Intendente Martínez denunció aprietes y amenazas de trabajadores
Han pasado dos semanas desde que se dictó la conciliación obligatoria en el reclamo que los trabajadores municipales de Puerto Deseado llevan adelante en el municipio. A la fecha no hay acercamiento entre las partes y en las últimas horas el intendente Juan Raúl "Pirri" Martínez denunció que un grupo de afiliados a ATE se acercó a su vivienda para amenazar a su familia. Crece el conflicto.
El conflicto entre los trabajadores municipales y el Ejecutivo de Puerto Deseado volvió a recrudecer. La seccional local de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió retomar las medidas de fuerza luego de denunciar que el Municipio ignora los reclamos gremiales tras el vencimiento de la conciliación obligatoria.
Desde el sindicato informaron que, pese a haber acatado la instancia de negociación dispuesta por el Ministerio de Trabajo y participar en dos reuniones realizadas en Río Gallegos, no se obtuvo ninguna respuesta concreta por parte de las autoridades.
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Promediando la semana, ya con la conciliación vencida, algunos municipales retomaron las medidas de fuerza y se manifestaron frente a la Subsecretaría de Ambiente, en el inicio de un nuevo capítulo del conflicto que además se profundizó en las últimas horas y sobrepasó algunos límites, ya que afiliados a ATE visitaron por la noche de ayer la vivienda del intendente, generando amenazar y preocupación en la familia del mandatario municipal.
En este contexto, Pirri Martinez realizó un descargo público donde en primer término remarcó que más allá de su función “quiero hablarles sobre todo como padre y vecino de Puerto Deseado”, y remarcó: “Lo que ocurrió hoy cruzó un límite: un grupo muy reducido de ATE llegó hasta la puerta de mi casa a insultar e incomodar a mi familia. Eso no es un reclamo. Eso es violencia. Y esa violencia también la están padeciendo nuestros vecinos, comerciantes y trabajadores que ven afectada su vida diaria por una medida que nada tiene que ver con los derechos laborales, porque esto que está pasando no es un conflicto sindical, es un paro político que perjudica a toda la comunidad”.
Respecto a la manifestación aclaró que “son 17 personas de un total de 34 en el área. Una minoría tratando de imponer un interés político partidario a costa de la tranquilidad de toda la ciudad”, y remarcó: “No son todos lo mismo. Lamentablemente, la militancia extremista de quienes llevan adelante este tipo de medidas no deja ver el daño que generan a toda la comunidad y principalmente a sus propios compañeros. No es casualidad. Es parte de la misma estrategia política que hoy nos está queriendo desestabilizar”.
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En este sentido, Martinez llamó a la reflexión y manifestó: “Espero que algún referente político responsable y con sentido de pertenencia por Deseado, le pida a sus militantes que dejen de tomar el Ministerio de Trabajo, dejen de prender fuego las calles y dejen de molestar a los deseadenses por un reclamo ilegítimo y atemporal. Reclaman únicamente para 17 personas. ¡Cobrar sin trabajar! Ese es el reclamo que hoy nos tiene a todos de rehenes del humo, falta de recolección y calles cortadas”.
“Yo voy a seguir del lado de la gente, defendiendo a Puerto Deseado con diálogo, responsabilidad y firmeza. Por el camino del respeto e institucionalidad, todo, por fuera de eso, nada”, cerró.