Homenajearán a los huelguistas rurales en el cenotafio de Ruta 15
La actividad se realizará este lunes 8 de diciembre a las 15 horas frente a Estancia La Anita, sitio donde el Ejército Argentino fusiló a decenas de trabajadores rurales en 1921. La convocatoria es organizada por la Comisión por la Memoria de las Huelgas de 1920-1921 de Lago Argentino.
El homenaje a los trabajadores fusilados durante las Huelgas Patagónicas de 1921 se llevará adelante este 8 de diciembre en El Calafate, donde se recordó quiénes organizaron el acto, qué se conmemora, por qué se realiza cada año, dónde será el encuentro y cuándo se desarrollará, cumpliendo un nuevo aniversario de los hechos que marcaron la historia social santacruceña. El evento fue confirmado por la Comisión por la Memoria de las Huelgas de 1920-1921 de Lago Argentino, que sostuvo que la memoria de los obreros rurales continúa vigente entre las comunidades del sur.
La jornada comenzará a las 15 horas en el cenotafio emplazado sobre la Ruta Provincial N°15, frente a Estancia La Anita, sitio donde el 8 de diciembre de 1921 el Ejército Argentino ejecutó a cientos de peones rurales tras la orden del teniente coronel Héctor Benigno Varela. Desde la organización remarcaron que “los trabajadores de la Patagonia Rebelde siguen estando presentes en cada lucha que se da por estas tierras”, señalaron al anunciar la actividad.
Los organizadores recuperaron el contexto histórico en el que se produjeron las huelgas de 1920 y 1921, un período en el que más de 1500 obreros rurales fueron fusilados en distintos puntos de Santa Cruz luego de que el Estado nacional dispusiera la represión militar para frenar las reivindicaciones obreras. Aquellos trabajadores exigían mejoras elementales en las condiciones de vida y de trabajo: habitaciones dignas, jornada laboral reducida, pago en moneda nacional y un día destinado a lavado de ropa, entre otros puntos.
En la previa del acto, desde la Comisión recordaron que durante los primeros años del siglo XX se consolidaron en Argentina organizaciones anarquistas y socialistas que impulsaron rebeliones obreras en distintos territorios, en un clima marcado por la desigualdad social y la persecución política. En Santa Cruz, la producción ovina era la actividad dominante y estaba concentrada en manos de grandes estancieros como Braun, Menéndez y Nogueira, cuyos campos eran trabajados por peones chilenos y argentinos contratados bajo condiciones extremadamente precarias.
Las tensiones aumentaron cuando la patronal incumplió el convenio alcanzado tras la primera huelga, lo que motivó una segunda medida de fuerza y la presión de los estancieros para que el Estado aplicara métodos más represivos. En ese contexto, el coronel Varela retornó a la provincia al mando de tropas del Ejército Argentino con la orden de detener el conflicto mediante la fuerza. Las operaciones se extendieron por todo el territorio, con detenciones masivas, persecuciones y fusilamientos en diversas estancias.
Los testimonios históricos indican que los obreros reunidos en La Anita ya habían decidido su rendición incondicional cuando fueron ejecutados. A partir de ese 8 de diciembre, las tropas avanzaron por Santa Cruz identificando huelguistas y aplicando penas de muerte sin juicio previo, consolidando uno de los episodios más trágicos de la historia obrera argentina. La fecha se transformó en un símbolo de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia para las generaciones actuales.
En paralelo al homenaje local, se desarrollan en toda la provincia actividades organizadas por áreas estatales de Turismo, Derechos Humanos y Cultura, que presentaron el “Itinerario Cultural de Zona Sur”. La propuesta surgió del trabajo conjunto de la Mesa Provincial por las Huelgas Patagónicas, aunque desde sectores históricos advierten que existen discursos oficiales que buscan “conciliar” responsabilidades políticas e ideológicas con los autores de los crímenes perpetrados contra los obreros.
La Comisión por la Memoria y referentes históricos señalaron que la transmisión de la memoria colectiva es imprescindible para comprender el impacto de las huelgas en la identidad santacruceña. Destacaron que las luchas de los trabajadores rurales expresaron la necesidad de transformar condiciones de explotación profundamente arraigadas en la estructura económica regional, dominada por los grandes estancieros y resguardada por el Estado nacional.