Winocur: "Pasamos de la incredulidad a una etapa de prevención activa"
El investigador del CONICET Diego Winocur explicó las consecuencias que tendría un colapso de la ladera del Cerro Solo sobre el río Fitz Roy en cercanías de El Chaltén.
Mientras avanzan las reuniones con Defensa Civil y Parques Nacionales para definir protocolos de emergencia, el equipo científico remarca la urgencia de instalar sensores de alerta temprana.
El avance de los estudios geológicos en el Parque Nacional Los Glaciares volvió a poner en agenda la situación del valle del glaciar Torre. En diálogo con el programa Planeta de Radio Tiempo, el geólogo Diego Winocur, investigador del CONICET y referente del equipo a cargo de los relevamientos en la zona, detalló el escenario actual sobre el movimiento detectado en una de las laderas del Cerro Solo y las implicancias que un colapso repentino tendría para la laguna Torre, el río Fitz Roy y la población de El Chaltén.
Según explicó el profesional, la laguna Torre se encuentra contenida de forma natural por morrenas -depósitos dejados por el retroceso del glaciar a lo largo de miles de años-.
Actualmente, se registra un deslizamiento activo en la ladera del Cerro Solo que enmarca dicho cuerpo de agua. Si bien el desplazamiento paulatino de pocos centímetros al año no genera un peligro inmediato, el riesgo principal radica en la posibilidad de un desprendimiento abrupto de la masa rocosa hacia la laguna. Un evento de esa magnitud provocaría un desborde hacia el río Fitz Roy, incrementando sustancialmente su caudal e inundando los sectores más cercanos al cauce en la villa turística.
Winocur remarcó que hoy resulta imposible predecir con exactitud cuándo podría ocurrir un colapso de mayores dimensiones, ya que para ello se requiere un equipamiento de monitoreo continuo en el lugar -como cámaras con transmisión en vivo, tensiómetros para evaluar la apertura de grietas y mediciones en la vegetación-.
No obstante, aclaró que los proyectos para instalar dicho sistema, junto con un mecanismo de alerta temprana basado en sensores de nivel en la laguna y el río, se encuentran diseñados pero condicionados por la falta de recursos económicos para la adquisición e instalación de los insumos.
Frente a este panorama y ante la alta afluencia de residentes y visitantes en la capital nacional del trekking, las instituciones locales y provinciales —entre ellas Parques Nacionales, Defensa Civil, el Municipio, la Policía y Bomberos— avanzan en mesas de trabajo conjuntas para definir protocolos de actuación. Tras la presentación de iniciativas en la Legislatura provincial, se busca establecer criterios unificados para la emisión de alarmas y la evacuación preventiva en caso de variaciones anómalas en el caudal del río.
Finalmente, el investigador destacó un cambio favorable en la recepción de los datos por parte de los vecinos y autoridades de El Chaltén. Señaló que existe una mayor toma de conciencia sobre las amenazas naturales en zonas de montaña, lo que permite pasar de la incredulidad inicial a una etapa de prevención activa orientada a mitigar cualquier posible impacto en la comunidad.