Denuncia

Aportó sus drones en la emergencia climática y asegura que el municipio de Comodoro lo estafó

Juan José Jiménez es topógrafo y especialista en imágenes aéreas. Se ofreció a colaborar tras el temporal de lluvia de 2017 que hizo colapsar a la ciudad. Denuncia que funcionarios municipales lo contrataron a él y a una empresa y nunca les pagaron. Reclama unos 170 mil dólares que costó el servicio.

Jiménez trata de “crápulas” a los funcionarios de la Municipalidad.
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Juan José Giménez es un nacido y criado en Comodoro Rivadavia al que el temporal de marzo de 2017 lo afectó por partida doble. Como vecino y como profesional, ya que ofreció sus servicios como topógrafo para colaborar y terminó siendo captado por el municipio para realizar un trabajo técnico que nunca le pagaron.

Según dice, son unos 170 mil dólares que las autoridades municipales nunca le pagaron a él y a la empresa que él acercó para realizar todo un sistema de “droneo” para cuantificar los lugares con barro acumulado.

Jiménez no se quedó en la denuncia mediática: como nunca le pagaron, denunció en la Justicia las numerosas irregularidades de distintos funcionarios, y desde aquellos días, viene librando una batalla casi en soledad, “a la que no pienso renunciar”, advierte.

Tras el temporal, Jiménez, por entonces empleado de una empresa de servicios petroleros, se acercó al municipio a contribuir con sus conocimientos. Es topógrafo, técnico vial, especialista en manejo de drones, piloto y procesador de imágenes. Gracias a su tarea se pudo dimensionar los barrios anegados por el barro y la cantidad certera de acopios.

Pero después del temporal comenzó para él una odisea que continúa hasta hoy y que, entre otras cosas, le significó dejar un empleo de más de doce años y “llamativas marcas” de golpes y patadas en su vehículo particular.

Así lo recuerda: “Me acerqué para dar una mano. Como vecino en primer lugar, y luego como profesional. No les fui a vender nada. Les dije que sabía que había lugares a los que no se podía acceder, con caminos cortados. Me presenté a Defensa Civil, ante un geólogo llamado Daniel González. Y de ahí me llevó a charlar con Rubén Palomeque (por aquel entonces a cargo de Servicios a la Comunidad), a quien le expliqué que tenía drones propios con los que podía facilitarles imágenes en tiempo real de cómo estaba la situación del otro lado de los caminos. Les dejé mi tarjeta y me retiré”, relata Jiménez.

El inicio se dio rápidamente, ya que luego de esa presentación recibió varios llamados de Alberto Hroncich y de otros funcionarios, pidiéndole que se incorpore a trabajar. Así fue como desde la Municipalidad gestionaron liberarlo de funciones en la empresa que trabajaba para que pudiera dedicarse por completo al temporal.

Jiménez dice que muchas personas pueden dar fe de los trabajos efectuados. “Cuando entré estaba muy cerca del general Daniel Varela, del Ejército. Nos consultaron qué hacíamos y les comenté que a través de la composición de maquetas, con imágenes captadas de drones o aviones generaba topografías a nivel de detalle, modelos digitales de elevación, curvas de nivel, simulaciones y demás”.

En un primer momento le pidieron relevar cuencas y redes de drenaje en un área de 176 km. cuadrados. Y luego, informar sobre la totalidad de la ciudad, unos 600 km. cuadrados: “Les dije que no podía facturarles un trabajo de ese tipo y propuse cotizarles el pedido por medio de la empresa Consultores GIS, especialistas en sistemas de información geográficos y con quienes yo trabajaba y trabajo hoy. Ellos jamás habían tratado con el municipio, no tenían idea dónde venían. Vinieron a que los estafen, literalmente, de la mano de los Guillermo Cherenichenco, Abel Boyero, Carlos Linares, Juan Pablo Luque y toda la sarta de crápulas que están metidos ahí adentro”, disparó.

“Todas las conversaciones las mantuve con Boyero, con Cherenichenco, con Juan Kourhy y German Issa Pfister. Y en algún momento estuvieron metidos Luque y Linares”, resaltó.

“Por esos días vino a la ciudad Fernando Álvarez de Celis, secretario de Planificación Territorial de la Nación. El tipo es geógrafo y cuando nos vio debimos hacerle una presentación, de la cual tengo un detalle de todos los trabajos que nos pidieron”.

Según aclara Jiménez, “Consultores GIS vino, montó una oficina y nos pusimos a trabajar más de cuarenta y cinco días con cuatro pilotos que se alojaban en un hotel a 2.500 pesos la noche, almorzando, cenando. Todo lo pagué yo con el retiro que me pagó la empresa en la que trabajaba”, graficó.

Jiménez identifica a otra persona con la que interactuó: “Nelson Turrillo sabe muy bien cómo fue la contratación y cómo nos estafaron. El interés de Miguel Criado Arrieta -asesor legal del municipio- era defender el robo que hicieron con los acopios de materiales. Porque si ellos tomaban el dato que teníamos, a alguien se le iba a ocurrir cruzar las certificaciones pagadas con las certificaciones de acopios. Decidieron esconder nuestro laburo y de eso se encargó Criado Arrieta”.

Luego, Jiménez comenzó a recibir evasivas y ninguna respuesta sobre el pago: “Son como dos millones de pesos, hoy más de 170 mil dólares”, dice.

“No nos pagaron porque el dato que nosotros teníamos blanqueaba la situación de los acopios y no podía quedar plasmado. Se equivocaron y yo voy a ir hasta las últimas consecuencias”, advirtió.