Todo un dilema

El Chaltén, entre la belleza natural y la falta de tierras

Es una de las localidades turísticas por excelente de Santa Cruz, mezcla su belleza natural con la polémica por la falta de tierras para vecinos que viven en “casas móviles”. Hay avances, pero todavía no una solución definitiva.

El Chaltén es verdaderamente hermoso.
El Chaltén es verdaderamente hermoso.
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La increíble belleza de El Chaltén es innegable y su desarrollo, siempre paralelo al de El Calafate como localidad vecina.
Sin embargo, el contraste se genera en la vida diaria de muchos vecinos, que son los que reciben a los turistas, pero al mismo tiempo reclaman por tierras y viviendas.
Casas rodantes, motorhomes, casillas prefabricadas sobre plataformas de alquiler e incluso “casas trineo” forman parte del paisaje de la localidad que fue destacada como la más cordial del país hace no mucho tiempo atrás.
La situación es muy diferentes al analizar lo turístico de lo diario por allí y mientras El Chaltén aparece como el 14 lugar más elegido en todo el país para el Previaje, todavía hay un fuerte conflicto político por las tierras.


El reclamo

Este año, como en cada aniversario ( el 12 de octubre) hubo fuerte reclamo de vecinos que año tras año esperan concreciones y soluciones frente a la cada vez más acuciante emergencia habitacional.
La expectativa ante cada uno de los anuncios da paso a la frustración, cuando pasa el tiempo y las soluciones no llegan.
“Esta situación se dilató demasiado, las formas de vida se volvieron tan complicadas y dispares qué hace exista un nivel de intolerancia grande entre quiénes están esperando respuestas hace mucho tiempo”, indicaba el día del aniversario Mauro Piombo, referente de “Vecinos Unidos”, el grupo que se formó para reclamar por terrenos y viviendas.
Sobre la problemática hubo algunos avances, pero en concreto se necesita disponibilidad de tierras que no hay en el ejido urbano de El Chaltén.
Sin embargo, dos días después del aniversario, el presidente de la Administración de Parques Nacionales (APN), Lautaro Erratchú, firmó dos convenios específicos con el presidente del Consejo Agrario Provincial (CAP), Javier de Urquiza, con el objetivo de a intercambiar terrenos fiscales en base a necesidades de ambas instituciones.
El convenio establece que APN cede dos fracciones de tierras en la zona norte del PN Los Glaciares que serán anexadas al ejido urbano de El Chaltén. Una de 6 hectáreas que se encuentra al lado del predio que ocupa Vialidad provincial, en la margen opuesta del río Fitz Roy. La otra es de 5 hectáreas y está ubicada entre dicho río y la av. Costanera de El Chaltén, llamada Gdor. Arturo Puricelli.
El objetivo del Municipio de El Chaltén es que a la fracción de 6 hectáreas se muden los clubes Patagonia Austral y Deportivo Chaltén, así como también el Campo de Doma de la Agrupación Gaucha “Juana Sepúlveda”.
De esta manera las tierras que actualmente ocupan y que rodeadas de barrios, sean destinadas a urbanización, atendiendo parte de las necesidades de terrenos para viviendas que tiene El Chaltén.
A cambio de estas tierras el Estado provincial cede en comodato una superficie similar de 11 hectáreas en el área de Punta Bandera. El paraje ubicado en la Zona Sur del PN Los Glaciares es lugar embarque y llegada de embarcaciones lacustres de empresas turísticas.
Las 11 hectáreas que amplían el ejido urbano serán destinadas a la instalación de actividades recreativas y deportivas. Esto va a permitir disponer de tierras en el ejido urbano actual para sumarse a dar solución a la mayor parte de la demanda habitacional actual. Otra ampliación del ejido urbano se está negociando.

 

No tan fácil

Sin embargo, esta semana vecinos de la localidad hicieron pública  una nota de opinión donde ponen reparos en la seguridad de las tierras a las que accederá el Municipio, para que se instalen actividades deportivas y recreativas.
Aseguran que están situadas en márgenes del río Fitz Roy, el cual podría sufrir una crecida repentina si se produce un evento natural aguas arriba.
Uno de los vecinos es Eduardo Marino, ex secretario de Gobierno de la gestión anterior.
En la carta alertaron lo siguiente: “Dicho río, su nacimiento y su confluencia con el Río de las Vueltas se encuentran bajo estudio desde hace muchos años por vecinos y distintas instituciones científicas, a partir de que se notaran indicios de peligrosidad en la mitad de la década del 2000. El rápido retroceso del Glaciar Grande, cuyo frente es la margen oeste de la Laguna Torre, ha generado una situación de inestabilidad de las laderas norte del Cerro Solo, y sur del Cerro Techado Negro. Esta situación amenaza con un desprendimiento de material o proceso de remoción en masa sobre el glaciar y la laguna, que podría llevar a una inundación repentina de la cuenca hídrica, estando el Chaltén ubicado 9km río abajo. Se estima que el volumen de material que puede llegar a movilizarse llegaría a casi trece millones de metros cúbicos.”
En la misma, advirtieron que “la realidad que está viviendo la población de El Chaltén es dramática por la escasez habitacional y hay que destacar que las soluciones deberían ser planificadas y evaluadas en profundidad, contemplando todas las eventualidades”, y señalaron que “la situación habitacional amerita una solución integral por parte del estado, que no sea riesgosa, parcial, y a cualquier costo.”
Los vecinos indicaron que, sin ánimo de ser alarmistas, lo que proponen es pedir que se validen las decisiones con los estudios que corresponden, y en caso de conseguir el aval de seguridad de los organismos estatales responsables.

 

La respuesta

Claro que la cosa no quedó ahí, porque luego sería el Intendente, Néstor Ticó, quien también respondería a los vecinos con una carta abierta para refutar los dichos de vecinos que ponen reparos sobre la seguridad de tierras a las que accederá el Municipio.
El jefe comunal opinó que “hay una clara intencionalidad política” para “generar miedo e incertidumbre” en los habitantes de El Chaltén.
“Les cuento que trabajamos mucho con el Gobierno Provincial y Parques Nacionales para que se puedan ceder las 11 hectáreas anunciadas el pasado 13 de Octubre, sin avanzar en lo propuesto hasta que no estuvieron los estudios del SEGEMAR y de la UNLP, y por ello les pedí paciencia sabiendo de la necesidad social de mi pueblo. Porque no pondremos en peligro a nadie”, indicó en lo que ahora es un nuevo conflicto con puntos de vista muy diferentes sobre lo que podría llegar a ser, aunque no parece tan fácil, la respuesta a la falta de tierras en El Chaltén, donde la belleza natural maquilla un problema que todavía no encuentra solución definitiva.

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