Efemérides

Edgar Allan Poe llega a Netflix

El creador de "Misa de medianoche", Mike Flanagan, ya está preparando su nuevo proyecto para el servicio de streaming: Una miniserie que adapta “La Caída de la Casa Usher” uno de los cuentos más famosos de Poe. Un gran homenaje en conmemoración a su fallecimiento.

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La alianza de Netflix y Mike Flanagan suma una nueva producción, el director de “La Maldición de Hill House” (The Haunting of Hill House), “La maldición de Bly Manor” (The Haunting of Bly Manor) y la reciente “Misa de Medianoche” (Midnight Mass), ya está preparando su nuevo proyecto para la plataforma. Se trata de una miniserie que adapta “La Caída de la Casa Usher" (The Fall of the House of Usher), uno de los cuentos más famosos de Edgar Allan Poe.

El cuento original, publicado en 1839, tiene como protagonista a un narrador sin nombre, que visita a su amigo enfermo Roderick Usher. Apenas llega a la casa, descubre una atmósfera de hacinamiento y muerte, y la compleja relación de Roderick y su hermana Madeleine. La situación se va volviendo más y más oscura, y cosas extrañas empiezan a pasar camino a un final apocalíptico.

La serie tendrá ocho episodios, y Flanagan dirigirá cuatro de ellos. El resto será de su usual colaborador Michael Fimognari, director de fotografía de varias de sus series y películas. Se espera que además del cuento que dará título a la serie, Mike Flanagan haga uso y referencia a otros cuentos de Poe.

El anuncio es muy reciente, por lo que se espera que la serie llegue en 2023. Flanagan acaba de estrenar Misa de Medianoche y está trabajando en la adaptación del cómic Something is Killing the Children a la vez que filma El Club de Medianoche, su primera serie para un público juvenil, basada en la novela de Christopher Pike que ya se vio adaptada en una serie que llevó el nombre de ¿Le temes a la oscuridad?

 

El maestro del terror

La calidad de la producción literaria de Poe ha oscurecido en parte su faceta de teórico de la literatura. Poe sostuvo que la máxima expresión literaria es la poesía, y a ella dedicó sus mayores esfuerzos.

“La caída de la casa Usher” es un cuento sobrenatural o simbolista en el que el narrador asiste a los últimos días de un antiguo amigo suyo, el hipersensible y atormentado aristócrata Rodrigo Usher. Durante su estancia fallece la hermana de Usher, que estaba gravemente enferma, y la entierran en una cripta subterránea. Una semana después, en una sobrecogedora escena final, la hermana reaparece para caer sobre el ya delirante Usher, pereciendo ambos y, tras la huida del narrador, la casa misma, que se derrumba sobre el estanque.

Este desembarco de Poe en las pantallas es una gran noticia para sus seguidores. Más en este jueves que se conmemora su fallecimiento. 

Joseph Walker, un periodista del Baltimore Sun, lo encontró en una alcantarilla cerca del pub Gunner’s Hall y lo reconoció. Ese 3 de octubre de 1849 Poe fue ingresado en el hospital del Colegio Médico Washington, donde pasó los siguientes cuatro días entre delirios, alucinaciones aterradoras y un puñado de frases incoherentes, mientras llamaba a Reynolds.

Sin haber podido explicar qué hacía en esa ciudad ni qué le había sucedido, Poe murió a las 5:00 del domingo 7 de octubre. Tenía 40 años. Diez días más tarde iba a volver a casarse.

Se presume que ni siquiera se labró un acta de defunción, o que si se hizo se perdió como su breve historia clínica. El médico que lo atendió, John Moran, estableció como causa de muerte una frenitis, la manera en que antiguamente se llamaba a la congestión cerebral. También era una manera de aludir y a la vez eludir el diagnóstico de intoxicación alcohólica.

No ayudó a esclarecer el caso que el obituario de Poe lo escribiera su adversario literario, Rufus Griswold, quien en lugar de aprovechar la ocasión para cerrar con dignidad su pequeña guerra, describió al gran autor como una piltrafa moral tendiente al abuso del alcohol y de las mujeres. El texto apareció, con el seudónimo de Ludwig, en The New York Tribune. Aunque Griswold detalló, de manera aumentada, ese retrato en la primera biografía de Poe, la investigación académica objetó su exactitud y hasta su honestidad, ya que tenía al menos causa probable para mentir: Poe había destrozado su trabajo como experto en poesía tanto en público como en privado, y ambos habían disputado la atención de una poeta de Boston.

Así los pocos datos reales que había sobre lo que le sucedió a Poe quedaron sepultados durante décadas por lo que hoy se llama fake news. Hasta el presente se ignora, como en uno de los misterios que él mismo creó, qué hacía en Baltimore, quién era Reyndols, qué pasó con su ropa, cuál fue el origen de su intoxicación y de qué murió.

“Quizá es algo apropiado, dado que él inventó el género policíaco”, dijo a Smithsonian.com Chris Semtner, a cargo del Museo Poe en Richmond, Virginia. Se refería a “Los crímenes de la calle Morgue”, el relato que presentó al genial detective aficionado C. Auguste Dupin, de 1841. “Nos dejó un misterio de la vida real”.

Hipoglicemia, cólera, suicidio, sífilis: a Poe lo ha perseguido un enorme arco de muertes posibles. Según la publicación del Instituto Smithsoniano, las hipótesis más probables son otras, algunas no menos extraordinarias que la imaginación del narrador y poeta: Golpiza; Secuestro para fraude electoral; Envenenamiento por monóxido de carbono; Envenenamiento por metales pesados; Rabia; Gripe; Y meningitis.

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