Deporte

Aprobó con lo justo

En ajustada definición del pleito de futsal, y por la tercera fecha de la  especialidad, los estudiantes superaron a Danielito por 1 a 0. En cambio, por mayor diferencia, entre el mismo Danielito, Cotimax, lo venció 6 a 3. En primera “B”, la competencia comercial Tauro le hizo 14 a Unión, que sólo embocó uno.

  • 17/06/2013 • 00:00

A la baja temperatura reinante, esa que desgasta, erosiona con una velocidad incalculable por estos lares de la Argentina todo, absolutamente todo lo relacionado a la estructura ósea del cuerpo, convirtiendo en un verdadero espanto la tarde pueblerina, un viento salvaje y demoledor que te empuja por las buenas, y por las manos.
Así con ese envión remontamos la  media altura de la escalera de la Escuela Nº 10, y ganar lo más pronto posible el acceso  al gimnasio, mientras con ese talante  festivo, pero medido, el inquieto Claudio Leyenda, responsable, conductor junto a su familia de fierro, en estas huestes de acompañar cualquier emprendimiento deportivo y futbolero de su querido e incondicional Unión Santacruceña que, como otros clubes, suplen el espacio vacío dejado por el paréntesis del fútbol en cancha grande, para anotarse también en la competencia de fútbol  de salón, versión, Liga Sur.
Vale la aclaración, a sabiendas de la convivencia en el  escenario  de  esta especialidad de fútbol en miniatura, de A.F.U.S.A,(Asociación de Fútbol de Salón)
ganaba la salida cerca de las seis y media de la tarde, cuando su quinteto con las rotaciones infaltable en el desarrollo de la contienda, daba cuenta por categórico,  7 a 2, del vulnerable Capipe, al menos es esta producción rebozante de goles y emociones otoñales en el recinto escolar del barrio Gregores ante una aceptable concurrencia que hizo propia esta alternativa de divertimento los fines de semana.
Unión Santacruceña no solamente en cancha grande, también en inferiores marca la diferencia. Encuadrado en Primera “B, tuvo  un afortunado bautismo de fuego en la categoría. O, si les agrada más, debutó con el pie derecho ante un adversario frágil, pero honesto, que en ningún momento rebatió con brusquedades las diferencias que en el rectángulo estableció el ganador.

El escaso goleo- Un rasgo tan infrecuente como sorprendente, en esta edición 2013, del futsal, donde dábamos cuenta en la entrega dominguera, de resultados inusuales por la escasa amplitud en el tanteador.
Para muestra sobra un botón.
A la igualdad entre Tigre y Brisas 1 a 1
se debe agregar el triunfo que inspiró el título de turno elegido para presentar nuestra producción. El austero uno a cero con el que los estudiantes superaron en la arremetida final del pleito a Danielito. Que al margen de este revés, correspondiente a Primera, también derraparon  en Seniors, ante Cotimax, por una distancia mucho más larga, seis a tres.

La competencia sí anduvo bien- Sin la menor intención de generar la mínima susceptibilidad hacia dos reconocidas firmas comerciales que explotan el mismo rubro y nos merecen la máxima consideración por idoneidad y trayectoria en el medio, a los muchachos de Tauro sí se le abrió el arco. De que manera,
con un alto porcentaje de efectividad, lejos de  apiadarse o  fijar algún resquicio de misericordia, apabullaron a Unión Estudiantes por 14 a 0,
convirtiéndose hasta el cierre de edición y desconociendo el resto de los resultados de la maratónica jornada de futsal, en la mayor de la  segunda fecha, perteneciente a la primera rueda.

Calce perfecto- A Emanuel Calzados, que en encuentro de  matices cambiantes, dominio alternado; aciertos y errores, en igual proporción. Con jugadas hilvanadas y otras llevadas a su ejecución, por imperio de esa dinámica por momentos endemoniada, que tuvo un  encuentro en donde no estuvo dicha la última palabra hasta la finalización del mismo.

El doble de ventaja- El que sacó la Kuadra, sobre su ocasional adversario sobre la fría superficie del gimnasio de la escuela número diez. A quien venció 6 a 3. Demostrando que no anduvo con chicas, cuando merced al buen desempeño de  los gestores del juego el mismo llegaba a quienes estaban en  situaciones propicias para definir. En la mayoría de las ocasiones no fallaron, y recién en la etapa complementaria tomaron la distancia inalcanzable para su vencido, como lo  indicaba el imaginario tablero del gimnasio. Sentenciando la suerte propia y ajena.


Palo a palo. Reconozco, expresión de respuesta inmediata e infernal, que estilan decir los colegas de básquetbol o boxeo. Me tomo la licencia, solamente en algunas líneas, para describir lo que deparó el encuentro  a puro gol entre San José y Oca, ambos debutantes en el presente torneo oficial 2013, en Seniors.
Empardaron la mano. Siete goles de cada lado. Lo que permite observar hasta con un guiño las ingenuidades, imprecisiones en las entregas; demora a la hora de desprenderse de la pelota, y dársela al mejor ubicado. Todo esa batería  de errores son pasible de ser conmutados
en razón de que los dos buscaron más el arco ajeno desprotegiendo el propio.
Con las consecuencias  ya conocidas. Se convertía en el de enfrente. Pero del mismo modo había que ir a buscarla al fondo  en el arco propio.
Empero, el mérito de ir adelante siempre y entretener a todos, por la avalancha de goles.

Calce ajustado- Como esos que provocan ampollas cuando el calzado, indistintamente  sea cual fuere,  entra ceñido.
Vaya comparación, en  la igualdad en dos tantos, en Seniors, entre Emanuel Calzados y el aeronáutico de Jorge Newbery. Cotejo en el cual ninguno de los dos impuso su libreto.

Unión por siete. Lo que adelantábamos en el inicio de la crónica de lo ocurrido en el gimnasio de  la Escuela Nº 10, en el marco de  la segunda fecha de la edición 2013, del futsal. La goleada de uno de los noveles participantes en al especialidad futbolera de espacios reducidos,
Se trata de la organización futbolera de Claudio Leyenda, de reciente incorporación al ruedo, presentó como carta de presentación, a pesar que como cualquier debutante en la categoría, que tiene identidad, elaboración y sentido colectivo.
Demasiado, para empezar.
Encima, se despachó con una catarata de goles,  imposible de evitar por el frágil Capipe.