Historias de la Patagonia

El día que Butch Cassidy y Sundance Kid asaltaron un banco en Río Gallegos

Se trata de una de las sagas más recordadas de la historia de la Patagonia vieja. Los bandoleros llegaron desde Estados Unidos y se instalaron en el sur del país.

Llegaron a la Patagonia.
Llegaron a la Patagonia.
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“Se busca vivo o muerto” dice el cartel que lleva la fotografía dos sujetos estadounidenses muy famosos en las historias de bandoleros. Su cara aparecía en todos lados y eran intensamente rastreados con los detectives y hacedores de la ley que querían dar con ellos, capturarlos y cobrar la cuantiosa recompensa. Se trata nada más y nada menos que Butch Cassidy y The Sundance Kid, dos de los ladrones más conocidos de principios del 1900 que llegaron desde el país norteamericano y se afianzaron en la Patagonia, con asalto a un banco de Río Gallegos de por medio. Pero ¿cómo la capital santacruceña guarda una historia así? La semana pasada este suplemento escribió acerca del brutal asalto ocurrido en Puerto Santa Cruz, que terminó con dos muertos y el golpe policial más grande en los albores de la provincia, lo que abrió toda una saga de historias más cercanas al viejo oeste que a la cotidianeidad santacruceña.

Llegados a la Patagonia escapando de la Ley de su propio país, los bandidos se instalaron junto a Robert Evans (a quien llamaban Hood) y a Ethel Place, la pareja de Sundance Kid. Donde asentaron base fue en el valle de Cholilla, en la provincia vecina de Chubut. Allí edificaron una vivienda que hoy es patrimonio histórico y es visitada por turistas con toda la magia que la rodea.

 

El asalto en Río Gallegos

El 14 de febrero de 1903 y utilizando apodos, Butch Cassidy y Sundance Kid asaltaron el Banco de Tarapacá y Argentina Limitada en Río Gallegos. Lo hicieron a mano armada, bajo lo que los medios de comunicación en aquel entonces llamaron el “sistema yankee” de los asaltos, algo que años después sería trasladado al cine. El plan de los bandoleros era complejo: se tenían que hacer pasar por algunos días como comerciantes honestos (ambos vestían finas sedas inglesas y el tono extranjero les daba más respeto entre los habitantes locales) para empezar a estudiar el terreno. Observar el movimiento, la frecuencia de los vecinos y preparar el golpe. Ese día de los enamorados entraron de manera violenta al banco portando sus armas, gritaron la señal que se trataba de un robo y escaparon a caballo. No hubo víctimas fatales. El asalto conmovió a Río Gallegos, que no conocía de Butch ni de Sundace, sino que los veía como dos sujetos a quienes creían parte de la comunidad, escapando con el dinero. El asalto en la ciudad sirvió no solo como antecedente, sino como un plan sistemático que a futuro usarían ambos para seguir asaltando en Argentina. Durante muchos años se especuló si realmente eran ellos dos, pero el movimiento por toda la Patagonia, el método y los nombres utilizados. Servirían estos días en la ciudad para empezar a crear la fórmula de los robos a bancos, bien arraigados en la cultura criminal de Estados Unidos.

 

Aprovecharon el revuelo

El segundo asalto ocurrió el 17 de diciembre de 1905, en la feria ganadera de Villa Mercedes-. Solamente dos días bastaron a la banda de forajidos para estudiar todo el terreno, alojarse en el hotel Young y preparar el golpe. Pero de fondo había todo un contexto que les favorecía: se hablaba de un golpe contra el gobernador Beningno Jurado, quien pedía elecciones libres y democráticas desde la Unión Cívica Radical. Por esto, toda la seguridad que envió el ejecutivo estuvo destinada a prevenir un supuesto alzamiento. Desapercibidos pasaron ellos. Y Ethel, quedó registrado, tuvo un papel clave: su belleza y su ropa de vaquero dejó admirado a todos los paisanos. Y en medio de la feria, el 19 de diciembre, los ladrones se montaron a sus caballos y armados hasta los dientes, ingresaron a la sede del banco. Afuera Ethel, con su ropa del viejo oeste, cuidaba los caballos. También actuaron con violencia, pero sin víctimas: entraron al hall del gerente, atacaron al tesorero e ingresaron a las cajas para apoderarse de la plata.

Pero la huida no sería tan sencilla. El gerente, provisto de un arma que le había dado su hija, les disparó dos veces.

