Sismólogo Ortiz: "Estamos en un planeta que realmente está vivo"
El sismólogo Gustavo Ortiz analizó los recientes terremotos en Colombia y Venezuela y evaluó el nivel de riesgo sísmico en las provincias andinas argentinas.
A raíz de los graves movimientos telúricos registrados en Colombia y Venezuela, el sismólogo y director del Observatorio Sismológico del CONICET en la Universidad de San Juan, Gustavo Ortiz, brindó precisiones científicas sobre el comportamiento de las placas tectónicas en la región. En dialogo con La Sobremesa, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, el especialista detalló las diferencias de profundidad e impacto destructivo entre ambos episodios sudamericanos y descartó repercusiones directas sobre el territorio argentino. No obstante, advirtió sobre la vulnerabilidad sísmica presente en la zona cordillerana, el antecedente histórico en Tierra del Fuego y la urgente necesidad de ampliar la red de monitoreo en el sur del país.
Al analizar las causas geológicas de los recientes desastres y comparar la mecánica de las placas que intervienen en el norte del continente, el científico diferenció las características de cada fenómeno. "La única coincidencia puede ser que estamos en un planeta que realmente está vivo, por así decir, está en continuo movimiento, pero en Venezuela los terremotos estuvieron muy cerca de la superficie a menos de 20 kilómetros, mientras que en Colombia ha sido un evento mucho más profundo a 100 kilómetros donde la mayoría de la energía se liberó hacia arriba y por eso incidió en esa gran intensidad", explicó Ortiz.
En cuanto a la posibilidad de que ocurran eventos de gran magnitud en el país y el peligro latente en las distintas provincias del oeste nacional, el investigador repasó los antecedentes geológicos locales. "Todas aquellas provincias que somos andinas y tenemos parte de la cordillera de los Andes tenemos esa peligrosidad asociada porque ahí está concentrada la mayor deformación, inclusive el contexto geológico de Venezuela es similar al de la Isla de Tierra del Fuego con la falla Magallanes-Fagnano que en 1949 tuvo eventos sísmicos bastante grandes", detalló.
Respecto a la capacidad de medición técnica en el territorio nacional y las dificultades para registrar la actividad en la Patagonia, el referente del área evaluó el alcance de la cobertura del Instituto Nacional de Prevención Sísmica. "La Argentina es el octavo país más extenso del mundo y realmente la cobertura de sismógrafos no es la suficiente, tenemos solamente cubierta una mitad y toda la parte patagónica está realmente desprovista de estaciones, a lo que se suma el gran desfinanciamiento que hay en la ciencia, la tecnología y la universidad", concluyó.