Marcha contra la reforma laboral: la voz de los gremios
Dirigentes sindicales cuestionaron la iniciativa oficial, reclamaron debate con participación de las centrales obreras y advirtieron sobre la pérdida de derechos laborales
En Río Gallegos, sindicatos y organizaciones sociales movilizaron contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, en el marco de una iniciativa de alcance nacional que se debatió en el Congreso de la Nación, con la participación de gremios como UOCRA, ATSA, SOEM y UPCN, además de organizaciones políticas y sociales.
Durante el acto, desde ATE, Romina Lasagno (delegata de INTA) advirtió sobre la forma en que se promovió el proyecto y cuestionó la ausencia de consenso, al señalar que “si no hay consenso habrá autoritarismo; si no hay debate no será democrático ni justo lo que decidan unos pocos sin los sindicatos”, y planteó que “necesitamos integrar esa mesa de sordos que aparecen a armar los políticos en el Congreso”, porque “será una decisión anárquica que entonces irá en contra de los derechos consagrados”.
En esa misma intervención, la dirigente se refirió al impacto del proyecto en la vida cotidiana de los trabajadores y sostuvo que “todo cambio debe explicar cómo resolverá los problemas futuros”, pero remarcó que “así como está planteada la reforma laboral, el cambio solo proporciona inseguridad, incertidumbre y desesperación en el último eslabón de la cadena que somos nosotros, los trabajadores”.
Romina también dirigió un mensaje al arco político y reclamó participación sindical en la discusión, al expresar que “necesitamos que defiendan a los trabajadores y necesitamos a las tres centrales obreras adentro de la mesa de discusión de la reforma laboral, innecesaria, pero con los trabajadores adentro”.
Desde Luz y Fuerza, otro de los oradores cuestionó el objetivo de la iniciativa y afirmó que “la reforma laboral no viene para beneficiar a los trabajadores y a la familia de los trabajadores; viene para sacarnos derechos, viene para dejarnos afuera de la torta”, y enfatizó que “son los trabajadores los que tenemos que defendernos a través de la organización”.
En ese marco, el representante sindical defendió la organización gremial como herramienta histórica y denunció la estigmatización, al manifestar que “de la única forma que nuestra clase obrera se ha podido defender es a través de la organización”, y alertó que “son los medios de comunicación los que demonizan a los compañeros organizados para dividirnos y convencernos de que el vecino es el enemigo”.
Asimismo, apuntó contra intereses externos y advirtió que “los enemigos no están acá adentro, están allá afuera, en el extranjero, y se están llevando nuestros recursos naturales y los dólares que son de nuestros hijos y de nuestros nietos”.
Por su parte, Miguel Del Plá enumeró los ejes de rechazo al proyecto y aseguró la defensa de derechos históricos al sostener que “defendemos los convenios colectivos de trabajo, el derecho de huelga y la organización gremial”, y rechazó las restricciones al señalar que “pretenden que donde no haya 50 trabajadores no haya delegados y que no se puedan hacer asambleas sin autorización del patrón; no lo vamos a permitir”.
En relación con la jornada laboral, Del Plá recordó las conquistas del movimiento obrero y remarcó que “después de 100 años de lucha para conquistar las 8 horas de trabajo, nos van a decir que no existen más; tampoco lo vamos a permitir”.
Finalmente, el dirigente planteó reclamos salariales y previsionales concretos y sostuvo que “ningún trabajador debe estar por debajo de la línea de pobreza”, al reclamar “un salario mínimo de 1.600, cláusula gatillo, pase a planta de cooperativas y planes de empleo, basta de precarización laboral, defensa irrestricta de las jubilaciones y el 82% móvil para todos”.