Gabriela Álvarez sobre una buena alimentación: “Todo en su justa medida”
La nutricionista remarcó que la estructura de un plan alimentario debe responder a las leyes de “calidad, cantidad, armonía y adecuación”. Advirtió sobre el intrusismo profesional y señaló que el ayuno intermitente “siempre tiene que ser guiado y no todas las personas lo pueden hacer”.
En el marco del Día del Nutricionista, Gabriela Álvarez, licenciada en Nutrición, visitó los estudios de Tiempo FM 97.5 y, en el programa El Mediador, explicó el origen de la fecha, brindó recomendaciones sobre alimentación y recordó que el Hospital Regional de Río Gallegos brinda atención nutricional.
Álvarez señaló que el 11 de agosto se conmemora el Día del Nutricionista en homenaje al natalicio de Pedro Escudero, médico argentino que en 1934 planteó las cuatro leyes de la alimentación.
“Hasta el día de hoy esas leyes rigen toda la estructura de un plan alimentario”, indicó.
Las cuatro leyes son “calidad, cantidad, armonía y adecuación”. Según detalló, la cantidad refiere a la suficiencia y el volumen de los alimentos; la calidad, al tipo de nutrientes, vitaminas, minerales e hidratos de carbono; la armonía, a la relación entre hidratos de carbono, proteínas y lípidos; y la adecuación implica adaptar la alimentación a las necesidades de cada persona.
En ese sentido, Álvarez remarcó que una alimentación adecuada debe contemplar las características particulares de cada paciente.
Por otro lado, la licenciada señaló que muchas veces los pacientes perciben los cambios en la alimentación como restricciones.
“Siempre un paciente te va a decir ‘la dieta que me dio es restrictiva o es poco’ cuando le dicen ‘reducí un poquito el volumen’ o ‘no te comas todos los días una factura, comela dos o tres veces a la semana’. No es que te sacó todo”, expresó.
Álvarez también advirtió sobre el intrusismo profesional, al que definió como la situación en la que una persona que realizó un curso de coaching nutricional o tuvo una experiencia personal con determinada dieta comienza a dar indicaciones alimentarias.
“En realidad está haciendo uso de una profesión que no estudió”, remarcó.
En ese sentido, comparó la relación entre pacientes y nutricionistas con la que existe con otros profesionales de la salud.
“Por ahí no te gusta el primero que vas, pero no quiere decir que porque tuviste una mala experiencia con una nutricionista, todas las nutricionistas son iguales”, afirmó.
Por eso, recomendó que si una persona no se siente cómoda con el profesional elegido, busque otra alternativa. “Si por ahí no le cerró la primera que fue, que vaya a otra”, señaló.
¿Cuántas comidas hay que hacer por día?
Respecto de la cantidad de comidas diarias, Álvarez explicó que el paradigma nutricional se modificó con el tiempo.
“Cuando yo estudié, hace mucho tiempo, lo que nos enseñaban en la facultad eran las cuatro comidas principales más dos colaciones”, recordó.
Actualmente, señaló que se recomienda respetar “un descanso posprandial entre cada comida de tres a cuatro horas”.
Según indicó, esto permite evitar modificaciones constantes en los niveles de insulina.
“La insulina es una hormona que cada vez que uno come aumenta para poder guardar esa comida. Entonces, también se demostró que eso te produce más hambre”, sostuvo.
En ese sentido, señaló como esquema posible realizar desayuno, almuerzo, merienda y cena, respetando esos períodos entre comidas y evitando “picotear”.
Ayuno intermitente
Álvarez también explicó que la idea de que el desayuno es necesariamente “la comida más importante del día” fue modificándose.
“Hay personas que han implementado el ayuno intermitente, que se usa mucho”, explicó.
Según detalló, puede implicar períodos de 12, 16 o incluso 18 horas sin ingerir alimentos, aunque remarcó que no es una práctica indicada para todas las personas.
