CONICET advierte por deslizamiento y ola gigante en El Chaltén
Investigadores del CONICET estudian la inestabilidad de una ladera del Cerro Solo, cuyo eventual colapso podría generar una crecida violenta en el Lago Torre y el río Fitz Roy. El retroceso del Glaciar Torre aparece como uno de los factores que incrementaron el riesgo, alertando sobre un posible deslizamiento que terminaría provocando una "ola gigante" como lo que ocurrió en Nepal.
Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) mantienen bajo estudio un proceso de inestabilidad geológica en el Cerro Solo, en cercanías de El Chaltén, ante el riesgo de que un desprendimiento de grandes dimensiones alcance el Lago Torre y genere una crecida repentina con consecuencias sobre el valle del río Fitz Roy.
El fenómeno es analizado por la geóloga Daniela Schmidt, bajo la dirección del investigador Diego Winocur. Los especialistas detectaron cambios progresivos en la ladera norte del Cerro Solo y determinaron que el movimiento comenzó a acelerarse a partir de 2002.
Según las estimaciones realizadas, el volumen involucrado en el deslizamiento podría alcanzar los 13 millones de metros cúbicos de roca y material sedimentario.
La principal preocupación es que parte de esa masa se desprenda de manera repentina e ingrese al Lago Torre. Un evento de esas características podría provocar una ola de grandes dimensiones y posteriormente una crecida violenta en el río Fitz Roy.
El retroceso del Glaciar Torre
Uno de los factores vinculados con el aumento de la inestabilidad es el retroceso registrado durante las últimas décadas en el Glaciar Torre.
En aproximadamente 50 años, el glaciar perdió cerca de mil metros de su frente, disminuyendo el soporte natural que ejercía sobre sectores de la montaña.
A partir de ese proceso comenzaron a observarse fracturas y grietas en la masa rocosa. A esto se suma la composición de la morena ubicada junto al Lago Torre, formada principalmente por sedimentos sueltos.
Los investigadores también advirtieron sobre la exposición de quienes visitan el sector, debido a que turistas circulan habitualmente por zonas cercanas al lago y sobre sectores de la morena.
Ante un eventual desborde, el agua podría avanzar transportando rocas, sedimentos, árboles y otros materiales a través del valle.
Buscan instalar un sistema de alerta temprana
El movimiento de la ladera es seguido mediante imágenes satelitales y otros estudios. Durante el verano de 2021 se detectó una aceleración de las grietas existentes en el Cerro Solo.
Sin embargo, actualmente no existe instrumentación instalada en el lugar que permita seguir el comportamiento de la montaña y del lago en tiempo real.
Por ese motivo, la investigadora del Conicet Mariana Correas González trabaja junto a la Asociación Amigos del Parque en un proyecto para implementar un Sistema de Alerta Temprana.
La propuesta contempla colocar sensores de nivel en el Lago Torre y en el río Fitz Roy, además de cámaras con transmisión permanente y estaciones meteorológicas automatizadas.
En caso de registrarse modificaciones bruscas en el nivel del agua compatibles con un eventual vaciamiento del lago, el sistema permitiría activar mecanismos de advertencia para la población, entre ellos sirenas y mensajes enviados a teléfonos móviles.
Medidas preventivas de Parques Nacionales
Mientras se busca financiamiento para instalar el sistema de monitoreo, la Administración de Parques Nacionales comenzó a implementar medidas destinadas a disminuir la exposición de visitantes.
A partir de mapas de inundación elaborados por especialistas, se modificaron sectores del sendero turístico de la zona.
También fue trasladado el campamento De Agostini, que anteriormente se encontraba próximo a la costa y fue reubicado hacia el interior del bosque.
Las modificaciones buscan reducir las consecuencias ante un eventual desborde repentino mientras continúa el seguimiento científico sobre la evolución de la ladera del Cerro Solo.