Liga Independiente

Y llegó el primero

Se jugó la final del pospuesto Torneo de Primera A de la Liga Independiente de Fútbol de los Barrios. En los 90 minutos, Unión Petroleros Privados y Deportivo Cristal no se sacaron diferencias. Empataron 0 a 0 y dimieron el título con tiros desde los doce pasos. Allí la Furia se mostró más certero y ganó 5 a 4. De esta manera, el Albirrojo se consagró campeón y sumó su primera estrella en la historia de la máxima categoría de la A.I.F.B.. Cristian Ortiz, de U.P.P., fue el goleador del torneo y Claudio Garay, de Cristal, la valla menos vencida.

El Albirrojo y un título más que merecido.
El Albirrojo y un título más que merecido.
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En los últimos años, Deportivo Cristal estuvo acariciando el título. Rozándose con la gloria. En algunas temporadas más que en otras. Hasta acá, la suerte venía siéndole esquiva. Y entonces para la Furia era cuestión de mirar la copa, pero no tocarla. A esta temporada, en realidad la correspondiente a la competencia de fines del 2019 y principios del 2020, el Albirrojo la comenzó con el objetivo de ser protagonista. Y de ver si con esto, podía llegar a competir por el máximo galardón. A lo largo de la fase clasificatoria quedó demostrado que sí. Cristal arrancó bien pero no tanto como Unión Petroleros Privados. Después, antes del parate por las fiestas, la Furia tomó la delantera. Sacó ventaja y se fue a festejar Navidad y Año Nuevo siendo el número uno del Torneo de Primera A de la Liga Independiente de Fútbol de los Barrios. La vuelta no fue a las semanas como se esperaba. Más de un año pasó hasta que se pudo retomar la actividad de la A.I.F.B.. Vale la pena recordar que la misma fue suspendida en marzo del 2020 como consecuencia de la pandemia. Fue para abril-mayo de este 2021 que recién se produjo el regreso de la acción. La pelota volvió a rodar y lo hizo con un único objetivo. Este, el de terminar lo que se empezó a fines del 2019. Era poco lo que quedaba por jugarse para completar la fase clasificatoria. En esos últimos partidos, Cristal y U.P.P. se jugaban el uno. La clasificación al octogonal ya la tenían asegurada. La Furia dependía de sí mismo para terminar en lo más alto de la clasificación general. Perdió un par de puntos en el momento que menos debía. Eso le allanó el camino al Lobo, que con un par de victorias consecutivas terminó quedándose con el liderazgo absoluto.

Como uno y dos, respectivamente, fueron avanzando en los cruces de eliminación directa. El Lobo venció a Vial Santa Cruz primero y a Deportivo Junín después. La Furia despachó a Olimpia y a El Cóndor.

Así, la A.I.F.B. tuvo la final soñada. El uno y el dos de la fase regular se encontraron en el último partido del año.

Lo que estaba en juego era, esta vez, mucho más que los tres puntos. El honor y la gloria. El título.

Eran noventa minutos a todo o nada. Los dos estuvieron en deuda. Con el espectáculo más que nada. Al partido le faltó emoción. También goles. Todo llegó después de que el árbitro del encuentro decretara el final. Fue entonces cuando U.P.P. y Cristal tuvieron que recurrir a los penales para sacar una ventaja que bien les valiera la consagración. Uno y otro fueron pasando por el punto de sentencia. Ambos lo hicieron con buena puntería. El juego se volvió a un error y el que lo tuvo fue el Lobo. Este falló uno de sus disparos y el Albirrojo los embocó a todos. Cristal fue el campeón de esta rara temporada. Larga y cancelada. Pero lo de la Furia fue justo y merecido. La que sumó fue su primera estrella en la máxima categoría de la A.I.F.B..

Al finalizar el encuentro se llevó a cabo el acto de cierre de la temporada. Cristal recibió su copa y U.P.P. la suya igual. No hubo partido por el tercer puesto, aunque el Bronce fue para El Cóndor. Esto, debido a que tras las semifinales, el Verde se retiró de la competencia. El Lobo y el Albirrojo se repartieron además los premios individuales. Cristian Ortiz de UPP se quedó con el título de máximo goleador mientras que Claudio Garay de Cristal fue la valla menos vencida.

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