Algunas reflexiones sobre el reciente voto de los santacruceños
Por Jorge Cruz
Son varias las reflexiones que nos dejaron los resultados en Santa Cruz de las elecciones del pasado 26 de octubre. No esperaba este cabeza a cabeza final entre Fuerza Santacruceña y La Libertad Avanza en nuestra provincia, pero la polarización nacional llegó también a Santa Cruz y eso se vio en los números finales.
Esto ayudó mucho a la pobre elección que hizo el gobierno de Vidal, sumado a una gestión que no es buena. Así se quedaron sin la banca que buscaban. El proyecto Provincias Unidas perdió mucha fuerza con los resultados electorales. Considero que fue una juntada del momento y ahora se les va a dificultar conseguir cosas. No creo que sigan operando como un bloque.
Es muy prematuro saber hoy si en Santa Cruz el partido de Milei seguirá siendo protagonista en el futuro, por más que le haya ido muy bien en las últimas dos votaciones. Pero está claro que esta vez hubo un respaldo del electorado a las propuestas del gobierno nacional.
Los votos tradicionalmente radicales se dispersaron en varias opciones. El último frente electoral que integró la UCR fue Juntos por el Cambio, con el PRO y la Coalición Cívica y hacia allá emigraron los que no quisieron votar a La Libertad Avanza. Los radicales que se fueron con Vidal llevaron una candidata desconocida en la lista de Por Santa Cruz y resultaron electoralmente intrascendentes, una clara muestra de que a veces no hay aparato ni plata que alcance cuando los nombres no aportan nada.
Considero que los votos de Proyecto Alternativo, mi agrupación política, fueron distintos. Los tomo como un reconocimiento a nuestro trabajo militante recorriendo la provincia con Johana Busto en esta campaña y todo lo hecho en el pasado en mis años de concejal y diputado provincial.
Escuchamos a mucha gente en esos días. Nosotros no entramos en la gran polarización nacional y los casi seis mil votos que obtuvimos nos dejan muy satisfechos, porque representan un gran valor para un partido con apenas tres meses de existencia.
Nuestros vecinos son mucho más pensantes de lo que a veces creemos. A eso debemos sumarle la implementación por primera vez del voto con boleta única, que permitió al ciudadano elegir libremente en un comicio ejemplar. Ya a nadie le ponen boletas en el bolsillo y mucho menos se roban los votos del cuarto oscuro. Así se alimenta la democracia contra los aparatos y las malas prácticas.
Río Gallegos siempre ha sido una ciudad que vota distinto respecto del resto de la provincia. Esta vez, el peronismo que gobierna la capital perdió frente a LLA. Esto también es una señal para el intendente Grasso, que ahora ha decretado una llamativa emergencia económica. Que los mismos que hicieron crecer desmesuradamente la orgánica municipal hoy digan que la van a achicar, merece al menos alguna explicación.
Pienso que hay que eliminar al menos cien cargos en el municipio. La superpoblación de funcionarios políticos es un gran abuso. La intendencia tiene 12 secretarías cuando no deberían ser más de cinco. Las orgánicas se ampliaron de una manera increíble generando gastos innecesarios. Todo esto perjudica mucho a la política de cara a la gente.
Mientras tanto, los próximos dos años de Claudio Vidal no serán fáciles. Sigo con la impresión de estar viendo un gobierno que todavía no arrancó. Deben urgentemente mejorar sus políticas de salud, educación, trabajo. No veo que nada haya mejorado respecto de la gestión anterior.
El vecino no percibe cosas que funcionen, que lo ayuden, que lo beneficien. Deben pronto encontrar un rumbo y organizar el estado provincial para contener a la gente. Los problemas de siempre de Santa Cruz siguen sin que nadie los haya solucionado, para decepción de los ciudadanos.
Se están viendo algunos cambios en el gabinete en estos días post electorales. El gobernador Vidal debe abrirse a que lo ayuden a gestionar. La cabeza de la gestión tiene que promover las modificaciones y activar al gobierno, en lugar de verlo desdibujarse día a día. Los santacruceños nos merecemos otra cosa.