Mundial de Perros Pastores: Vega viajó desde la Patagonia para una exigente prueba
La competencia, que se hará en Escocia en septiembre, reproduce el trabajo diario de los perros en las estancias del sur.
Gonzalo Sánchez, productor ovino de la estancia Chali Aike, en esta provincia, integra una de las dos duplas argentinas que en septiembre competirán en Escocia en el World Sheepdog Trials, el Campeonato Mundial de Perros Pastores, junto a su perra Vega, una border collie de cinco años, que lo acompaña cada día en las tareas del campo. Es la segunda participación de Sánchez, quien ya había representado al país en la edición de Países Bajos de 2017.
El World Sheepdog Trials es una competencia internacional en la que los mejores perros pastores del mundo y sus guías, o handlers, demuestran su destreza para reunir y conducir rebaños de ovejas. La prueba reproduce el trabajo diario de un perro de campo: el animal debe juntar a las ovejas, moverlas a través de un circuito con obstáculos y llevarlas hasta un corral, siguiendo a distancia las órdenes de su guía, dadas con silbidos y con la voz.
Sánchez, además de productor, es adiestrador y miembro de la Sociedad Rural de Río Gallegos. En tanto que es cuarta generación en Chali Aike, la estancia a la que llegó su bisabuelo a finales del siglo XIX desde Escocia.
Sobre la mecánica de la prueba, explicó a LA NACION: “La prueba se realiza con cinco ovejas, las ubican a 450 metros y tengo que mandar a la perra a que las busque, las traiga, muy despacio en una misma línea hacia donde está el conductor, pasar unas tranqueras. Se juzga el movimiento de las ovejas, todas deben mantener una línea”.
El recorrido debe cubrir 450 metros y el binomio dispone de 15 minutos para completarlo. Sobre el final, cuando las cinco ovejas llegan a un círculo frente al conductor, hay que apartar dos ovejas indicadas, volver a juntarlas y conducirlas en línea recta hasta un corral, donde se encierran y separan. Las ovejas no pueden ser tocadas por el guía en ningún momento de la prueba.
La comunicación entre conductor y perro combina palabras y silbidos: hay 7 comandos básicos y numerosos subcomandos, con variaciones de intensidad para cada orden. Habitualmente se usa una base de inglés con gaélico, aunque se admiten otros idiomas. Lo que se puntúa es que el perro cumpla la orden y, sobre todo, el recorrido y las líneas que logran las ovejas a partir del manejo que hace el perro.
Más allá del resultado del conocimiento, el entrenamiento del productor con su perra Vega es el trabajo diario en la estancia Chali Aike, ubicada a casi 170 kilómetros al sur de Calafate, a pocos kilómetros del paraje La Esperanza, sobre la Ruta Nacional 40. Un campo familiar de 23.500 hectáreas fundado en 1893 por su bisabuelo escocés, Angus Martin, y administrado desde entonces por sus descendientes.