Efemérides

Día del Reportero Gráfico

El Día del Reportero Gráfico surgió como jornada en homenaje y memoria al fallecimiento del reportero gráfico José Luis Cabezas, quien fue asesinado el 25 de enero de 1997 en la ciudad balnearia de Pinamar.

Es un caso clave en la historia argentina
Es un caso clave en la historia argentina
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Hoy se cumplen 25 años del asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico que fue víctima de un brutal crimen perpetrado en Pinamar el 25 de enero de 1997 por una banda vinculada al empresario postal Alfredo Yabrán, a quien Cabezas había fotografiado por primera vez un año antes.

El periodismo fotográfico o como se dice de manera más precisa, el periodismo gráfico, es un género del periodismo vinculado con la fotografía y hoy expandido a todo lo visual.

La primera vez que un periódico utilizó una fotografía, fue el Daily Graphic de Nueva York en 1880. Y desde esa experiencia inicial, la imagen se ha integrado como un medio representativo de los hechos que se narran en las páginas de una publicación.

El rol que cumplieron y cumplen los reporteros gráficos es irreemplazable para registrar la historia contemporánea en cualquier parte del mundo y ante los escenarios más riesgosos.

 

El crimen de Cabezas

­José Luis Cabezas fue golpeado, maniatado y asesinado de dos balazos en la cabeza la madrugada del 25 de enero de 1997. Su cadáver fue hallado en la ciudad de General Madariaga, dentro de un Ford Fiesta gris, calcinado. Era reportero gráfico y trabajaba en una investigación sobre el empresario Alfredo Yabrán, implicado en casos de corrupción. Hacía poco, Domingo Cavallo —en el ’95, cuando era Ministro de Economía— lo había acusado de ser “jefe de una mafia enquistada en el poder”.

Su cara no aparecía en ningún lado y las viralizaciones social media aún no habían nacido. Se movía con impunidad, incluso llegó a decir: “Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la frente”.

Esa tarde de calor, José Luis Cabezas le sacó dos fotos mientras Yabrán caminaba sin que nadie sepa quién era en una playa de Pinamar en febrero de 1996 y al mes siguiente, en marzo, salió en la tapa de la revista Noticias. Casi un año después, el asesinato.

La Justicia avanzó —fueron condenados, entre otros, el jefe de custodia de Yabrán y el comisario de Pinamar— y en mayo de 1998 dictaminó una orden de captura contra el empresario y su personal de seguridad. Cinco días después, prófugo y clandestino, en el pueblito entrerriano de Aldea San Antonio se puso un arma en la boca y disparó. Su rostro, irreconocible, —sumado a una transacción comercial a su nombre en Estados Unidos en 2002— agigantó el mito de que Yabrán sigue vivo.

Pero Cabezas no. Murió por ejercer su trabajo de fotoperiodista, de documentar la verdad, la realidad. Se trató de un caso clave en la historia reciente argentina, porque ponía en tela de juicio la libertad de expresión. En su nombre, la Ley 24.876 de 1997 estableció el 25 de enero como Día Nacional del Reportero Gráfico.

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