Franco Paz advirtió que la nueva iluminación podría afectar a las aves de la Reserva
El presidente de la asociación Somos Huellas Patagónicas advirtió que los reflectores instalados por Servicios Públicos y el Gobierno de la Provincia sobre el tramo de la Ruta 40 y el acceso al Cerro de la Cruz impactan sobre la fauna local. “La Reserva Natural Educativa se creó para las especies nativas. Somos visitantes los humanos”, expresó.
La Asociación Somos Huellas Patagónicas advirtió que la nueva iluminación de las escaleras del Cerro de la Cruz de 28 de Noviembre podría afectar a las aves que utilizan el área como hábitat y sitio de nidificación.
En diálogo con El Mediador, programa que se emite por Tiempo FM 97.5, Franco Paz, presidente de la asociación, recordó además que hay una ordenanza municipal que prohíbe la iluminación en la Reserva Natural Educativa.
El espacio fue creado en 2009 para proteger las especies silvestres, naturales y nativas del lugar. Según relató Paz, la reserva atravesó distintos intentos de intervención.
“En un momento quisieron usurpar y se protegió, después en otro momento el intendente Garay quiso entregar una parte de la reserva a un empresario hotelero, defendimos otra vez la reserva y se convirtió en reserva natural educativa”, indicó.
Posteriormente, comenzó a elaborarse la reglamentación de la ordenanza vinculada con la reserva.
“El punto 16 señala que está prohibido iluminar el sendero, la escalera, generar ruidos molestos y contaminación ambiental”, afirmó.
Sin embargo, señaló que durante la gestión de Garay se construyeron las escaleras y se instaló iluminación. “Nunca consultaron a nadie”, cuestionó.
Según explicó, cuando se colocó aquella iluminación, una de las especies que nidificaba en el lugar desapareció.
Paz señaló que con el paso del tiempo las luces comenzaron a deteriorarse y que la organización continuó realizando trabajos de seguimiento sobre las especies del lugar.
“Hasta el año pasado estuvimos haciendo un trabajo con una especie de tucúquere. En los videos que presentamos las últimas imágenes son del año pasado ahí en la reserva”, explicó.
“Son luces que están alumbrando más la reserva que el pueblo”
El presidente de Somos Huellas Patagónicas explicó que la preocupación volvió a surgir cuando tomaron conocimiento de que se instalaría nuevamente iluminación en el sector.
“Cuando nos enteramos de que van a iluminar nuevamente lo hablamos con el gerente de Servicios Públicos. Me dijo que iban a hacer luminaria amigable con el ambiente, que iba a estar todo más tranqui y después nos dimos cuenta de que eran luces que están alumbrando más la reserva que el pueblo”, advirtió.
Paz explicó que realizaron mediciones con un luxómetro para conocer la intensidad de las luminarias instaladas.
“Llevamos un luxómetro y medía en una de las farolas 4700 lumens y después fuimos adonde está la terminal y una de las farolas marca 1100”, detalló.
Ante esta situación, la asociación elaboró un informe con aspectos legales y científicos.
“Nos tomamos el trabajo de hacer un informe con las especificaciones legales que dicen de la prohibición, pero también un informe científico sobre las causas que generan a las especies nativas del lugar”, detalló.
“La reserva se creó para las especies nativas. Somos visitantes los humanos”, remarcó.
Alternativas para reducir el impacto
Desde la asociación señalaron que no buscan impedir la obra sino modificar las condiciones de iluminación para reducir su impacto sobre el ambiente.
“Lo presentamos y hay alternativas, como por ejemplo poner otro sistema de luces que son más amigables y que tengan un color rojo en una parte, también temporizadores. Pusimos un montón de cosas como alternativas y que preventivamente estén apagadas las luces porque están generando un daño ambiental”, explicó.
La propuesta fue llevada a la gerencia local pero sin respuesta.
“No me atendió nadie, están ocupados. Estamos a minutos de enviar la misma documentación ya a nivel provincial, al presidente de Servicios Públicos, para que tomen injerencia”, indicó.
Además, explicó que la organización se puso en contacto con una empresa especializada en luminarias para analizar alternativas.
“Estuvimos hablando e inclusive un privado tiene la intención de pagar esas nuevas luminarias para el lugar”, afirmó.
En este sentido, insistió en que el objetivo de la asociación no es oponerse a la obra sino buscar una alternativa que permita mantenerla sin afectar el ambiente.
“Queremos que lo arreglen, no somos tipos cerrados de decir la ordenanza dice que lo prohíbe. Hicieron la obra, bueno, ya está, hagámoslo, pero modifiquemos para que sea amigable con el ambiente. No somos necios, somos gente accesible”, concluyó.