Ciencia

Científicos argentinos luchan contra el cambio climático con un nuevo invento para glaciares

Junto a colegas alemanes, crearon un método fácil y económico para medir la descarga de los glaciares, ya que determina la cantidad de metros cúbicos de agua por segundo vertidos, tomando como variable principal los cambios de temperatura. Los detalles

COMPARTÍ ESTA NOTA

Una de las consecuencias directas del impacto del cambio climático que vivimos es la reducción de la masa de hielo en la Antártida, el Artico y distintos glaciares distribuidos en el mundo.

Así, por ejemplo, según uno de los últimos estudios realizados por un centenar de organizaciones científicas de todo el mundo, publicados por la revista Nature, en los últimos 25 años el continente blanco perdió tres billones de toneladas de hielo.

El impacto del calentamiento global alerta que la aceleración del deshielo durante el último cuarto de siglo posiblemente haya alcanzado niveles inéditos.

Frente a este escenario que empeora día tras día, científicos argentinos y alemanes desarrollaron un método eficaz, sencillo y económico para calcular la descarga de agua o los caudales que surgen de la ablación o reducción en la nieve o el hielo de la superficie de un glaciar.

El trabajo, aseguran, contribuirá a monitorear los efectos del cambio climático y otras variables asociadas a la biósfera y a las actividades humanas.

“La principal ventaja de nuestro modelo es que estima los caudales con pocos datos (solo temperaturas del aire) y una serie de calibración corta, como los datos diarios de descarga durante un mes”, indicó uno de los directores del avance, el doctor Adrián Silva Busso, investigador especializado en Hidrogeología del Instituto Nacional de Agua (INA) y profesor del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la UBA.

Silva Busso, Pablo Pölcher, de la FECN-UBA y Ulrike Falk, de la Universidad de Bremen, Alemania, aplicaron con éxito el método para estimar el nivel de la ablación de una lengua del glaciar Warsawa, en las Islas Shetland del Sur, en la Antártida.

 

 

Temas
COMENTÁ