Verano en El Bolsón: vuelven los refugios de montaña con nuevas reglas
El trekking regresa a uno de los circuitos más emblemáticos de la Patagonia. Qué refugios están abiertos, cómo registrarse y qué tener en cuenta en una temporada más seca y de mayor riesgo.
Por corresponsal
El Bolsón vuelve a respirar montaña. Desde el 21 de noviembre, los refugios del Área Natural Protegida Río Azul–Lago Escondido reabrieron sus puertas después de meses de trabajo para recuperar los senderos y evaluar el impacto del incendio forestal que golpeó la zona el verano pasado. Con esta noticia, la Comarca Andina celebra el regreso de uno de sus grandes atractivos turísticos: caminar entre bosques, ríos y lagunas de altura.
Pero esta temporada llega con condiciones particulares.
Las altas temperaturas, la poca nieve acumulada y un mayor riesgo de incendios exigen extremar cuidados. Además, el acceso será más ordenado y controlado para proteger un territorio que todavía está en proceso de restauración.
Un regreso cuidado: registro obligatorio y cupos diarios
Para ingresar al área, ahora es indispensable completar el registro en www.anprale.com y llevar la confirmación en el celular. Sin ese permiso no se puede acceder a los senderos. La medida busca ordenar el flujo de visitantes, activar bloqueos ante alertas meteorológicas y reducir riesgos.
Los cupos son estrictos:
* 300 personas por día para actividades sin pernocte.
* 1.000 camas habilitadas para quienes duerman en refugios autorizados.
También es obligatorio completar el Aviso de Descenso al finalizar la caminata.
Algunos sectores permanecerán cerrados por riesgos post-incendio, como el acceso Portal Doña Rosa – Hielo Azul o el tramo Laguna Natación – Encajonamiento del Azul.
Nuevas pasarelas y un territorio que se reconstruye
La reapertura llega acompañada de obras muy esperadas: dos pasarelas nuevas, una en Hue Naím y otra en La Tronconada. Estas estructuras permitirán un paso seguro incluso con crecidas o deshielo y facilitarán el acceso a refugios como Hielo Azul, Natación y Los Laguitos.
“Es un compromiso con la preservación ambiental y el turismo sustentable”, destacó el gobernador Alberto Weretilneck, al presentar el plan basado en estudios del CONICET sobre suelos y zonas sensibles.
En definitiva, el mensaje del gobierno de Rio Negro es claro, se puede disfrutar, pero con responsabilidad. La montaña necesita más cuidado que nunca.
Qué refugios están funcionando y cuánto sale dormir en ellos
El sistema de refugios de El Bolsón es uno de los más completos del país. Conecta valles, miradores, glaciares y ríos color turquesa. Las tarifas para esta temporada varían entre $10.000 y $25.000 por noche según servicios y dificultad.
Aquí, un repaso por los más elegidos:
Cajón del Azul: el clásico de la comarca. Pozones cristalinos y una caminata accesible.
El Retamal, La Playita y La Tronconada: ideales para familias o quienes buscan recorridos cortos.
Cerro Piltriquitrón: uno de los balcones naturales más imponentes del valle.
Cerro Lindo: lagos de altura y vistas amplias.
Dedo Gordo y Encanto Blanco: bosques húmedos y cascadas, con algo más de exigencia física.
Hielo Azul, Natación y Los Laguitos: los más desafiantes. Jornadas largas y pasos técnicos, recomendados para caminantes experimentados.
Motoco: selva valdiviana en estado puro.
Perito Moreno, Los Mañíos y Casa de Campo: opciones accesibles, con arribos más cortos.
En total, son 18 refugios habilitados, cada uno con su propio encanto y nivel de dificultad.
Un verano seco: lo que hay que tener en cuenta
La combinación de altas temperaturas, poca nieve y vientos cambiantes demanda extremar precauciones. Las autoridades recomiendan:
Usar solo senderos habilitados.
Llevar abrigo, agua suficiente, comida y calzado adecuado.
No encender fuego fuera de las zonas permitidas.
Informar el itinerario y respetarlo.
Chequear el pronóstico antes de salir.
Cualquier modificación debe reportarse online. Una circulación irresponsable puede derivar en sanciones.
Un destino que vuelve a abrir sus puertas
El ANPRALE forma parte de la Reserva de Biósfera Andino Norpatagónica y abarca más de 65.000 hectáreas de bosque andino patagónico. Es hogar de especies como el puma, el huemul, el monito del monte y el carpintero gigante. Su valor ecológico es tan grande como su atractivo turístico.
La reapertura no es solo volver a caminar la montaña: es una oportunidad para hacerlo mejor. Con más respeto, con menos impacto y con una mirada atenta sobre un territorio que todavía se recupera.
Este verano, la invitación es disfrutar la montaña patagónica cuidándola entre todos.