Fuerte movilización en Río Gallegos contra el proyecto de la Ley de Tierras
La movilización reunió entre 600 y 900 personas en la intersección de San Martín y Kirchner. Contó con la participación activa de gremios docentes, mineros, municipales y de la construcción, marcando un incremento en la convocatoria ciudadana respecto a manifestaciones anteriores.
Con una concurrida marcha que culminó en pleno centro de la capital santacruceña, diversos sectores sindicales, agrupaciones políticas y vecinos autoconvocados se manifestaron en contra del proyecto de ley enviado por el Gobierno Nacional al Congreso de la Nación denominado de "inviolabilidad de la propiedad privada" o "Ley de Tierras".
En diálogo con el programa radial La Bisagra (Tiempo FM), el periodista local Ernesto Zippo ofreció un panorama de lo sucedido tras la desconcentración en la esquina de las avenidas San Martín y Néstor Kirchner. Zippo estimó la concurrencia entre 600 y 900 personas, destacando el tono de la protesta en el marco del contexto político e institucional actual.
"Fue una manifestación importante, quizás no la esperábamos tan convocante. Es el principio de una visibilización del enojo y la bronca que hay en la gente por todo lo que está pasando", señaló el periodista durante la cobertura.
Unidad sindical y reclamos transversales
Uno de los datos distintivos de la jornada fue la articulación y presencia orgánica de diversos sindicatos. Entre los sectores representados se encontraron:
Sindicatos de base y estatales: Mineros, Sindicato Municipal, UOCRA y ATE (Catas).
Sector educativo y universitario: Los docentes de ADOSAC y el gremio universitario ADIUNPA.
Comercio y trabajadores afectados: Vecinos autoconvocados y empleados golpeados por la coyuntura económica local, como los trabajadores del hipermercado Carrefour tras el cierre de su sucursal céntrica.
La masividad de la movilización marcó un contrapunto respecto a convocatorias previas. Según contrastaron los propios cronistas, cuando se trató en el Congreso la modificación de la Ley de Glaciares a principios de año, la asistencia no había superado la veintena de manifestantes. En esta oportunidad, la convocatoria de las conducciones gremiales fue un factor determinante para multiplicar la asistencia.