Basquet

Río Gallegos| La nueva modalidad de protocolos

Los cambios y las formas permitidas para afrontar las actividades. Una crónica desde el básquet sobre una meritoria iniciativa: No dejar morir el 2020 sin por lo menos una actividad competitiva. La palabra de los organizadores y de los participantes.  

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En la puerta del Lucho Fernández (distanciados) los grupos de tiradores (3 x equipo) esperan a entrar. Un año atrás nadie hubiese podido imaginar la escena. Parece otro mundo del cual hablamos, aquel de diciembre del 2019, de unos Juegos de la Ciudad más relajados, sin la sensación de que la persona que nos saluda nos puede estar transmitiendo un virus potencialmente mortal.

¿Cómo afecta en la actividad deportiva de los jóvenes, los principales interesados en gastar tanta energía acumulada durante meses de encierro preventivo? ¿Cómo estimularlos en el deporte de la naranja si no pueden desarrollar la cereza del postre, que es el juego 5 vs 5, y cuando ni siquiera tienen autorizado desarrollar actividades de contacto? Difícil de programar y diseñar, todo un desafío para los entrenadores, y también, las verdaderas razones de tanta deserción en el reinicio de los entrenamientos individuales en los clubes. La cantidad de inscriptos demuestra que las ganas de seguir tirando al aro y divertirse, siguen intactas.

Nicolás Torres Meandri, de 14 años, deportista del club San Miguel y que logró la tercera posición con el terceto de tiradores denominado Los Gladiadores, nos expresó que “es linda la sensación de volver a tirar al aro compitiendo, y más con amigos. El año que viene espero que regresen los torneos y tener mi lugar en el equipo, siempre divirtiéndome y aportando para poder ganar partidos”. El base de los granates culminó su reflexión con que “me sentí confiado y seguro el jueves cuando nos clasificamos a la final después del triple empate, y el viernes no estuvimos tan certeros”.

Olivia Tiseyra, profe de inferiores y jugadora de Primera División Santa, nos contó que “no esperábamos ganar contra el masculino ya que la idea y el enfoque estaba en el femenino, lo afrontamos muy relajadas, la inscripción fue para divertirnos. Para el año que viene como toda deportista el deseo es de una vuelta a la competencia. Extrañamos esa actividad extra que te da el deporte y el club, obviamente estamos súper agradecidos de poder volver este tiempito y ayuda para tener esperanzas para el año que viene”.

El Torneo se da en modalidad de lanzamientos triples. Hubo en algún momento un prospecto de Desafío de Habilidades, pero no resultó. La Municipalidad a través de su área deportes apostó a lo simple para no complicarse ni complicar a los demás. En un trabajo conjunto con LIBAR, se diseñó un protocolo conciso y fácil de entender. Los equipos en sala de espera, no autorización de público en gradas, baños limpios, cancha impecable, pelotas en 3 carros con una de color de valor doble, un tiro de prueba por posición a cada participante, y choque de combinados en eliminación directa. Destacable la tarea de los profes a cargo del evento. Todo se desarrolló con claridad, con desempates basados en seguir tirando y no en sorteos, y volvió a vivirse la sensación de adrenalina que tiene un deporte tan vibrante como el básquetbol en la ciudad de Río Gallegos.

En general los porcentajes fueron bajos (alrededor del 20 por ciento en efectividad), porque el eterno parate de prácticas se hizo presente a la hora de lanzar a canasta. En palabras de Christian Smart, director de Deportes de Municipalidad de Río Gallegos, “estamos muy agradecidos a todos los participantes y al personal municipal, contamos en total con 25 equipos de ambos sexos, de todas las edades y categorías y es el primer paso para ir volviendo con todas las precauciones a un desarrollo deportivo como el que conocíamos”. En la Categoría Femenina, las ganadoras fueron Las Santas. En modalidad Libre, Los Celestes.  Detalles anecdóticos de dos jornadas donde lo importante es que la pelota de básquetbol volvió a sentirse viva, competitiva, en la ciudad de Río Gallegos.

Por las características del clima, los deportes Indoor ocupan un lugar predominante en nuestra geografía, y son el mejor refugio ante las horas perdidas de los jóvenes, aquellos espacios en blanco de aburrimiento por donde generalmente encuentran la puerta de entrada vicios y malas maneras. Mantener viva la llama del esfuerzo y la superación, aún en tiempos de pandemia, es un esfuerzo colectivo que nos debe encontrar como sociedad al pie del cañón. Muy especialmente a los padres. Los beneficiarios del esfuerzo, la juventud, son los principales interesados.

 

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