“Helados Tito” y sus 60 años en Río Gallegos: lugar de sabores y encuentros
Helados Tito, comenzó como un emprendimiento familiar hace 60 años. Hoy es una empresa consolidada, con más de 60 sabores artesanales y considerada como una las mejores del país. Fue reconocida por la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA). Generaciones de riogalleguenses eligieron a “Tito” como parte del paseo familiar, el “gustito” de los fines de semana o los momentos importantes. En un Informe Especial de TiempoSur, la historia de la empresa de Eduardo “Chiqui” García, que superó crisis, pandemia y supo expandirse, generar empleo y siempre apostar a la calidad de sus productos. “Tito, helados & café”, es parte de la identidad de Río Gallegos.
“Heladería Tito”, “Helados Tito”, “Tito, helados y café” o, simplemente “Tito”, todos los nombres llevan al mismo lugar: Zapiola 595, la esquina de los más 60 sabores artesanales de helado que deleitan hace más de seis décadas a los riogalleguenses. Todos entienden el decir: “vamos a Tito”, porque es una marca registrada.
Los comienzos de este emprendimiento familiar se remontan a 1965, cuando Guillermo “Tito” García creó la heladería Tito. En 1973 fue comprada por su hermano Eduardo “Chiqui” García, que le dedicó su vida, y convirtió a Tito y sus helados artesanales en referencia provincial y nacional.
“Se dedicó al oficio con pasión a lo largo de toda su vida”, dijo a TiempoSur Cecilia García Castro sobre su padre, Eduardo “Chiqui” García, que murió el 28 de junio de 2023, tras haber estado al frente de la empresa familiar durante 50 años.
“Chiqui” incorporó a su familia al mundo dulce de los helados y sabores. Todos fueron parte: su esposa, Marta Castro y sus hijos, Oscar Marcelo y Cecilia y, tiempo después los nietos: Lucca (hijo de Cecilia) y Guadalupe y Antonia (las niñas de Oscar).
Oscar aprendió de su padre “todo el funcionamiento de ‘Tito”, siempre participó de la empresa y estuvo a cargo un par de años, hasta que su profesión de piloto de avión, lo llevó a otra provincia.
Ahora, Cecilia comanda “Helados Tito”, con el acompañamiento y participación de su hijo Lucca, a punto de cumplir 25 años y siempre con la asistencia y consulta permanente a su madre, Silvia Marta Castro (75), “que sigue interviniendo en la toma de decisiones”.
Así es como Cecilia, junto a Lucca y Silvia, quedaron al frente de “Heladería Tito”, con nuevos desafíos y proyectos y especialmente con ganas de continuar innovando y creciendo.
Más de 60 sabores de helados, tortas heladas, alfajores helados y postres, venta mayorista, repartos a localidades del interior de la provincia, distribución a hoteles y empresas. cafés y kioscos, más de 20 empleados, hacen de Tito, una empresa consolidada.
Y el negocio, intenta continuar con la impronta de “Chiqui”. Cecilia recuerda en diálogo con TiempoSur que su padre “era un apasionado y quería estar en todo”. “Nunca pudo delegar, formó a todo el personal y estaba presente en todos los detalles”.
Sabores de autor
En “Helados Tito”, los clientes tienen a su disposición más de 60 sabores. Son sabores de autor, especiales, que surgen de la curiosidad, la creatividad. Sabores disruptivos y únicos.
Así, por ejemplo, se ofrece: roquefort con nueces o calafate con almendras, el pistacho Dubai, o el chajá, alternativas para todos los paladares.
“Vamos innovando, inventando”, dijo a TiempoSur Cecilia García Castro sobre la marca y la identidad de la heladería Tito y en esto, contó que también están atentos a fechas especiales, como las fiestas patrias y las opciones surgen en modo de pastelitos y alfajorcitos.
Y en esto, el joven Lucca, hijo de Cecilia y partícipe en la empresa familiar, es también un gran innovador, “se presenta desafíos y va creando y probando sabores nuevos”.
Pero en Tito, no sólo se trata de una gran variedad de gustos, sino también de sus presentaciones: helados, muffins, bombones helados, alfajores helados, tortas heladas, postres entre otras múltiples formas, hacen un mundo de opciones, para los amantes del helado.
En www.heladostito.com , puede observarse una galería de imágenes de las creaciones. Fotos que exponen la calidad y la creatividad en los diseños de tortas y postres.
En 60 años y tras haber atravesado distintas situaciones de crisis, “nunca negociamos la calidad”, aseguró Cecilia en declaraciones a TiempoSur.
“Es un helado artesanal, con productos de primera calidad. Puede que haya diferencia en el precio, pero también la hay en el tipo de producción, en la materia prima y en la calidad. Nuestro costo de elaboración es altísimo”, detalló quién hoy está al frente de la empresa.
