feministas de Río Gallegos, que me convocaron y me preguntaron si quería presentar el libro en el marco de la Feria Provincial del Libro”, agregó.

Durante la presentación del libro, Georgina junto a la docente feminista Romina Behrens, dialogaron acerca de las políticas antitrata y la criminalización que existe para con las trabajadoras sexuales, lo que generó que muchos lugares de trabajo sexual fueran cerrados ante la negativa de las autoridades estatales de escuchar a sus trabajadoras.

 

Estereotipos y estigmas

Existen incontables estigmas y estereotipos que rodean a las personas que deciden ejercer el trabajo sexual, los cuales hacen referencia tanto a su salud como a su educación e, inclusive, a su moral, lo cual dista mucho de su realidad: “La primera categoría a la que tratan de arrojarnos es a la de la victimización, de lo cual habla mucho el libro y de lo que significa para nuestras experiencias, trayectorias de vida y experiencias en torno al trabajo sexual, las cuales son diversas y amplias. Como organización siempre renegamos de esa categoría en la que intentan arrojarnos a todas: somos víctimas y, por ende, el Estado debe rescatarnos y hay un borramiento a nuestro poder de decisión y, sobre todo, a nuestra agencia. Nos parece peligroso eso y que equiparen nuestro trabajo con la trata de personas y que cierren nuestros lugares de trabajo. El trabajo sexual no dejó de existir, sino que se tornó mucho más clandestino ya que han criminalizado nuestra actividad”, señaló Orellana.

Las personas que ejercen el trabajo sexual poseen un sindicato llamado AMMAR el cual nuclea a 6500 personas y, según cuenta Georgina, nació “en 1994 y surge a través de la iniciativa de compañeras que trabajaban en la calle impulsadas por la represión policial, la violencia institucional y las detenciones arbitrarias”, finalizó

COMENTÁ