Benavides ganó por dos segundos tras una dramática definición en Motos
El argentino Luciano Benavides superó a Ricky Brabec en la última etapa con una soberbia actuación. Éste recortó la diferencia y saltó al primer puesto en los kilómetros finales de la carrera. Junto a su hermano Kevin, son los únicos dos sudamericanos en vencer en la categoría madre de esta competencia. El título del menor de los hermanos salteños, Kevin corrió en la categoría Challenger, fue el décimo segundo para nuestro país.
Ayer, pese a haber perdido el liderazgo de la prueba, se lo notó con fe a Luciano Benavides. Sabía que la diferencia, 3.20 minutos era corta. También, que la ventaja la tenía su rival, Ricky Brabec (Honda). Y que ya la cosa no dependía sólo de lo propio. Más allá de esto, el salteño se fue a dormir soñando con dar vuelta una situación difícil, aunque no imposible. “La carrera no terminó. Faltan 100 kilómetros”, tiró una vez terminado su trabajo en el penúltimo día de actividad en Arabia Saudita.
Esa mentalidad lo llevó hoy, en el último tramo de la competencia, a salir a matar o morir, deportivamente hablando, claro. Lo necesitaba para poder alcanzar en los tiempos al estadounidense y luego sacar un margen para llevarse su primera victoria general en la carrera más dura del mundo. En su noveno intento, lo consiguió a bordo de su KTM del equipo oficial y junto con su hermano Kevin, son los únicos dos sudamericanos en imponerse en la categoría más importante del Rally Dakar.
La definición de esta edición 2026 fue para alquilar balcones, utilizando otra frase popular en las contiendas deportivas. Esta resultó ser impredecible hasta el último kilómetro. Benavides se quedó finalmente con el título en Motos luego de arrebatarle la victoria a Brabec por apenas dos segundos. Esta fue la diferencia más corta registrada en la historia de la competencia.
Brabec arrancó la etapa final con 3.20 minutos de ventaja. Y, por así decirlo también, con casi todo bajo control. Pero claro, el estadounidense no contaba con los imprevistos. Un error de navegación, a pocos kilómetros de la meta, le permitió a Benavides, quien se mantuvo siempre en buen ritmo, lograr el milagro. Éste se quedó entonces con la victoria. No sólo parcial, sino también de la competencia toda.
La definición se inscribió en las páginas de la competencia. Fue debido a lo ajustado que fue todo durante la misma. De las más dramáticas, desde lo emocional tal vez, que vivió el Dakar en su historia más reciente.
Lo hecho por Benavides va más allá de lo deportivo. El salteño, de 30 años, llegó con lo justo a esta 48ª edición del Rally Dakar. Es que el pasado 10 de octubre sufrió una caída en el Rally de Marruecos, en la última fecha del Campeonato Mundial. Producto de esto, se rompió la rodilla y también la clavícula izquierda. Los médicos que consultó le recomendaron operarse, pero eso lo habría dejado afuera de las carreras hasta abril y por ende se hubiese perdido la presente edición del Rally Dakar.
Lejos del quirófano, al menos por ahora, Benavides tuvo una milagrosa recuperación. Con el dolor todavía a cuestas, el salteño llegó a Arabia Saudita para correr esta versión 2026 del Dakar.
Una vez en territorio asiático, las cosas no fueron tan sencillas para Benavides. En el shakedown, que es una última prueba antes del inicio de la carrera en la que se chequea que todo esté bien en los vehículos, en una sesión de fotos con la escudería KTM, Benavides agarró una piedra, sufrió otra caída en la que se lastimó la rodilla rota y se rompió los meniscos.
Pese a casi no poder caminar con normalidad, en inferioridad de condiciones se puede decir, largó al otro día el prólogo. Etapa en la que fue cuarto y lo definió como su mejor actuación en 22 kilómetros. Luego, Benavides, fue quinto en la primera etapa, noveno en la segunda, cuarto en la tercera, séptimo en la cuarta y en la quinta se llevó su primer triunfo. No pudo repetir en la siguiente, en la que resultó sexto.
Lo que siguió después fueron otras dos victorias en la séptima y octava. La última fue una memorable actuación luego de largar primero y tener que “barrer” la pista como se dice en la jerga, ya que sacó con su moto las piedras y armó la huella para el resto.
En la novena fue noveno, tercero en la décima, cuarto en la undécima, segundo en la decimosegunda y este sábado cruzó primero la meta, lo que le alcanzó para llevarse la victoria en la clasificación general.
Luciano por primera vez corrió el Rally Dakar sin su hermano, quien debido a las lesiones se retiró de las motos luego de haber ganado dos veces la mítica carrera, en 2021 (Honda) y 2023 (KTM). Durante 2025 trabajó mucho el factor mental con su psicólogo, Gustavo Ruiz, quien lo acompaña desde 2019 y es el mismo profesional que tiene Franco Colapinto.
En Medio Oriente se lo vio con una mejor impronta al menor de los hermanos salteños y pese a algunos resultados que no fueron los que esperaba, sacó a relucir su superación en medio de las molestias físicas por sus lesiones. Un ejemplo del mérito de Benavides es que, en inferioridad de condiciones físicas, llegó a ir a 160 km/h (el máximo permitido para las motos) durante 20 minutos en medio de las dunas.
Volviendo a la definición de la carrera, ayer, Brabec aprovechó la jugada del jueves para ganar la penúltima etapa y, así, arrebatarle el mando en la clasificación general a Benavides.
Tras la acción del viernes, Brabec pensó en que lo que le quedaba era más bien un trámite. Algo con lo que Luciano, claro, no estaba de acuerdo. Benavides salió a darlo todo este sábado y logró alcanza, primero, y superar, después, al californiano. De esta manera, el salteño hizo realidad su sueño.
Como si fuera poco, dejó en claro que está a la altura de los mejores pilotos del mundo de Rally Raid, donde supo ser campeón ecuménico en 2023. Pero ganar el Dakar era lo que más quería. Deseo que se repite entre los pilotos que están en la élite de las Motos.
El título conseguido por el salteño es el número 12 para la Argentina en 17 ediciones. Desde el 2010, los otros que ganaron esta prueba fueron: en Motos, Kevin Benavides (2021 y 2022); en Cuatriciclos, Marcos Patronelli (2010, 2013 y 2016), Alejandro Patronelli (2011 y 2012) y Nicolás Cavigliasso (2019) y Manuel Andújar (2021 y 2024) y en Challenger, Nicolás Cavigliasso (2025).
El triunfo de Benavides constituyó, además, el décimo podio sudamericano en la categoría luego de los tres conseguidos por su hermano Kevin (dos victorias y un segundo puesto), y los chilenos, Pablo Quintanilla (dos segundos y un tercer lugar), Francisco “Chaleco” López (dos terceros puestos) y Carlo De Gavardo (un tercer puesto).
Luciano Benavides hizo realidad su sueño en su novena presencia en el Rally Dakar, donde entre una veintena de pilotos oficiales, por méritos propios llegó a una final de a dos. Ahora el salteño volverá a Argentina donde tiene programada la operación de su rodilla izquierda y si bien se perderá la segunda fecha del Campeonato Mundial, que será del 17 al 22 de marzo en Portugal, sumó puntos importantes y apuesta a su retorno frente a su gente, en la tercera fecha que será en el Desafío Ruta 40, del 24 al 29 de mayo.
Luego disputará el resto del certamen, que asumirá también como preparación para la próxima cita de la carrera más dura del mundo. Del Dakar 2027 hablamos. Carrera en la que buscará revalidar el título conseguido hace unas horas nada más.
(Fuente: Infobae / Redacción)