María Galván: “Buscamos que el Estado no mire al costado”
La presidenta de la Asociación de Productores de Cannabis Medicinal se refirió al proyecto para crear el Consejo Consultivo Provincial de Cáñamo Industrial y Cannabis Terapéutico, Medicinal y de Uso Veterinario. Celebró que el Estado “se involucre, que capacite, genere oportunidades y regule la industria”.
La Asociación de Productores de Cannabis Medicinal (APROCAM) participó del debate legislativo sobre cannabis medicinal y cáñamo en Santa Cruz y planteó la necesidad de avanzar hacia una política provincial coordinada. Representantes de la organización participaron de una reunión donde se analizó el proyecto de ley 352/2026 para crear el Consejo Consultivo Provincial de Cáñamo Industrial y Cannabis Terapéutico, Medicinal y de Uso Veterinario.
En diálogo con El Mediador, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, la presidenta de APROCAM, María Galván, aseguró que la reunión fue “algo histórico” para el movimiento cannábico de la provincia.
“En Santa Cruz hay mucho antecedente de gente que viene haciendo activismo, siendo parte de la cultura cannábica, pero lo que sucedió antes de ayer realmente fue algo histórico para nosotros, veníamos peleando para que nos escuchen”, expresó.
Y agregó: “Lo que buscamos como asociaciones era esto, que el Estado no mire a un costado sino que se involucre, que capacite, que genere oportunidades, que regule esta industria que a lo largo del país ya se está realizando, ya es un hecho”.
En ese marco, se plantearon propuestas como la creación de un Consejo Consultivo Cannábico.
“Lo que va a hacer esto es que deje de abundar la desinformación y que también la gente que tiene un interés real, un interés genuino en conocer la planta y aprovechar de todos sus beneficios pueda saber a quién acudir”, explicó Galván.
Según detalló, el consejo no estaría conformado solamente por asociaciones cannábicas sino también por distintos agentes vinculados a la temática. Entre ellos mencionó al Ministerio de Seguridad, cuyos integrantes deberían estar capacitados para los controles, y al Ministerio de Educación.
En este sentido, señaló que las asociaciones cuentan con capacitaciones y títulos nacionales, pero no provinciales. “Actualmente estamos cursando una carrera de cannabis medicinal y cáñamo industrial en la UTN pero de Avellaneda porque en Santa Cruz no hemos tenido buenas respuestas por ahora”, indicó.
“Esperamos que haya un cambio”, manifestó.
El cultivo y los permisos
Galván explicó que APROCAM se rige por las leyes nacionales a las que la provincia adhirió el año pasado.
Entre ellas, mencionó la normativa del REPROCANN (Registro Nacional de Pacientes en Tratamiento con Cannabis) y la Ley 27.350 de uso medicinal, que autoriza a un autocultivador a cultivar hasta nueve plantas en su hogar para su propio consumo.
“Las leyes siguen prohibiendo la comercialización”, aclaró.
También explicó el rol que pueden tener las asociaciones. “Si yo, por ejemplo, quiero acceder a medicina pero no sé cultivar o no quiero hacerlo, puedo asociarme en APROCAM y que ellos cultiven para mí, siempre y cuando tenga la autorización también del REPROCANN”, señaló.
Uno medicinal del cannabis
Galván explicó que el cannabis medicinal puede utilizarse para distintas patologías y mencionó entre ellas la anorexia, debido a su utilización como estimulante del apetito.
“En problemas de trastornos alimenticios se usa mucho, al mismo tiempo que por ahí hay pacientes que están con quimioterapia que les baja el apetito, también se puede usar para eso”, indicó.
También mencionó la cefalea, las migrañas y la epilepsia refractaria. Sobre esta última, recordó que fue la patología que dio origen al movimiento a partir de Mamá Cultiva.
Galván también se refirió al uso veterinario. A modo de ejemplo, mencionó la existencia del Reprovet en Mendoza, donde las personas pueden registrar a sus mascotas. En este sentido, planteó la posibilidad de avanzar hacia un registro propio en Santa Cruz. “Cada provincia se ajustó a sus condiciones”, indicó.
Sobre el uso veterinario, explicó que actualmente cuentan con un caso de un perro con un tumor, en el que el cannabis se utiliza de manera paliativa para acompañar el tratamiento del dolor.
“Acompaña la terapia, no reemplaza medicación y es muy importante saber si el paciente está consumiendo alguna otra medicación, porque como toda medicina genera interacción entre sí, entonces hay que atender específicamente cada caso”, explicó.
También mencionó otros casos en los que se utiliza para animales con problemas oncológicos o perros “muy hiperactivos”, buscando calmarlos. APROCAM cuenta con una veterinaria que trabaja con la asociación y, según indicó Galván, “se trabaja con profesionales todo el tiempo”.