Sociedad

"Tengo una deuda pendiente con Río Gallegos que es volver"

El obispo García Cuerva apuesta al consenso, y lanzó la necesidad de generar una gran mesa de diálogo para revertir la pobreza.

  • 22/11/2017 • 13:09

El papa Francisco nombró obispos a dos curas villeros; José Ignacio García Cuerva, quien era párroco en la villa La Cava, de San Isidro, y que pasó a ser obispo auxiliar de Lomas de Zamora, donde secundará al titular de la diócesis, el jesuita Jorge Lugones; y Gustavo Carrara, párroco de Santa María Madre del Pueblo, en la Villa 1-11-14, de Flores, quien asumió como obispo auxiliar de Buenos Aires, acompañando al cardenal Mario Poli.

Al respecto, el obispo García Cuerva, quien es nacido en Río Gallegos, indicó en una entrevista que mantuvo con Tiempo FM que cuando tenía 4 años dejó la capital santacruceña, y fue el propio monseñor D´Anniballe quien le insistió por su vuelta, por lo que esta designación será una buena excusa para retornar a su ciudad natal.

En cuanto a su labor en la villa sostuvo que allí lo que se evidenciaba la gran diferencia de clases sociales divididas por un muro, y ante esto opinó que cuando el Gobierno plantea pobreza cero es necesario el consenso para generar políticas de estado a largo plazo: "Está bueno el planteo por más que parezca que nos parezca inalcanzable, pero es hacia donde nos tenemos que dirigir".

Ante esto planteó la necesidad de generar una gran mesa por el consenso aunque hoy en día la "gran herida" (haciendo mención a la denominada grieta) hace casi imposible que los actores compartan objetivos comunes y dejar de mirarse como adversarios. Añadió que se vive bajo una realidad de que los políticos se descalifican constantemente mientras los pobres quedan.

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