Río Gallegos: declararon protegida la zona del “Cañadón”
El espacio, ubicado detrás del barrio Procrear y extendido hasta la ría, fue reconocido formalmente por ordenanza municipal. Funciona como pulmón verde, área de nidificación de aves y sistema natural de desagüe para la ciudad.
La capital santacruceña consolidó su liderazgo nacional en materia de conservación ambiental urbana tras la aprobación formal de una nueva reserva natural. Se trata de “El Cañadón”, un espacio que se suma a las siete áreas protegidas ya existentes y refuerza la red ecológica de la ciudad.
En diálogo con el programa La Bisagra (Tiempo FM), Juan Alvarado, titular de la Agencia Ambiental Municipal, celebró la aprobación de la iniciativa —impulsada originalmente por el concejal Julio “Yarqui” Aravena junto a la ONG Ambiente Sur— y destacó el valor estratégico y biológico del nuevo predio.
“Somos la única ciudad del país con esta cantidad de reservas naturales urbanas. No hay otra ciudad en la Argentina que tenga este número, lo cual es muy significativo pero también conlleva una gran responsabilidad.”
— Juan Alvarado, Agencia Ambiental Municipal.
Ubicación estratégica y función ecológica
El área delimitada como reserva nace detrás del barrio Procrear, atraviesa la zona de la calle Gobernador Gregores, bordea los terrenos de la Armada y la Reserva Río Chico, para finalmente desembocar en la ría local.
Según explicó Alvarado, “El Cañadón” cumple un rol ecosistémico fundamental:
Esponja natural de drenaje: Funciona como vertiente y canal de desagüe natural durante periodos de fuertes lluvias, evitando la acumulación de agua en los barrios circundantes.
Santuario de fauna local: Alberga una importante biodiversidad, destacándose la presencia de cauquenes, loicas y lechuzones.
Proyectos de infraestructura y combate a basurales clandestinos
Tras la sanción del marco legal, el municipio avanza en la búsqueda de financiamiento para poner en valor el predio. El plan integral contempla el cercado perimetral de varios kilómetros para evitar intrusiones, la colocación de señaléctica informativa y la construcción de miradores para el avistamiento de aves y el esparcimiento vecinal.
Actualmente, el sector sufre el impacto del vandalismo y la contaminación. Durante una reciente inspección, autoridades detectaron la acumulación de escombros, latas, restos de obras e incluso incendios provocados por personas que acuden al lugar.
Sanciones severas e inspectores ambientales
Para frenar los delitos ambientales, Alvarado confirmó que la Dirección de Gestión Ambiental incorporó formalmente a un cuerpo de inspectores habilitados, tras un pedido elevado al intendente municipal.
El personal ya se encuentra operativo para labrar actas e infraccionar a quienes arrojen residuos, escombros o circulen de manera no permitida con motos o cuatriciclos en las reservas. En este sentido, desde el área municipal respaldaron la posibilidad de promover trabajos comunitarios de limpieza para los infractores.
Finalmente, el funcionario destacó las jornadas de saneamiento colaborativo que vienen realizando junto a la ONG Ambiente Sur, vecinos voluntarios y fuerzas de seguridad, señalando que en una reciente jornada junto al Ejército Argentino lograron retirar más de 1.600 kilos de basura de los espacios protegidos de la capital.