Tito logró además reconocimiento nacional e internacional por la labor y protagonismo de Eduardo “Chiqui” García en charlas y disertaciones organizadas por la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA) durante la pandemia, cuando sus relatos sobre experiencias e historias de esta empresa santacruceña, trascendieron fronteras.
Este año, AFADHYA, también hará, próximamente, un reconocimiento especial a la heladería Tito “por los 60 años de trayectoria”.
Luchar y crecer
A lo largo de sus seis décadas de existencia, “Tito” atravesó sus buenos tiempos, momentos de crisis, Abrió otros locales que posteriormente tuvo que cerrar por la crisis económica. Pero siempre intentando crecer, a pesar de las circunstancias.
Cecilia reconoce que hace dos años la situación está complicada, “el consumo está a la baja, y en estas situaciones, suele suceder que la gente opte por comprar helados más baratos, aunque la calidad sea inferior, nosotros tenemos un helado artesanal, con materia prima de calidad y los costos son altísimos”.
“Más de una vez atravesamos crisis, pero no una como ésta, pero de las adversidades siempre, siempre unidos trabajando y con muchas ganas”, remarcó García Castro en declaraciones a TiempoSur.
Y en este sentido, destacó que “la heladería es una fuente generadora de trabajo”.
La empresa tiene unos 20 empleados, “siempre unidos trabajando y nosotros a la par. Siempre fue así”, expresó.
El centro de acción de la heladería Tito, no se reduce a Río Gallegos, sino que ahora se está abriendo un nuevo local en El Calafate y, además la marca se distribuye también en restaurantes, hoteles, cafeterías, wafflerías y kioscos de Río Gallegos, El Calafate, San Julián, Piedra Buena y Río Turbio.
El paseo familiar
“Tito” nunca cerró en invierno, “porque el helado siempre fue un buen postre durante todo el año” y también porque es parte del paseo familiar y de amigos, esa salida que incluye “tomarse un helado”.
“Tenemos clientes de toda la vida, ahora, quienes vinieron de niños, llegan con sus hijos o nietos, generaciones van pasando por “Helados Tito”. Vienen saborear un helado, o tomarse un café y se quedan, porque la pasan bien, es lugar para socializar y compartir”.
El “gustito” de los fines de semana, de las ocasiones especiales, de los encuentros: Helados Tito.
Cecilia García Castro, destacó en diálogo con TiempoSur, la trayectoria del negocio familiar que lleva seis décadas y tal como lo hizo su padre, puso en valor a los clientes: “siempre están, forman parte de nuestra historia”.
El camino recorrido
Los comienzos se remontan al año 1965, cuando Guillermo “Tito” García crea la heladería Tito e inaugura el primer local en la intersección de las calles Roca y Perito Moreno, para luego trasladarse sobre calle Perito Moreno.
El 21 de Septiembre de 1973 Eduardo “Chiqui” García, le compra la heladería a su hermano Tito y finalmente en el año 1978 “con esfuerzo y sacrificio”, logra comprar el terreno ubicado en la esquina donde confluyen las calles Corrientes y Zapiola, donde inauguró su local propio el día 23 de Noviembre de 1979.
Zapiola 595, el local donde los riogalleguenses, disfrutan los helados artesanales de Tito.
La heladería Tito tiene la particularidad, que tal vez sea la única en el país en la que dos ex presidentes de la Nación, elegían “helados Tito”. Néstor y Cristina Kirchner, fueron clientes asiduos.
“Venían a tomar helado acá y también pedían. Néstor pedía cuando fue intendente y también cuando fue gobernador”, recuerda la propietaria y cuenta que los ex presidentes estaban entre sus clientes.
La heladería atravesó la pandemia, pero también fue un lugar de encuentro durante el mundial de fútbol 2022.
“Tito” es parte del paseo familiar hace muchos años. Para tomar un helado o un café, pero especialmente para el encuentro y compartir. “Tenemos clientes de toda la vida, de un montón de años que además, compartían momentos con nosotros, especialmente con mi papá”, concluyó Cecilia García Castro.
“Chiqui”: “La gente siempre nos acompañó”
Eduardo “Chiqui” García fue alma de la heladería Tito. Imponía su pasión en cada sabor nuevo, en los cambios en el local, en las refacciones y las innovaciones. Quería estar en todo, sentía que así debía ser y no se salteaba ni un solo paso. Desde las compras de la materia prima, los insumos, a todo el proceso de elaboración, hasta la atención al cliente, en todo. Todo era supervisado por “Chiqui”.
En el muro de Facebook helados Tito, resaltan coloridas, algunas de sus frases de siempre. Simples y claras. Nobles. “Chiqui” García, cuenta pedacitos de historia y en ellas se trasluce su garra, su impronta y especialmente la puesta en valor al cliente.
“Antes la gente no tenía la práctica de comer helado todo el año y el invierno era muy difícil. Le empecé a tomar cariño al negocio y la gente acompañó”.