“Siempre tiene que ser guiado por alguien y no todas las personas lo pueden hacer”, afirmó.
El ayudo intermitente no es aconsejable para niños, adolescentes, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con problemas renales o diabetes.
Consultada sobre qué alimentos consumir antes de realizar actividad física, Álvarez recomendó mantener opciones que formen parte de los hábitos de cada persona.
“Yo siempre soy muy tradicional. Si a vos te gusta un café con leche, un té con leche, un mate cocido, consumilo”, explicó.
También mencionó como opciones las tostadas o el pan. “Podés consumir harinas blancas”, indicó.
“Que vos consumas dos rodajas de pan, tres rodajas, un bollito chiquito de pan, dos veces al día, no te va a alterar absolutamente nada”, afirmó.
Según explicó, el problema está relacionado con el consumo excesivo. “La harina blanca no está asociada tanto al consumo de dos bollitos de pan por día sino a los bizcochitos, a la cantidad de fideos”, señaló.
Comer frente a las pantallas
La nutricionista también advirtió sobre el impacto de utilizar dispositivos electrónicos durante las comidas.
“Mucha gente desayuna o almuerza mirando el celular, una tablet o el televisor, y eso es la peor distracción porque vos no registrás lo que estás comiendo”, remarcó.
Según explicó, al no prestar atención a la comida tampoco se registra adecuadamente la sensación de saciedad.
“Muchas veces comés apurado, entonces también tardás más en que llegue la sensación de saciedad a tu cerebro, que tarda entre 25 y 30 minutos, y no registrás lo que comés”, señaló.
Y ejemplificó: “Si vos tenés un paquete de galletas, capaz que te pasás medio paquete de galletas comiendo con el desayuno y no te das cuenta”.
Harinas refinadas
Consultada sobre las harinas blancas, Álvarez señaló que en Argentina existe una valoración vinculada al color de los productos elaborados con harina.
“La gente está acostumbrada a que si la harina no es blanca es de mala calidad”, explicó.
Según indicó, las harinas utilizadas en otros países pueden ser menos refinadas y por eso algunas personas perciben diferencias en la digestión.
“No es que yo estoy a favor de la harina refinada, pero todo es en su justa medida”, sostuvo.
Alimentación en adultos mayores
Álvarez también se refirió a la alimentación de los adultos mayores y explicó que con el paso de los años disminuye el metabolismo y, con ello, la cantidad de calorías necesarias.
Sin embargo, señaló que también es importante tener en cuenta la actividad física y las dificultades digestivas que pueden aparecer con la edad.
“Muchas veces, a medida que uno va envejeciendo, empieza a tener problemas digestivos”, explicó.
En ese sentido, recomendó adelantar la última comida del día. “En Argentina tenemos la mala costumbre de cenar a las 10:30 de la noche”, indicó.
Para los adultos mayores, recomendó realizar la cena alrededor de las 19 horas y optar por alimentos que sean más fáciles de digerir.
También recomendó incorporar proteínas mediante carne vacuna, pollo o pescado, y optar por verduras cocidas en lugar de crudas cuando existan dificultades para digerirlas.
Carnes rojas
Respecto del consumo de carne roja, Álvarez indicó que puede incorporarse dos o tres veces por semana. Además, destacó la importancia del consumo de proteínas frente a la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento.
“Ahora se aumentó bastante, sobre todo referente a la edad adulta, el tema de lo que se llama la sarcopenia, que es la pérdida de masa muscular con los años y la fuerza”, por lo que es necesario incorporar proteínas y realizar actividad física.
Hospital Regional
Finalmente, Álvarez informó que el Hospital Regional de Río Gallegos cuenta con un servicio de Nutrición. “Tenemos turnos habilitados hasta el mes de diciembre”, señaló.
Los turnos se otorgan de manera presencial de lunes a viernes, de 8 a 18 horas, mientras que el servicio de Nutrición funciona de 7:30 a 20 horas.