Oficio en las alturas

La palabra de un torrista: "En Argentina muere mucha gente al año en esta profesión"

Así lo afirmó, Carlos Erracarte, quien es uno de los 8 torristas certificados en la ciudad capital y explicó los peligros de trabajar en las alturas.  

Foto ilustrativa
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Son aproximadamente 8 torristas certificados en Río Gallegos, siendo todavía un trabajo informal. ENACOM es quien lleva adelante la regulación e inspección de las torres. Hay diferencias: los torristas son quienes arman la estructura desde sus cimientos hasta su instalación final, mientras que los antenistas son quienes cambian los comandos y en transmisiones de frecuencias.  

Así lo explica el torrista, Carlos Errecarte, quien dice que "cualquiera lo hace, pero la forma correcta respetando parámetros establecidos son muy pocos". Dio cuenta que "uno primero tiene que hacer una inspección visual" y señaló que "muchas veces negué trabajos por el estado de las torres y por la climatología".  

"Uno conserva y maneja sus propios miedos a la altura", remacó Errecarte, quien dijo que hace tres o cuatro años recibió la capacitación de ATARA y "ahí comprendí todos los errores y lo inconsciente que era al subir a una torre". "Comprendí el peligro real de trabajar en altura", advirtió y dijo que "hay muchos vicios".   

Sobre las dos personas que murieron en Río Gallegos al caer de una torre, sostuvo que "es lamentable y evitable" por las medidas de seguridad y los estándares que deben considerarse de una torre.

"En la Argentina muere mucha gente al año en esta profesión", sostuvo el torrista, quien recordó que el año pasado en el Interior provincial murió una persona al caer de una torre.

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