Un emprendimiento con sabor local
Jessica, la emprendedora detrás de los alfajores artesanales que conquistan paladares en Río Gallegos, comparte los secretos de su éxito. Dejavu Alfajores se ha posicionado como referente en la pastelería local, ofreciendo una amplia variedad de sabores y destacándose por la calidad de sus ingredientes y su identidad santacruceña.
Jessica, fundadora de Dejavu Alfajores, en diálogo con Planeta, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, relata cómo su emprendimiento surgió, buscando un nicho en el rubro de la pastelería de Río Gallegos. Observó que, a diferencia de otros productos, los alfajores locales no tenían una disponibilidad permanente. "Nos dimos cuenta que había un producto que acá no había disponibilidad permanentemente, que eran los alfajores", explica. La idea de los alfajores marplatenses surgió gracias a una clienta que le pidió alfajores pequeños para el cumpleaños de su hijo, lo que la llevó a pensar: "Esto está buenísimo".
La característica principal que distingue a los alfajores Dejavu es su elaboración artesanal y la ausencia de conservantes. Jessica enfatiza el uso de materias primas de primera marca, asegurando la consistencia del sabor. "Primero que son alfajores artesanales sin conservantes", afirma. Destaca el dulce de leche y el chocolate para el baño como elementos clave, garantizando que "siempre vas a encontrar los mismos sabores en los alfajores básicos". Esta calidad los convierte en un regalo popular, tanto para llevar de vacaciones como para obsequiar fuera del país.
Dejavu Alfajores ofrece una amplia variedad de sabores, superando los 20. Inicialmente, comenzaron con tres: dulce de leche en blanco, en negro y en maní. Luego, incorporaron el dulce de casis que "hace un contraste con el dulce de leche muy bueno". Jessica menciona que, a medida que el emprendimiento crecía, sintieron la necesidad de innovar. "Necesitábamos ir metiendo más sabores", comenta, lo que los llevó a realizar numerosos cursos de alfarería. Actualmente, ofrecen alfajores de brownie, pistacho, maní con rellenos tipo habanero y alfajores triples, rotando los sabores por temporada.
Entre los sabores más solicitados, el de casis se destaca como una "marca registrada". Jessica explica que, si bien otros emprendimientos ofrecen alfajores de pistacho, el de casis, con su corazón de dulce de leche, es uno de los más pedidos. Recientemente, el alfajor con corazón de calafate también ha ganado popularidad. "Buscábamos algo que tuviera identidad local", señala Jessica, refiriéndose a la importancia de ofrecer productos que representen la región. Las cajas surtidas son una opción muy elegida para regalos.
Los alfajores Dejavu se venden por unidad en ferias, lo que permite a los clientes probarlos individualmente. Jessica explica que los alfajores son de tamaño considerable. "Un alfajor de dulce de leche normal de los que vendemos nosotros puede estar pesando entre 85 y 95 gramos", detalla. Los alfajores de coco o brownie son aún más grandes, con el de brownie pesando entre 115 y 120 gramos. Los precios varían según el sabor, y los de dulce de leche se venden a aproximadamente en $3000 pesos. Tienen una duración de hasta un mes.
Actualmente, Dejavu Alfajores opera principalmente a través de redes sociales, especialmente después de un período de vacaciones. La producción de alfajores se reanuda a partir de este fin de semana. Para pedidos en cantidad, se recomienda contactar con anticipación para asegurar la disponibilidad. Se pueden encontrar en Instagram como @dejavu.alfajores. Además de alfajores, también ofrecen tortas y postres. Jessica destaca que los alfajores, los macarons y las tortas son los productos que más los distinguen.