Música

“Me caracterizo mucho con el sonido bien austral, de estepa patagónica”

Fueron las palabras del músico riogalleguense Jeremías Villarreal. En diálogo con TiempoSur recordó sus raíces y adelantó la grabación de un CD en un proyecto independiente desde Comodoro Rivadavia.

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Jeremías Villarreal explicó el gen de su pasión y recordó su paso por Nada Más. Vivir en otra provincia le ha brindado nuevas experiencias y creció diversificando sus expresiones musicales pero no olvida sus raíces. Adelantó que está grabando un disco independiente desde su casa y que desea tocar en la capital de Santa Cruz con la banda que integra en Chubut, La Eterna Fuga de Las Cosas.

 

¿Cuáles son las raíces de tu música?

Yo nací en Gallegos, mi familia es de Santiago del Estero, mi familia se mudó cuando me estaban gestando. Como son del norte tenemos de base el folclore, me mueve mucho, me gusta mirar para atrás y escuchar la música de mis padres y sus padres, es algo muy familiar eso. Cuando iba a la escuela primaria me metía en todos los actos y a los 11 años me inscribí en el Conservatorio de Gallegos donde hice guitarra y coro. Después empecé a tocar solo a la edad que conocí el rock nacional.

 

¿Cómo fue formar parte de una banda en la adolescencia?

Mi generación es bastante rockera y mi familia es muy musical, en las juntadas siempre hay guitarras. Hay muchos músicos en la familia, me sentí muy acompañado. Mi abuelo tocaba el bandoneón y ahora lo heredé yo. Está desafinado pero le meto onda. A los 13 años me regalaron mi primera guitarra eléctrica que es la que sigo y a eso de los 14 empezamos a tocar con Nada Más, que ensayaban a dos cuadras de mi casa. Los conocí una noche en el 38 y al otro día nos juntamos a tocar. Me sabía algunos temas que ellos tocaban y empezamos a tocar hasta que tuve 18 y me vine a Comodoro. Grabamos dos CD y participé del tercero.

¿Cómo es hacer música desde allá?

Desde que me vine acá empecé a grabarme en mi casa. No soy muy sociable y no tenía mucho, mi computadora y un cable. Empecé a comprarme cosas de segunda mano, un micrófono, una placa de audio y trato de ir aprendiendo de la grabación y de tocar la mismo tiempo. Es bastante laburo, pero es gratificante cuando te gusta algo que hiciste, suena lindo y te dan más ganas de seguir haciendo cosas.

 

¿Cómo es tu proyecto de Chubut?

El año pasado empezamos a tocar con la Eterna Fuga. No sé cómo lo definiría, como un rock con algo más de pop y canciones coreables. Por mi parte hago mucho más instrumental, canciones más rebuscadas. Me caracterizo mucho con el sonido bien austral, de estepa patagónica. Me gusta mucho el espacio que te da. Quizás con un poco de soledad, pero es muy lindo también. El sonido se caracteriza mucho con el ambiente árido, seco y frío pero con mucha belleza en él.

 

¿Estás creando solo también?

Estoy trabajando en canciones mías. Quiero grabar un CD, quiero, estoy en eso. Tengo más tiempo y lo tomo con calma. Lo voy a grabar casi todo yo, le voy a pedir ayudas con algunas baterías al baterista de La Eterna. Mi música tiene que ver con lo nostálgico y melancólico del ambiente patagónico. Siempre se ve el horizonte. Espero tenerlo terminado a mitad de año Cuando tenga las canciones listas, que son 9 temas que tengo hace rato pero les estoy agregando otros instrumentos. Tengo guitarra eléctrica, acústica, criolla, bajo, teclado, bandoneón y voces.

 

¿Hay algún instrumento o parte del proceso creativo que disfrutes más?

Me gusta hacer ruido con cualquier cosa, pero me gustaría perfeccionarme en bandoneón. Es muy difícil, me llevaría muchos años perfeccionarme hasta tocarlo como me gustaría. Está medio viejo y desafinado, pero lo uso bastante. El sonido me parece hermoso, es uno de los instrumentos más lindos que hay.

 

¿Tenés ganas de tocar en los escenarios que te vieron crecer?

Está en los planes juntar un par de gente que me quiera acompañar para ir a tocar para allá. Siempre hay algún mutante y con La Eterna también queríamos salir pero pasó todo esto. Más adelante será. Cuando voy a Gallegos siempre nos podemos encontrar todos los chicos y tocamos. Siempre está bueno porque Nada Más es una banda consolidada, tiene como 10 u 11 años y los recitales están buenísimo. Yo los disfruto mucho y toco un par de temas de los viejitos. Ellos están laburando en lo suyo y yo en lo mía pero siempre es un lindo encuentro. Es acordarnos de cuando teníamos 15 años y nos juntábamos a tocar en la pieza de Chapa con los micrófonos colocados en cualquier lugar, la batería destrozada y nuestros amplificadores explotados. Siempre es un momento grato.

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