En la calle se vivió un tiroteo intenso, digno de una película del Spagetti Western, con balas que iban de uno a otro lado.

Las autoridades policiales creían finalmente que el alzamiento contra el gobernador había empezado. Nada más alejado de la realidad.

 

La base en Cholila

Los hermanos George y Ralph Newbery, dentistas y vicecónsules de Estados Unidos en Buenos Aires, recibieron a Butch Cassidy y Sundance Kid, ocultos detrás de sus apodos, los mismos que habían utilizado en cada ciudad donde habían robado un banco. Los mismos fueron los que les sugirieron instalarse en la Patagonia. Los hermanos Newbery, que tenían intereses en Neuquén, al norte del Lago Nahuel Huapi, en la zona de la estancia La Primavera, anhelaban poblar la zona de inmigrantes anglosajones. La idea era crear una colonia, algo que terminó pasando en varios puntos de la Patagonia.

Los Newbery les comentaron a los recién arribados que de Bariloche al sur había muchas tierras disponibles. Los falsos inmigrantes expresaron su deseo de instalarse para desarrollar emprendimientos ganaderos. Dos meses después, junto a Etha Place, tomaron un tren en la estación de Constitución en Buenos Aires y, tras pasar por Bahía Blanca, arribaron a Neuquén. Con asistencia de un baquiano, finalmente se instalaron a orillas del río Blanco, en Cholila, que en esos días contaba con tan sólo seis familias.

 

Butch Cassidy

Nació el 13 de abril de 1866 en Bearver, Utah. Su primer delito registrado ocurrió alrededor de 1880, cuando robó un par de jeans. El dueño de una tienda presentó cargos, pero el futuro forajido fue absuelto.

Desde que dejó su casa siendo un adolescente en busca de trabajo, Cassidy, entonces todavía conocido como Parker, tuvo una variedad de trabajos en ranchos y granjas lecherías. Pasó un tiempo trabajando como carnicero en Rock Springs, Wyoming. Después fue acusado del robo de un caballo dando inició una vida como fugitivo.

Se cree que estuvo involucrado en su primer robo a un banco en 1889, cuando él junto a otros tres se fugaron con más de $ 20.000 de un banco en Telluride, Colorado. En 1894, fue declarado culpable de robo de caballos siendo sentenciado a dos años de prisión, aunque fue liberado 18 meses después.

Junto a Sundance Kid pertenecía a una pandilla formada por Elzy Lay, Matt Warner, Harvey "Kid Curry" Logan, Ben "Tall Texan" Kilpatrick y Will Carver. Apodados como el Sindicato de Asaltantes de Trenes, la Pandilla del Hoyo en la Pared, y El Grupo Salvaje, la banda asaltó trenes, bancos y remesas de los salarios de las minas en las Montañas Rocosas Occidentales.

 

Sundance kid

El criminal estadounidense Sundance Kid, originalmente llamado Harry Longabaugh, nació en 1867 en Mont Clare, Pensilvania. A los 15 años, se dirigió al oeste y recibió su apodo cuando fue arrestado por robar un caballo en Sundance, Wyoming. Después de un par de años en la cárcel, Sundance Kid reanudó su carrera en el crimen, robando trenes y bancos. Llamado Wild Bunch, él y sus conspiradores realizaron la ola de crímenes más larga en la historia del oeste americano. Sundance Kid finalmente huyó a América del Sur, donde continuó su vida criminal. Los historiadores no están de acuerdo con su muerte y algunos citan un tiroteo en Bolivia el 3 de noviembre de 1908, mientras que otros sugieren que regresó a los Estados Unidos con el nombre de William Long y vivió allí hasta 1936.

 

La muerte

Según la historia, Cassidy y Sundance perdieron la vida en un tiroteo con soldados en el sur de Bolivia el 3 de noviembre de 1908, pero la verdad de su fin nunca se ha resuelto por completo. El debate persiste sobre dónde y cuándo Sundance realmente murió. Un relato, que lleva alguna evidencia histórica, sugiere que regresó a los Estados Unidos con un nuevo nombre, William Long, y se instaló en una nueva vida como ranchero de Utah. Según la historia, se casó con una viuda con seis hijos en 1894 y vivió para ser un anciano, y finalmente murió en 1936.

Los carteles de “se busca”.

La pareja de bandidos.

La casa en Chubut.

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