Mariana González firmó su fichaje con Platense tras superar las pruebas
La joven delantera, que brilló en Argentinos del Sur y en la Selección de Santa Cruz, superó con éxito dos semanas de intensas pruebas en Buenos Aires. En diálogo con Tiempo Deportivo, junto a su padre Ibor, repasó la emoción de su fichaje por el "Calamar" y el enorme sacrificio familiar para acompañar su proyección en el fútbol nacional.
El fútbol femenino santacruceño sumó un hito de enorme proyección para sus categorías formativas. Mariana González, una joven futbolista de tan solo 15 años y oriunda de El Calafate, fue incorporada oficialmente a las filas del Club Atlético Platense tras superar un riguroso período de evaluación técnica y física en el predio que la institución posee en el norte del conurbano bonaerense.
La delantera, que dio sus primeros pasos en el Club Argentinos del Sur y vistió la camiseta provincial en los prestigiosos Juegos de la Araucanía, dialogó con los micrófonos de Tiempo Deportivo tras salir de sus obligaciones escolares en Buenos Aires. Con frescura y emoción, detalló cómo se transformó en realidad el gran anhelo de su infancia.
El llamado que cambió todo en 20 segundos
Para Mariana, el contacto con el balón comenzó desde que tiene memoria en las plazas de la villa turística. Su llegada a Vicente López se gestó gracias al nexo de una entrenadora de su localidad que la recomendó ante el cuerpo técnico del "Calamar". A pesar de los miedos lógicos por el desarraigo y los más de 2.000 kilómetros que la separan de su hogar, la joven no dudó en afrontar el desafío.
"Tenía un poco de miedo porque es un cambio muy grande pasar de El Calafate a Buenos Aires, pero sabía que siempre lo quise y que era una oportunidad que no podía desaprovechar. Estuve dos semanas entrenando a la par de las chicas sin saber qué pasaría, hasta que el martes a mitad de entrenamiento me apartaron un segundo y me preguntaron si me interesaba fichar. No me lo esperaba tan rápido, me comunicaron un sueño en 20 segundos y me puse muy emocionante", relató la jugadora.
Su paso por la Selección de Santa Cruz Sub-16 en la Araucanía fue el punto de inflexión definitivo para su carrera: "Ahí fue donde decidí que quería que el fútbol fuera parte de toda mi vida; aprendí un montón y me terminé de decidir", confesó, al tiempo que remarcó el hermoso recuerdo que le dejó su etapa en Argentinos del Sur desde el año 2021.
El puntal familiar y la rigurosa vida del deportista
A su lado en la entrevista estuvo su padre, Ibor González, quien se mudó a Buenos Aires para acompañar el exigente día a día de su hija, mientras su madre sostiene el proyecto familiar desde El Calafate. Ibor describió con orgullo la madurez de la adolescente para adaptarse a la vida de alto rendimiento: entrenamientos en gimnasio por la mañana, colegio a la tarde y prácticas en el club de forma consecutiva, sumado a un estricto cuidado en las comidas y horas de descanso.
"A mí se me caían las lágrimas cuando la ficharon. Ver su crecimiento es una gran responsabilidad. Ella tomó decisiones muy fuertes siendo muy chiquita, cosas que yo a su edad ni me planteaba. Con mi esposa hacemos un esfuerzo económico y un sacrificio muy grande con la distancia, pero ella no te exige nada y le pone tantas ganas que dijimos: 'Tenemos que darnos esta oportunidad'", relató el padre, quien además comentó que los fines de semana aprovechan para recorrer la ciudad y ayudar a Mariana a distenderse.
El predio de Vicente López y la mira puesta en la AFA
Al recordar su primera impresión al ingresar a las instalaciones del "Calamar", Mariana se mostró impactada por la infraestructura: "Me impresionó que era un predio gigante, con muchas canchas y muchísimas categorías entrenando juntas, desde nenas chiquititas de Sub-8 hasta las más grandes. Son todos muy compañeros y se ayudan entre sí".
Actualmente, la santacruceña comenzará a competir en los torneos de Liga organizados para su categoría, aunque tiene muy en claro cuál es el siguiente escalón en su prometedor horizonte: "El próximo paso es rendir al máximo para llegar a los planteles de AFA y, en un futuro, debutar en la Primera División", concluyó con determinación. Antes de despedirse, la flamante jugadora calamar envió un especial agradecimiento a toda la comunidad de Argentinos del Sur por el apoyo incondicional que le brindaron desde sus inicios.