Mendoza

Conmovedor viral: Un hombre que murió por coronavirus tuvo como último deseo despedirse de su esposa con Alzheimer

Rodolfo Rogelio Rocha, un buzo profesional de 87 años, falleció en el Hospital Universitario de Mendoza a principios de agosto, pero antes pidió ver a la mujer que fue su pareja por más de 60 años. 

Rocha de despide de su esposa.
Rocha de despide de su esposa.
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A fines de julio, los hijos y nietos de Rodolfo Rogelio Rocha, de 87 años, supieron que su querido padre y abuelo, internado con COVID-19 en el Hospital Universitario de la ciudad de Mendoza, tenía una neumonía bilateral y un daño irreversible en los pulmones, por lo que sólo quedaba esperar.

Ante ese panorama, Rodolfo pidió que le concedan un último deseo y le permitan despedirse de su esposa Ana María -con quien estuvo en pareja por más de 60 años y que padece Alzheimer. “Por eso, pedimos autorización al médico de cabecera para poder acceder con mi abuela”, contó Gustavo Nardi, uno de los nietos de Rodolfo, de 36 años al sitio MDZ.

El conmovedor encuentro quedó registrado en un video: Ana María Perez de Rocha, de 78 años, logró ingresar a la habitación para ver a su esposo con ayuda del personal del hospital, que se esmeró para garantizar que pudieran verse a los ojos una última vez bajo todas las normas de bioseguridad correspondientes.

En el video, que se hizo viral, se pueden ver apenas 10 segundos de un encuentro que duró 40 minutos. A pesar de la enfermedad que padece la mujer, Ana María y Rodolfo pudieron verse, tomarse de las manos, conversar y compartir un último momento juntos. “Fue una reunión en la cual ellos generaron un ambiente de paz y amor. Eran solamente ellos en su mundo disfrutando este contacto directo”, explicó Gustavo, que a pesar de su emoción pudo documentar brevemente ese momento.

Rodolfo, nacido en el departamento de Rivadavia, era jubilado de la Marina, fue buzo profesional y publicó cerca de 20 libros sobre su actividad profesional e investigaciones personales en una editorial familiar.

Según cuentan sus hijos, el matrimonio, que forjó una familia de 28 integrantes entre hijos, nietos y bisnietos, fue inseparable hasta último momento: cuando Rodolfo supo que Ana María -que trabajó como docente y directora de escuelas- padecía Alzheimer, dedicó mucho tiempo a estudiar la enfermedad y las distintas formas de poder ayudarla y mejorar su calidad de vida.

En sus años de buzo, Rodolfo participó en una remoción con explosivos acuáticos en el Embalse El Nihuil en 1963. También fue uno de los primeros buzos que se sumergieron en las profundidades del Pozo de las Ánimas, sobre la cual publicó un libro en 1992. Además, participó del operativo de búsqueda de un avión y su tripulación caídos en agosto de 1985 en el Ullum, San Juan, y de la búsqueda del helicóptero que cayó en el Dique Potrerillos en 2015.

Aún después de jubilarse, Rodolfo seguía investigando y colaborando con rescates, pero a partir del diagnóstico de su mujer, se dedicó con devoción a cuidarla. “No sé si hubiera soportado verla morir”, confesó su nieto.

“Fue internado por una neumonía bilateral y volvió a usar nuevamente máscaras de oxígeno. Una ironía para un buzo profesional que descendía a 100mts de profundidad”, indicó Gustavo. “Su estado físico era tan óptimo que estuvo alrededor de 10 días respirando como si lo hiciera en un entrenamiento o simplemente dictando una capacitación para sus alumnos”. Finalmente, una semana después del encuentro con Ana María, el 3 de agosto, Rodolfo falleció.

Fuente Infobae. 

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