Educación y ambiente

Docentes de la Escuela 25 forestaron el área de la cascada

La actividad se realizó en la zona de la cascada de Esquel con plantas que se producen en el vivero “Niños del Lago” de la Escuela 25 de la Villa Futalaufquen.

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El docente Boris Sáez explicó que “ya que este año no pudimos trabajar con nuestros alumnos por la pandemia, decidimos ir 5 docentes de la Escuela 25 a plantar en el área de la cascada. La plantación se realizó en el sector ubicado desde el puente ferroviario hacia el cañadón de la cascada. Colocamos 80 plantas nativas producidas por nuestros alumnos en el vivero de la escuela: cipreses, maitenes y maquis”. 

El vivero nació hace 14 años a partir de un incendio que se produjo cerca de la escuela, en el Parque Nacional Los Alerces. “Es un proyecto de autogestión, no recibimos partidas oficiales”, aclara Sáez. “No formamos técnicos, sólo formamos niños con un amplio concepto del cuidado del ambiente, del entorno. Es una escuela que trata de acompañar la recuperación del bosque cuando en el 95 por ciento de los casos  es dañado por la mano del hombre”.


 
Sáez explicó que este año, a pesar de los impedimentos y limitaciones que impuso la pandemia, los alumnos de la Escuela 25 pudieron realizar una tarea fundamental que representa el comienzo del ciclo.  “Las plantas nativas comienzan a brindarnos sus semillas a partir de finales de febrero, es decir que alcanzamos a trabajar con los alumnos algo de recolección y limpieza de semillas, que es una tarea que hacemos en la zona del Parque (Los Alerces)”. El vivero escolar “Niños del Lago” tiene una capacidad de producción de 5 mil plantas al año. El proceso productivo de una planta -desde que es sembrada como semilla hasta ser plantada en el bosque- demora aproximadamente 3 años.  

 

En cuanto a la dinámica habitual del vivero, Boris Sáez comenta que hay un grupo de personas que colabora comprando plantas y el mayor ingreso de  cuando participan de la Expo Feria de Trevelin (que normalmente se realiza cada mes de abril) donde el vivero vende parte de su producción de plantas nativas. “Un 60 por ciento de lo recaudado es destinado al viaje de estudios de los chicos y un 40 por ciento es para compra de insumos”, puntualizó el docente, añadiendo que “este año en particular, el vivero se sostuvo gracias a la ayuda de 4 compañeros, que son Estefanía Ruiz, Luis Almendra, Daniel Avila y Juan Lopez Rossi, que fueron los que me acompañaron en todo este tiempo con mucha responsabilidad sin dejar de atender las demandas de nuestro vivero. Y un agradecimiento especial a la asistente infantil ‘Nina’ Baeza, que también cumple horas en el vivero de la escuelita, porque el cuidado y la mantención es lo que más cuesta; hay que hacerlo todos los días, fines de semana y feriados”.


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